El embalse del arroyo Napostá
Cien años han pasado de esta propuesta para embalsar el arroyo Napostá, obra postergada por siempre
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Hace 100 años, en febrero de 1926, se conoció el proyecto elaborado por el gobierno nacional para solucionar el problema del abastecimiento de agua en nuestra ciudad.
La noticia tuvo trascendencia nacional, al punto que los diarios porteños dieron cuenta de las obras a realizar. Una de las principales intervenciones era el embalse del arroyo Napostá, proyecto considerado por primera vez en 1904 y desde entonces postergado.
Ahora se anunciaba la disponibilidad de estudios realizados por la Dirección de Irrigación del ministerio de Obras Públicas de la Nación, que planteaban para ese propósito la construcción de un dique sobre el Napostá, considerando apropiado para ello la garganta existente entre los cerros Águila y Aguilucho, en el partido de Tornquist, a unos 65 kilómetros de nuestra ciudad.
De acuerdo al estudio, el embalse no solo resolvía el tema del abastecimiento de agua sino además el control de las crecidas generadas por las grandes lluvias en la cuenca del Napostá. Esa intervención se complementaría, se señaló, con la canalización del Napostá y el Maldonado.
El embalse permitiría derivar un caudal continuo, constante y mínimo de 350 litros por segundo. Ocuparía una superficie de 940 hectáreas con una capacidad de 54 hm3 (equivalente al 15% de la del lago de Paso de las Piedras).
Para lograr esto se planteaba construir un terraplén de 1.600 metros de largo con una altura de 7 metros, generando un dique tipo escollera constituido por piedra, hormigón armado y un revestimiento de asfalto y hormigón.
Al igual que en decenas de oportunidades, el anuncio no pasó de eso. El embalse del Napostá sigue siendo una obra pendiente, aunque con el tiempo se estableció como lugar más adecuado la zona del puente Canessa, en el camino de La Carrindanga, a unos 12 km de nuestra ciudad.