Le clavaron un lápiz en el cuello
Un alumno de tercer grado de una escuela primaria de la ciudad bonaerense de Chivilcoy le clavó un lápiz en el cuello a un compañero de cuarto, quien fue rápidamente hospitalizado, tras lo cual las autoridades educativas advirtieron que los adultos deben replantearse "qué están haciendo" para que ocurran ese tipo de agresiones.
El hecho, reportado ayer, ocurrió el martes a las 11 y la víctima, un niño de 9 años, fue asistido por docentes del establecimiento educativo y luego trasladado de urgencia al Hospital Municipal de Chivilcoy.
Fuentes del hospital confirmaron que el niño ingresó a la guardia con el lápiz clavado en el cuelo y afirmaron que el elemento no afectó la zona cardiovascular.
Voceros policiales, en tanto, explicaron que el hecho tuvo como protagonistas a alumnos de tercer y cuarto grado en un aula de la escuela primaria 43, ubicada en el barrio sur, en las afueras de Chivilcoy.
El lamentable suceso provocó la inquietud de las autoridades docentes y de otros profesionales estrechamente ligados a la educación.
Susto. Por ejemplo, la inspectora de psicología Elena Caggiano explicó que el hecho ocurrió "en una de las escuelas del distrito y en un grupo integrado, es decir que estaban tercero y cuarto juntos".
"Cuando la maestra estaba dando clases de lenguaje y llamando la atención a los chicos para que no se carguen, uno de los nenes inesperadamente se levanta de la silla y en un enfrentamiento físico clava la punta de un lápiz a un compañero, lo que alteró la paz del aula", dijo Caggiano.
La inspectora de psicología manifestó que "la situación provocó que se asustaran mucho la maestra y los chicos" y destacó el trabajo de los docentes "como orientadores sociales, que actuaron muy bien y llamaron al 107. Agradezco a la ambulancia del Hospital Municipal que enseguida lo llevó al nosocomio, tranquilizándonos y diciéndonos que el nene estaba bien".
"El otro chico se asustó mucho y se descompuso, porque estamos hablando de niños de 8 y 9 años que suelen ponerse en peligro", manifestó la inspectora, y afirmó que "la violencia en la escuela es como una caja de resonancia, todo lo que ocurre afuera se traslada adentro".
Tiempos violentos. La sociedad, dijo, vive "tiempos no sé si decir violentos, pero sí que aprendemos enseguida a enojarnos, culparnos y somos los adultos quienes conducimos a nuestros chicos como hijos y alumnos, repercutiendo nuestra manera de actuar en los chicos".
La inspectora de Escuela Primaria, Silvia Torres, sostuvo en declaraciones a la prensa local que "amén del cargo que ocupemos como sociedad, somos ante todo adultos y modelos para los chicos desde el lugar que nos toca actuar" y sostuvo que "realmente no estamos dando un buen ejemplo para que chicos de nueve años tengan reacciones de las ya mencionadas características".
La inspectora manifestó que el hecho "tomó a todos de sorpresa, fue un hecho inesperado por tratarse de un niño de 9 años".
"Nos preguntábamos con una docente si tenemos que empezar a hacer cursos de primeros auxilios, no es lo que debemos hacer, sino replantear qué estamos haciendo los adultos para que ocurran estas situaciones con niños y adolescentes", expresó Torres.
En la emergencia
"El trabajo de los docentes ante una situación tan inesperada fue muy bueno y en este caso la directora sin saber de primeros auxilios actuó muy bien, como si fuera una enfermera, sin atinar a sacar el objeto extraño, sino que lo mantuvo presionado en el cuello del niño hasta que llegara el personal médico autorizado", indicó la inspectora Silvia Torres.