Robó en un departamento y dijo que lo hizo porque no tenía plata para comer
Nicolás Lecaros fue condenado a tres años y medio de cárcel. La policía encontró sus huellas en el lugar.
El 10 de marzo de 2016, Nicolás Andrés Lecaros trepó al techo de un garaje y desde allí logró acceder al balcón de un departamento ubicado en Terrada al 400.
El joven rompió un cristal para ingresar a la propiedad y, aprovechando la ausencia del dueño, sustrajo 10 mil dólares, unos 5 mil pesos, joyas y un arma de fuego.
Las huellas que dejó en el lugar permitieron que la policía pudiera identificarlo y acusarlo por el robo.
Las pruebas en su contra resultaron tan contundentes que en el juicio no tuvo otra alternativa que admitir su responsabilidad, aunque aseguró que robó porque “necesitaba dinero para comer”.
La jueza del Tribunal en lo Criminal Nº 3, Daniela Fabiana Castaño, lo declaró culpable y le impuso una condena de tres años y medio de cárcel.
Para la magistrada quedó probado que el procesado trepó hasta la propiedad de Carlos Segundo Quiroga, ubicada en el primer piso del edificio, y se apoderó de un televisor de 32 pulgadas y de una caja fuerte, en la que halló el dinero, dos alianzas de oro, una pistola calibre 9 milímetros y proyectiles.
El damnificado dijo que esa jornada se fue a la casa de su hijo y regresó al día siguiente, hallando el departamento revuelto.
Explicó que la ventana estaba rota y había rastros de sangre, además de advertir el robo de los distintos elementos.
Peritos de la Policía Científica hallaron en el lugar catorce marcas de huellas dactilares, varias de las cuales correspondían a Lecaros.
Esos rastros fueron encontrados en un trozo de vidrio de la ventana dañada por el ladrón para ingresar a la vivienda.
Arrepentimiento
En el debate, el acusado admitió “que vio el departamento, subió al balcón del primer piso, rompió la ventana y se llevó todo lo mencionado”.
Agregó que se lastimó una mano al destrozar el cristal.
Consultado por el destino de las cosas, dijo que gastó el dinero y vendió los otros elementos.
Sostuvo “que se encuentra muy arrepentido y no volvería a hacer algo así”.
Explicó que a fines de 2017 fue padre y que hoy tiene “un proyecto de vida” y “quiere empezar de nuevo”.
También señaló que actualmente “se encuentra privado de libertad, cumpliendo una condena por otros hechos”.
Al momento de establecer la pena, la jueza valoró como atenuante la confesión realizada por Lecaros, mientras que señaló como agravante el daño económico y afectivo realizado a la víctima.
En este sentido, refirió que Quiroga sufrió el robo de una fuerte suma de dinero y de sus alianzas de matrimonio, “máxime cuando refirió que su esposa se encuentra fallecida, lo que entiendo constituye una mayor afectación”.
Por todo ello, Castaño halló culpable al imputado del delito de robo con escalamiento y le impuso la pena de prisión efectiva.