Totó la Momposina: la música, sin protagonismos ni egoísmos
La cantante colombiana Totó la Momposina, referente mundial de la cumbia que actuará en la Argentina los próximos sábado y domingo en el porteño Niceto Club, sostuvo que “el rol de la música es unir a los pueblos” y afirmó que se trata de un arte en el que “no puede haber egoísmos ni protagonismos”.
“La música no tiene rivalidad. No puede haber egoísmos ni protagonismos porque la música misma es la gran protagonista. De eso se tratan nuestros shows, en donde promocionamos la cultura de nuestros ancestros”, dijo la artista de 75 años, quien presentará su nuevo disco Tambolero, una revisión del trabajo realizado en 1991 en el sello Real Music, de Peter Gabriel.
La colombiana se mostró entusiasmada por su nueva presentación en la Argentina y anticipó que se tratará de un espectáculo en el que habrá “mucho baile, escenografía y todo lo que dé posibilidades de expresar lo que uno tiene para transmitir”.
Oriunda de la isla de Mompox, Totó, quien también debe su seudónimo al sonido onomatopéyico del tambor, repasará además sus 50 años de carrera, en un show que rescata las tradiciones más arraigadas en la cultura popular colombiana.
“Cuando estoy arriba del escenario bailo mucho. No es algo que aprendí para poder llevar adelante el show, sino que es algo que lo viví en carne propia, de muy chica, en mi pueblo”, graficó la artista.
De la calle a todos los escenarios
A pesar de haber residido en Francia en la década del '80, haber grabado en Real World o haber acompañado a su compatriota Gabriel García Márquez a recibir su Premio Nobel de Literatura en 1982, Totó la Momposina afirmó que su esencia se mantiene “intacta” y, en ese contexto, destacó su labor para difundir la música caribeña.
“Yo sigo siendo igual. No importa donde estoy, si en la calle o en algún lugar de meñique parado, me sigo arremangando porque la música se muestra ella misma por su calidad. Para mí no hay diferencia de escenarios”, expresó.
-- ¿Qué podría decir de “Tambolero”, su último trabajo que viene a presentar a la Argentina?
-- Era un trabajo que estaba guardado en Real World de algo que se hizo hace mucho tiempo. Como la tecnología avanzó, ahora el sonido es mucho más fino y todo puede escucharse cómo realmente sonaba cuando una lo hizo. A eso le adjuntamos voces de dos nietas.
"Tengo nueve nietos y cinco de ellos son artistas. Las dos nietas que colaboraron hacen coros, ya que una es soprano y la otra mezzosoprano. Ellas viven en Londres e hicieron un buen trabajo. Yo considero que por respeto a la tradición uno tiene que untarse mucho más de pueblo para hacer esta música.
-- ¿Cómo ve al panorama de la cumbia en la actualidad?
-- Sigue siendo el cruce de dos culturas. Y digo dos y no tres porque uno lo africano y lo indio que son iguales, ambos son esclavos de los blancos. Esto se enriqueció con las fiestas patronales, en donde las amas les daban su ropa para festejar. Eso quedó en el corazón de los hombres y es lo que se va transmitiendo. Es lo que hago yo en un contexto bien amplio, con conocimiento del campo y mucho respeto. Tenemos esa información que debemos tratar con mucho respeto y dignidad, con sentido de pertenencia.
-- En todos los países latinoamericanos hay grupos de cumbia, ¿cómo evalúa esta realidad?
-- Si voy para México, hay cumbia. En Argentina, en Uruguay, también. Todos hacen cumbia. La cumbia tiene su esencia que son los instrumentos tradicionales que se usan, sus elementos, y cada quien la adopta a su región. Nosotros sabemos que la cumbia es nuestra pero dejamos que los demás la hagan. Pero si tu la comparas, sabrás muy bien que la que se destaca es la nuestra.
-- ¿Considera que se convirtió en una moda?
-- En la cumbia no se perdió nada. Está todo ahí y seguirá siendo cumbia.
"Nosotros la mostramos como tal y tiene su presencia. No hay que olvidarse que nosotros veneramos a Dios con mucho amor y respeto con nuestro arte. La música es eso".
De Calle 13 a García Márquez
-- Usted realizó colaboraciones con artistas de otros géneros como ocurrió con Calle 13. ¿Qué balance hace de esas participaciones?
-- Yo hago bailes cantados y esa música puede estar acompañada por cualquier instrumento que se acomode a ese pentagrama musical. En el caso de Calle 13 es bellísimo lo experimentado, por más que se trate de rock y de música de protesta.
-- Usted vivió mucho tiempo en Francia, en donde incluso llegó a ser una artista callejera, ¿qué aprendizaje extrae de eso?
-- Francia ha sido y siempre será un sitio muy importante en mi vida. Tiene toda esa filosofía de igualdad, libertad y fraternidad. Además, allí tienen toda la información ordenada y es muy enriquecedor tomar contacto con esa cultura.
-- ¿Qué recuerdos tiene de la experiencia de haber acompañado a García Márquez a recibir su Premio Nobel?
-- Su literatura habla de lo que pasa en los pueblos, entonces él pensó que allí tenían que estar las manifestaciones de todas las regiones del país, que éramos nosotros los que teníamos que estar en ese escenario. Eso es algo que nunca más volvió a suceder en los Nobel. Esa vez estuvo ahí el pueblo, con su música, su poesía. Y no sólo estuvo representado el pueblo colombiano, sino toda América Latina.