Bahía Blanca | Jueves, 18 de abril

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Bordeu: el premio mayor de la raza Hereford se fue para Espartillar

El GC fue para un animal del establecimiento San Marón. Destacaron el buen nivel de los puros registrados.

   El establecimiento San Marón, de cabaña San Marón SRL, en Espartillar, se quedó hoy con el premio mayor en la jura de Hereford de la 137ª Exposición Nacional de Ganadería de Villa Bordeu, el obtener el mejor toro de pedrigree de la raza.

   El animal, lote 95, había sido elegido también por el jurado Ernesto Ayling, como Gran Campeón individual y campeón Senior.

   El Reservado Gran Campeón de la muestra correspondió al brete 87, campeón Junior, presentado por el establecimiento Rancho Grande, de Cominagro Ganadera SA, en Tornquist.

   Siempre en Hereford de pedigree, el animal 86, también de Rancho Grande, fue elegido campeón Ternero; mientras que La Escondida, de Carolina Garciarena, en Estela, obtuvo el campeonato y reservado campeón en la categoría Dos Años.

   En machos de lotes, el trío 103, de Quequén Sur, de Serafín Sillero, en Tres Arroyos, fue declarado Gran Campeón, y el animal X68 quedó como mejor toro individual.

   Respecto de las hembras puras, el brete 101 presentado por La Tigra, de estancia y cabaña La Centella, en Tornquist, se quedó con el premio de Gran Campeón. Ese animal también había obtenido el campeonato Vaquillona Mayor.

   El RGC fue para el animal 97, de Rancho Grande, que también había sido seleccionado como campeón Vaquillona Mayor. Además, esta cabaña había obtenido el campeón Ternera, con el tatuaje 96.

   En cuanto a los puros registrados, el gran ganador del miércoles en Bordeu fue Los Cedros, de Los Cedros, de Bousquet, en Puan. El establecimiento consiguió el lote Gran Campeón con el brete 118, campeón Dos Dientes; el mejor toro individual, con el toro 1 S/, integrante de ese lote; el gran campeonato en lotes de hembras, con el número 121, y el premio mejor hembra de lote, con el animal número 1, integrante de ese trío.

   Después de una larga mañana de juras, en la que el clima fue de mayor a menor, pasando de una jornada cálida y soleada a un mediodía fresco, ventoso y nublado, el jurado Ernesto Ayling se mostró sorprendido por la cantidad y el nivel de los toros, principalmente en puros registrados.

   “Hay que destacar la uniformidad de los lotes, desde el primero hasta el último premio. El nivel que se ha logrado acá es sobresaliente”, dijo a “La Nueva.”.

   En cuanto al pedigree, señaló que la poca cantidad de animales que se presentó, le hizo más difícil encontrar “un toro que me cierre por todos lados, aunque el que ganó es un animal útil, de buena pigmentación y color, que va a andar bien en cualquier rodeo comercial”.

   “Sobre los puros registrados, se trataba de categorías largas con un nivel muy parejo. La verdad es que no solo costaba sacar el primero y el segundo puesto, sino también el resto de los premios”, dijo.

   Ayling remarcó que en la región hay cabañas que han trabajado muy bien con la raza, estabilizando sus características.

   “La mayoría de los toros estaban con pigmentación y las circunferencias escrotales eran excelentes. En cuanto a las hembras, observé ubres destacables tanto en el reservado como en el campeón. Cabe destacar el trabajo que están haciendo los cabañeros con aquellas debilidades que tiene la raza”, sostuvo.