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Leónidas Lucero

Hace 85 años, en mayo de 1927, visitó por última vez nuestra ciudad el médico Leónidas Lucero, destacado protagonista de la historia de la sanidad local. Nacido en Jujuy y egresado de la Universidad de Buenos Aires, Lucero se estableció aquí en 1881, a sus 33 años de edad. Era médico del transporte naval "Villarino", cuando esta nave estuvo en Ingeniero White, y Lucero aprovechó para recorrer nuestro pueblo. Hablando con algunos vecinos, se entusiasmó para radicarse en Bahía Blanca, modesto poblado de 3.200 habitantes que conocía más de carencias y limitaciones que de expectativas y proyectos.

 Hace 85 años, en mayo de 1927, visitó por última vez nuestra ciudad el médico Leónidas Lucero, destacado protagonista de la historia de la sanidad local.


 Nacido en Jujuy y egresado de la Universidad de Buenos Aires, Lucero se estableció aquí en 1881, a sus 33 años de edad. Era médico del transporte naval "Villarino", cuando esta nave estuvo en Ingeniero White, y Lucero aprovechó para recorrer nuestro pueblo. Hablando con algunos vecinos, se entusiasmó para radicarse en Bahía Blanca, modesto poblado de 3.200 habitantes que conocía más de carencias y limitaciones que de expectativas y proyectos.


 El médico se hizo carne de esta tierra, vio llegar el ferrocarril (1884) y habilitar modernas terminales portuarias, dando paso a la consolidación de la Nueva Liverpool, según gustaba llamar a la ciudad el ingeniero Guillermo White.


 Leónidas Lucero fue uno de quienes se reunieron en el bar Londres, de O'Higgins y Chiclana, con Luis Caronti, Eliseo Casanova y Daniel Cerri, entre otros, para fundar la Biblioteca Bernardino Rivadavia. Integró los primeros gobiernos municipales y, en 1886, el Concejo Deliberante le entregó una medalla de oro, como reconocimiento a su actuación durante la epidemia de cólera. Fue el gran gestor de la creación y primer director del Hospital Municipal.


 Luego de una dilatada carrera, se retiró de la profesión, para establecerse en Buenos Aires. Jamás olvidó esta tierra. Aquella visita de mayo de 1927 se debió al casamiento de uno de sus hijos, José Aníbal. Le quedaban exactamente 17 meses de vida. Murió el 26 de octubre de 1928, cuatro días antes de cumplir sus 80 años. Desde 1967, el Hospital Municipal lleva su nombre.