Tras el día de esta enfermedad

Cáncer infantil: la historia de cuatro grandes guerreros

18/2/2017 | 08:00 | Maira, Lucas, Maribel y Walter saben de esta lucha y no pierden la fe.

Fotos: Sebastián Cortés-La Nueva.

Por Belén Uriarte / buriarte@lanueva.com

    Son las seis de la tarde y la Plaza Rivadavia luce de blanco. Son muchas las personas que decidieron "ponerse la camiseta" y apoyar a los guerreros de la vida, esos que aguantan pinchazos y largas horas en los hospitales para seguir viviendo.

   Es miércoles y muchos trabajan. Pero en el Día Mundial del Cáncer Infantil, otros tantos se hacen un rato para participar de las actividades que organizó la ONG Ayuda-Le (Ayuda al Leucémico).

   Están los que se curaron y hoy se sienten más fuertes. Los que aún luchan contra la enfermedad y no temen llevar su barbijo. Los familiares de muchos guerreros que ya partieron. Y otros tantos, que aunque la enfermedad no tocó sus puertas, quieren apoyar.

   Maira Amitrano tiene 16 años y le diagnosticaron leucemia hace un año atrás. Pasó varios meses con quimioterapia y ahora su tratamiento sigue con pastillas. Pero está bien: se la ve firme, alegre y decidida. 

   —Me tocó esta enfermedad porque tenía que ser así, para demostrarme que puedo, que si me lo propongo llego al objetivo que quiero. Y ese era mi objetivo: superarlo y seguir con mi vida —cuenta.

   Maira está acompañada por su mamá y a su lado tiene la peluca que usó en su primer mes de quimioterapia: se la hicieron con su propio pelo y fue la que le permitió recobrar seguridad. Pero solo al comienzo, porque una vez que se acostumbró a verse pelada, no la necesitó.

   Andrea, su mamá, reconoce que la lucha de su hija unió a la familia y despertó el deseo de ayudar. Por eso, se acerca al puesto de Peluqueras en Acción dispuesta a donar parte de su cabello.

   —Es una enfermedad que asusta, seguramente hay que tenerle respeto. Todo lo que es la quimioterapia es fuerte, pero con amor, pasión, delicadeza, yendo para adelante y con ayuda de la familia y amigos, podés —asegura.

***

   También a la plaza se acercó Lucas Morantes, un nene de 11 años que está en tratamiento desde hace un mes. Lo acompañan su hermana Noelia, su mamá Mónica y María José, una amiga de la familia.

   Lucas se ríe y le manda un saludo a Brenda Kaltenbach, la doctora que lo atiende en el Hospital Italiano y a la que quiere mucho.

   Sabe que este año será distinto: tiene que enfrentar un tratamiento por más de 6 meses y estudiará con una maestra a domicilio. Pero eso no le quita la sonrisa ni el ánimo. Su mamá cuenta que lee mucho y tiene ganas de aprender a cocinar.

   —¿Cuál es el mensaje para otras familias que pasan por lo mismo?

   —Que estén unidos, que las cosas malas pasarán, que tengan fe, que Dios nunca nos abandona, a veces somos nosotros, los humanos, los que abandonamos a Dios. Tenemos que aprender a valorar más la vida, la familia, los buenos momentos juntos y acordarnos del prójimo —señala la mamá de Lucas.

   —¿Y qué falta en Bahía para enfrentar mejor estas situaciones?

   —Más información, grupos de contención y que el Municipio también vea la parte ambiental porque la leucemia es un problema orgánico o ambiental. También se necesita que las obras sociales se muevan un poquito más rápido, que no haya tanta burocracia. 

   Maribel Millán y Walter Tevez tienen 22 y 17 años y muchas cosas en común. Les diagnosticaron cáncer en la infancia, pasaron largas horas en el Hospital Penna con el doctor Horacio Caferri y finalmente se recuperaron. 

   La enfermedad fue dura, pero les dejó muchas enseñanzas y también los unió: hoy, además de ser amigos, colaboran con los talleres que ofrece Ayuda-Le y piden que la gente tenga fe y luche para salir adelante. 

La mirada del otro

   Stella Maris Dinoto tiene 53 años y es la coordinadora de Peluqueras en Acción, un grupo que confecciona pelucas para pacientes oncológicos o que padecen algún tipo de alopecia —pérdida anormal de cabello—.

   —La comunidad de Bahía es súper solidaria con este proyecto, dona permanentemente pelo, por eso tenemos la suerte de ser el Banco de Pelucas que mayor cantidad de pelo tiene. En 2016 entregamos entre 5 y 7 pelucas por semana —cuenta.

   Las pelucas se hacen de manera totalmente artesanal y con pelo natural que la gente puede acercar los lunes, de 14 a 20, a Santa Fe 340.

   —Todas las personas a las que le coloco una peluca se vuelven a encontrar frente al espejo como eran. La estética también es una forma de vida: nos ayuda a enfrentar la mirada del otro y a no dar explicaciones cuando no queremos. Lo único que nos patenta que tenemos una enfermedad es la caída del cabello, entonces si yo puedo obviar eso, me tranquilizo en un 50 % —explica.

Por los chicos

   Ayuda-Le es una ONG que se fundó el 3 de mayo de 1990 en Bahía Blanca y se dedica a los chicos con leucemia, el cáncer más frecuente en pediatría que constituye un 36,8 % del total de los casos de cáncer, según el Hospital Garrahan —asiste al 35 % de los niños afectados en el país—.

   Teresa Caporicci, integrante de la Comisión Directiva, cuenta que uno de los objetivos es "concientizar a la gente de que los chicos que padecen leucemia tienen derecho a ser tratados, no importa su residencia ni su situación económica".

   Y agrega: "Las ONG estamos para salir a la calle, para que la gente deje de temer a esta grave enfermedad porque hoy es curable y cada vez es más la probabilidad de cura".

¿Cómo ayudar?

   La gente puede asociarse a Ayuda-Le, acercarse a su sede —en Castelli y Roca— para llevar tapitas plásticas o elementos de bronce o ayudar como donante de sangre.

   La ONG también junta alimentos no perecederos para la gente de la zona y Bahía que se aloja de forma gratuita en los 8 departamentos que están a su cargo. Se trata de familias que acompañan a chicos enfermos en su tratamiento y no tienen un lugar para vivir.

   Los interesados también pueden comunicarse telefónicamente al (0291) 454-1313. El horario de atención es de 8 a 12 y de 15 a 19, de lunes a viernes.

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