Al árbitro le costó un Perú cobrarlo; Brasil, afuera...
Un gol hecho claramente con la mano y las dudas posteriores que invadieron al árbitro uruguayo Andrés Cunha, quien terminó convalidando el tanto, le permitieron a Perú superar a Brasil, por 1-0, provocando la eliminación del equipo de Dunga en la primera fase de la Copa América del Centenario.
A falta de quince minutos para el cierre, un avance de Andy Polo permitió el toque al gol del ingresado Raúl Ruidíaz, quien claramente impactó la pelota con la mano.
Las protestas de los jugadores de Brasil hicieron dudar a Cunha, quien luego de varios minutos de dudas y charlas, terminó convalidando el gol incaico.
Aunque el empate le permitía cumplir con su objetivo, Brasil asumió el protagonismo durante el primer tiempo ante un rival tibio, que sufrió ante la presión impuesta por los dirigidos por Dunga.
El primer aviso llegó a los 12 minutos con una escalada a fondo del lateral Filipe Luis, que fue desactivada por el arquero Pedro Gallese.
Promediando la etapa inicial, el golero incaico volvió a ser clave para evitar el gol del delantero Gabriel Barbosa.
Y el combo de llegadas brasileñas se completó con un par de avisos de Willian (por arriba del travesaño) y del propio Gabriel, quien volvió a exigir a Gallese.
Los dirigidos por Ricardo Gareca no pudieron entrar en juego casi nunca y les costó muchísimo aproximarse a la zona de Alisson.
Sin embargo, en el cierre del primer tiempo, el árbitro Andrés Cunha omitió una falta de Renato Augusto sobre Edison Flores. Era penal. Primera polémica...
En el segundo tiempo, Perú se adelantó unos metros aunque sin la firmeza necesaria para poner en apuros a la defensa carioca.
Hasta que la polémica y el eterno debate sobre el uso de la tecnología en el fútbol invadió al estadio. A Cunha le costó un Perú cobrarlo y Brasil se quedó afuera de la Copa.