Cruzó el Ecuador

A los 31 años, Joaquín Salvi encontró su “Everest” futbolístico

4/7/2020 | 07:10 |

El enganche pigüense, que pasó por Liniers, espera el reinicio de actividades para cumplir su sueño de jugar en el exterior.

 

Por Fabián Rodríguez / farodriguez@lanueva.com

(Nota publicada en la edición impresa)

 

   El pigüense Joaquín Salvi nunca se imaginó que a los 31 años le llegaría la chance de jugar en el fútbol del exterior. Gracias a un ex compañero, le surgió la posibilidad de probar suerte en Ecuador y no dejó pasar el tren.

   De regreso a los entrenamientos tras el prolongado parate por el Covid 19, “Joaco” le contó a La Nueva. la experiencia que está viviendo en el Club Deportivo Everest, elenco de la segunda división, y su día a día en plena pandemia.

   “El contacto surgió por intermedio de Leonel Argüello, con quien compartí plantel en Deportivo Argentino de Pigüé. En su momento, él se vino a probar suerte a Ecuador y arregló condiciones en Everest. Luego me contactó para saber si me interesaba ir y acepté encantado. Me vine rápidamente a Ecuador para ver cómo era todo y se dio la posibilidad de fichar”, contó el enganche desde Guayaquil, una de las ciudades más importantes del país sudamericano.

   “Sinceramente, a esta edad creía que ya no tenía chances en el fútbol profesional, pero apareció esta oportunidad y la estoy disfrutando al máximo”, añadió el 10.

   --¿Con qué club te encontraste?

   --Me encontré con algo muy distinto a lo que nosotros estamos acostumbrados. En Argentina, cada club tiene su comisión directiva, su hinchada, su lugar de entrenamiento, su cancha, etcétera. Y acá, en esta categoría, es todo muy distinto, ya que se entrena en lugares alquilados que van cambiando por las constantes lluvias y los clubes son manejados por una sola persona. Es como si fuesen equipos, no clubes.

   “De hecho, a Everest --por ejemplo-- lo sponsorea la parrilla que tiene el dueño del club”.

   Joaquín envió los videos de sus partidos y fue suficiente para encontrar una buena chance fuera del país.

   "Tuve mucha suerte, aunque sin Leo (por Argüello) -reconoció- no hubiese llegado nunca. Además, su hermano (Julián) estaba en Ecuador y fue quien me editó el video. Un genio".

   --¿Te costó la adaptación a la Liga?

   --Fue difícil. En esta división se pregona mucho la parte física y es distinta al fútbol argentino donde jugamos más simple, a un toque. Acá son menos técnicos. Hay que sacarse la marca de encima con fuerza  y velocidad. La mayoría son de raza negra y físicamente son superiores, por lo que estoy tratando de adaptarme. Por fortuna, ya hace un tiempo que empecé a trabajar con un profesor en un gimnasio porque estaba en desventaja.

   --¿Qué expectativas tienen en lo futbolístico?

   --Por lo que comentan mis compañeros, tenemos un equipo para pelear el ascenso. Además, con la pandemia, se redujo el número de equipos en la división por los costos de los protocolos, por lo que la categoría tendrá menos elencos.

   --¿Sos el único argentino del equipo?

   --Estoy yo solo. En esta división sólo puede haber un extranjero por equipo. Es una gran responsabilidad y espero estar a la altura de las circunstancias.

   --¿Llegaste a jugar algún partido oficial?

   --No, faltaba una semana para arrancar. Habíamos jugado unos cuantos partidos amistosos y quedamos en la puerta del inicio de la competencia oficial.

   --¿En qué posición jugaste los cotejos preparatorios?

   --De enganche. Everest juega con una línea de cuatro, un doble 5, tres mediapuntas y un solo delantero. Y yo juego delante de ese doble 5.

   --Qué bueno que te respeten tu posición natural.

