La ciudad que se recuerda, con la lluvia de un domingo

19/9/2021 | 19:03 |

   La lluvia como elemento común en una serie de fotografías que rescatan espacios de una ciudad que sobrevive en la memoria.

Mario Minervino / mminervino@lanueva.com / Twitter: mrminervino1

 

   Registrar imágenes en días de lluvia es una de las habituales tareas de los fotógrafos de este diario. Lo ha sido siempre, a veces ante precipitaciones abundantes, otros simplemente para ilustrar las condiciones climáticas del día.

   Lo cierto es que esas fotografías, en su momento ocasionales, en una esquina cualquiera, con el correr del tiempo comienzan a adquirir un valor adicional, un aporte que excede la eventual razón de su captura para convertirse en testimonios de una ciudad de otros tiempos, definida por la cartelería de sus comercios, por los modelos de los automóviles, por decenas de elementos que formaban parte de un paisaje urbano hoy inexistente.

   Por eso el archivo fotográfico de este diario adquiere tanta importancia. Porque incluso esas situaciones cotidianas comienzan a estar cargados de gran valor testimonial, se transforman en documentos únicos, valiosos, capaces de generar emociones, de rescatar ricas postales del pasado.

   Lo que sigue es un reducido paseo por algunas de esas fotografías, algunas carentes de fechas, lo cual también se torna en un desafío por intentar ubicarlas en una época, que no necesariamente fue mejor pero que indiscutiblemente fue distinta.

Y aquel buzón carmín

   Alsina y Chiclana. Vista hacia la plaza Rivadavia. El buzón, rojo carmín, marca la esquina donde por décadas funcionara el banco de Londres y Río de La Plata, hoy reconvertida su planta baja en una sucesión de locales comerciales. En la plaza Rivadavia se adivina la presencia de un kiosco barco todavía existente, promocionando en su techo plano la mítica gaseosa Bilz. La moda orilla los 60 pero se acerca a los 70, ya hay edificios en altura en calle San Martín. Pasa un Fiat 600, el bolita.

Un copetín en la Central

   Calle Alsina, entre Chiclana y San Martín. En la esquina el inmueble del banco de Lontres y Río de la Plata, con una chapa de bronce identificando su nombre. En sus muros una tira de cables y de portalámparas para en días festivos iluminarse con decenas de luces. A mitad de cuadra, el cartel de La Central Faiazzo, confitería, masas, sandwichs y, en su planta alta, la concurrida confitería, un clásico a la hora del copetín del medio día o de la tarde, un referente a la noche con la presencia de algún grupo musical. Vecina, la casa Dozzo Sports, un clásico de la ropa deportiva.

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   Al fondo, a la izquierda, el edificio que identificaba la compañía de seguros La Acción, construido a principios de siglo por otra compañía de seguros, La Previsora, en un estilo artt nouveau que la fachada resignó en la década del 40.

   Sobre la plaza, los autos estacionados a 45º, y el tráfico ecléctico con automóviles de los 40, que poco a poco se irán, reemplazados por otros diseños y nuevas propuestas.

La radio que dejó el éter

   Segunda cuadra de calle Alsina, entre Soler y Lamadrid. La pieza identificatoria es el cartel de LU7 radio General San Martín de Alsina 247, pionera en el mundo de la radiotelefonía local, al comenzar a emitir en 1931, y que dejó de salir al éter en enero de 1978. Vecina, la agencia local del diario La Nación. Al fondo de la foto, mano derecha, asoma el pináculo de una mansión, que fuera el palacete de Nicolás Pagano y que en los 70 se reconvertiría en el boliche Brancaleone. Veredas angostas, el agua acumulada en una calle que hoy es semipeatonal, plagada de comercios.

No habrá ninguna igual

   O’Higgins y Chiclana. “La esquina” del centro. Los carteles permiten adivinar dos comercios con historia: Lark y La Atracción. Los automóviles estacionados hablan de décadas pasadas, de fierros que todavía eran parte del tráfico. Las mujeres con polleras y zapatos de vestir: los pantalones más informales todavía parecen no haber alcanzado su reinado. Es la esquina más popular, la que siempre marcó un hito en el centro bahiense.

Las olas y el viento

   Rondeau y Estomba. Los desagües pluviales no alcanzan a evacuar el agua de lluvia. No hay semáforos en el cruce. En una esquina, Radio City, donde hoy se ubica una estación de servicio. En la otra, una concesionaria de autos usados, bahiauto. A punto de doblar, una unidad de la línea 7 –Villa Ressia/Plaza; Plaza/Hospital”—de la compañía San Martín. El paso de los vehículos genera oleaje y el agua sube a las veredas. Postal típica de la época.

El presente y nada más

   Calle San Martín. Que el blanco y negro no llame a engaño o confusión. Es septiembre de 2021. Es ayer. A la derecha, en la esquina, el edificio colonial de la farmacia Española que luce en su planta alta un reloj de sol que las nubes vuelven inútil. Es la ciudad de hoy, en un domingo de lluvia, la que dentro de algunos años alguien buscará identificar a partir de algunos comercios, de automóviles o modas. De alguna manera hacemos más imple esa labor. A pocos días del inicio de la primavera, en el siglo XXI.

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