Un delincuente mató al ex gerente del casino flotante
BUENOS AIRES (Télam) -- Pablo Guelman, el ex gerente del casino flotante de Puerto Madero, fue asesinado de un balazo en el pecho al ser asaltado por un delincuente, en el barrio porteño de Palermo, informaron ayer fuentes policiales.
Los investigadores apuntan al móvil del robo, ya que el malhechor huyó con unos 1.800 pesos en efectivo que llevaban la víctima y el amigo que lo acompañaba, aunque no descartan otras motivaciones.
El hecho se produjo anteanoche, en la calle John F. Kennedy, casi esquina Demaría, a pocos metros de la embajada de los Estados Unidos y del predio de la Sociedad Rural Argentina.
Se trata de una cuadra arbolada en la que, de una mano se ubican varios edificios de departamentos que cuentan con cámaras de seguridad y serenos, y de la otra un sector de la plaza Intendente Seeber.
Según las fuentes, todo comenzó cerca de las 23, cuando Guelman (45) regresaba de cenar junto a su amigo Juan Carlos Vissio, un exportador de productos alimenticios, y se aprestaban a subir a su Volkswagen Passat estacionado sobre Kennedy, justo frente a la entrada de un edificio.
De acuerdo a lo que pudieron reconstruir los pesquisas, ambos empresarios habían cenado en un departamento de la zona y se disponían a regresar a sus respectivas casas.
Testimonio
El amigo de la víctima contó a los investigadores que un hombre se les acercó y amenazó con un arma a Guelman, a quien le apuntó en el pecho y le exigió la entrega del dinero.
"Aparentemente era un único ladrón que quería robarle el dinero, creemos que no tenía cómplices. Según el relato del amigo, el hombre venía caminando, no se bajó de ningún vehículo", explicó un jefe policial.
Otro vocero de la investigación indicó que luego se constató que el delincuente había cruzado desde la plaza y llevaba un perro.
Según las fuentes, se cree que el empresario entregó al desconocido unos 800 pesos y su amigo unos 1.000, sin que en ningún momento se resistieran.
"Guelman era un hombre obeso, que pesaba más de doscientos veinte kilos, y no se resistió. Todos los que lo conocían, dijeron que era un hombre muy tranquilo, que jamás se peleaba", explicó el vocero.
En un momento, al asaltante se le cayó al piso el dinero que acaba de robar y le exigió a Guelman que lo levantara, pero allí le disparó un balazo.
Las fuentes dijeron que el proyectil le ingresó a la víctima por un brazo, se le alojó en el pecho y lo dejó malherido en el lugar.
Sobre los motivos del disparo, los investigadores mantienen dos hipótesis: por un lado, que el asaltante haya creído que el hombre pretendía resistirse, y por otro, que el disparo haya sido efectuado de manera accidental.
Tras el atraco, Guelman cayó al piso y fue auxiliado por su amigo y por vecinos, que llamaron a la policía y al SAME, mientras que el delincuente escapó con el dinero robado.
Luego, la víctima fue trasladada en una ambulancia al Hospital Fernández, pero murió mientras era asistida.
La pesquisa quedó a cargo del personal de la comisaría 23 de la Policía Federal y del fiscal Andrés Pérez, quien ya escuchó la declaración del amigo de Guelman y de un encargado de un edificio que alcanzó a ver lo que ocurría.
"La carátula de la causa es homicidio seguido de robo, pero es rara la forma en la que un delincuente con un perro le dispara a la víctima en una zona en la que esos hechos no son habituales", dijo el vocero, que remarcó que investigan otros posibles móviles.
"Habrá que ver si era más importante consumar el robo o el homicidio", dijo en ese sentido.
Los investigadores secuestraron las cintas de las cámaras de seguridad de los edificios para intentar establecer si se puede individualizar al atacante.