   --Por suerte sí. El entrenador, ‘Pepe’ Mora, jugaba de enganche en el Barcelona de Guayaquil y en la Selección. Según me contaron mis compañeros, parecía ser el remplazo de Aguinaga (Alex) y tuvo algunas lesiones graves en las rodillas que no lo dejaron explotar.

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   --¿Quién manda en Guayaquíl; Barcelona o Emelec?

   --El presidente del Everest es hincha del Emelec y fui algunas veces a la cancha, por lo que prefiero el Emelec, ja, ja. Y, pese a no ser tan grandes, tiene un estadio muy lindo.

   --Imagino que te la pasás mirando partidos de las principales ligas europeas.

   --Sí. Con lo que extrañamos el fútbol, esta ola de partidos de Europa vino bárbaro.

En tiempos de cuarentena

   --Llegaste en un momento complicado para todos. A la distancia, ¿sentiste miedo por la situación que se estaba viviendo?

   --La verdad que no. Gracias a Dios, la gente del club siempre estuvo a disposición y me dio tranquilidad. Siempre me respondieron con alimentos y dinero para comprar por mi cuenta. Lógicamente, fue difícil estar solo en el departamento, encerrado un mes lejos de los afectos, pero por suerte con las redes sociales pude comunicarme con mi familia, mis amigos y mi novia. De lo contrario, hubiera sido imposible.

   --Guayaquil es una de las ciudades con más infectados.

   --Es la ciudad que más casos tuvo, pero desde hace un tiempo viene con menos de 10 casos por semana. Realmente, es muy poco para lo que venía siendo, así que  estamos mucho más tranquilos con todo eso.

   --¿Cuál va a ser el protocolo para los entrenamientos?

   --En la segunda división muchos jugadores no tienen su propia movilidad para ir a entrenar y cada equipo dispone de un transporte para llevarlos. Según nos comunicaron, vamos a tener que ir a entrenar ya cambiados y cada uno con su botella de agua. Además nos van a rociar con alcohol en la entrada y en la salida. Cada uno se tendrá que llevar la pelota y, en los primeros entrenamientos, se hará mucho hincapié en lo individual.

   --¿Cómo te llevás con el clima y las comidas?

   --Sí. Cuando llegué, los meses de lluvia y humedad se hacieron muy pesados, pero a medida que fue pasando el tiempo se hizo todo más llevadero. Además entrenábamos bien temprano y eso facilitaba todo porque hace mucho calor. Con la comida también, nunca tuve drama y me adapté fácil. Acá comen mucho arroz: lasagna con arroz, tallarines con arroz; el arroz está en todas las comidas.

   --¿Pudiste disfrutar de alguna playa cercana?

   --Pude ir dos domingos a una que se llama Playas. Es muy tranquila y muy linda.

   --¿Cuánto tiempo tenés pensado estar en Ecuador?

   --El contrato es por este año nada más, pero la verdad es que me gustó el fútbol de acá y la gente. Me tratan muy bien, así que si se puede llegar a extender, sería muy bueno poder seguir.

   --¿Qué llega de Argentina?

   --Hoy, con las aplicaciones, se hace más fácil estar bien informados. Tengo una aplicación en el celular que es muy completa en todo lo relacionado al deporte y, además, agregaron información de la pandemia. Además, en el cable local se ve el fútbol argentino y me pude mantener actualizado.

   --¿Qué se extraña de Pigüé?

   --Se extraña la familia, los amigos y, sobre todo, mi novia (Joaquina). También se extrañan los asados porque acá no tienen ni idea de lo que es, ja, ja. Hice algunos, pero los cortes no son los mismos y la carne buena es muy cara porque viene envasada al vacío. Ellos hacen el asado, lo pican en una tabla y van comiendo de ahí; sin pan, sin ensalada, nada.

El perfil de “Joaco”

   --Nombre: Joaquín Salvi.

   --Fecha de nacimiento: 29 de agosto de 1988, en Pigüé.

   --Trayectoria: Peñarol (Pigüé), Liniers, Deportivo Argentino (Pigüé), Deportivo Rivera, Tiro Federal (Puan) y Everest (Guayaquil).

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