Bahía Blanca | Viernes, 12 de agosto

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Robledo Puch: un ángel detrás de las rejas

Muchos son los condenados a prisión perpetua que han recuperado rápidamente su libertad.

   Por estos días volvió a discutirse la posible liberación de Eduardo Robledo Puch, presentado como “el mayor asesino múltiple de la historia criminal argentina” y sentenciado a reclusión perpetua por más de una decena de homicidios.

   Está detenido desde hace 50 años, y sus abogados solicitan –una vez más-- su libertad condicional con el argumento de que ya cumplió 70 años.

   "Quiero morir en libertad, no quiero morirme preso", dijo Robledo Puch en la Unidad 26 de Olmos, tras cumplir medio siglo tras las rejas, el condenado argentino que mayor cantidad de tiempo transcurrió en la cárcel.

   En su presentación, los letrados expresan que la pena de Robledo se encuentra "agotada", ya que cumplió con los 35 años de condena que postula el Código Penal para los condenados a reclusión y prisión perpetua.

   El "Ángel de la Muerte" fue detenido en 1972 y condenado en 1980 a "reclusión perpetua con la accesoria de reclusión por tiempo indeterminado", encontrado culpable de 11 homicidios.

   Si bien la historia de Robledo Puch resulta espeluznante, también es cierto que no deja de ser una rareza que lleve 50 años detenido en un país donde hay crímenes que no han sido menos impactantes y conmovedores y que sin embargo sus autores gozan desde hace tiempo de libertad.

   Casos como el de Ricardo Barrera, que asesinó a su mujer, sus dos hijas y su suegra, y que, condenado a cadena perpetua, estuvo apenas 15 años detenido, o los asesinos del fotógrafo José Luis cabezas, todos en libertad, o Pablo Cuchán (asesino de Luciana Moretti, en 2004) ó Eduardo Fermin Elicabe (asesinato de las mochileras, 1998) o los asesinos de Vicky Chiaradía y Horacio Iglesia Braun, en 2000.

   Determinará la justicia si Robledo Puch debe seguir o no encerrado. Pero sin dudas ha habido libertades que todavía hoy siguen sin entenderse ni aceptarse.