Una historia de todos
Fundada el 11 de abril de 1828, Bahía Blanca tuvo su Teatro Municipal a partir del 9 de agosto de 1913, cuando de manera oficial se hizo la apertura de la sala con presentación de la ópera Aída. Alrededor de 1.200 personas asistieron a la gala y doce funciones se sucedieron en aquel primer hito.
Fundada el 11 de abril de 1828, Bahía Blanca tuvo su Teatro Municipal a partir del 9 de agosto de 1913, cuando de manera oficial se hizo la apertura de la sala con presentación de la ópera Aída.
Alrededor de 1.200 personas asistieron a la gala y doce funciones se sucedieron en aquel primer hito.
Para julio de 1951 sería programada la primera sala de conciertos. Allí actuarían músicos locales en oportunidades especiales.
La ciudad debió esperar hasta el 9 de abril de 1957 para tener una orquesta sinfónica representativa. Mediaron varios intentos y la inquietud de Antonio Schulz despertó la atención de las autoridades municipales en 1956.
El reconocido vecino realizó una presentación un año antes, secundado luego por una comisión que integraron Alberto Guala, José Escariz, Alberto Fantini y Omar Meloni.
El primer organismo estuvo a cargo del maestro Alberto Ginastera, entonces director del Conservatorio de Música, Danza y Arte Escénico de la Provincia.
Contó con 65 músicos, se denominó Orquesta Estable de Bahía Blanca, tuvo su debut el 22 de agosto de 1959, en el Teatro Municipal, bajo la batuta del maestro Gianni Rinaldi, con un programa compuesto por Suite para cuerdas de la ópera King Arthur, de Henry Purcell; el Concerto Grosso en Re Menor, de Antonio Vivaldi; el Concierto para piano y cuerdas en Mi bemol mayor, de Johann Christian Bach; Serenata en Re mayor, k. 525, de Wolfgang Amadeus Mozart; y Serenata en Mi mayor, de Antonin Dvorak.
En 1979, por gestión del maestro Mario Perusso, el organismo recibió el rango de Orquesta Sinfónica Provincial de Bahía Blanca.
No estuvo sola en este camino: la Asociación Amigos de la Orquesta fue creada en 1960 para impulsar desde una labor silenciosa el crecimiento del organismo y sus integrantes. Su primer titular fue Pedro Luis Amestoy.
El Coro Estable, creado en 1996 para complementar los repertorios operísticos y sinfónico-corales es, tal vez, una de las herencias más concretas que la Sinfónica le ofreció a la ciudad. Treinta coreutas integraron su primera formación que se estrenó con el Requiem, de Gabriel Fauré.
En medio siglo de existencia registró obras de repertorio sinfónico, sinfónico-coral, de cámara, balletístico y lírico, y ofició de anfitriona para directores y solistas de prestigio internacional.
En el año de su 50º aniversario, la Orquesta Sinfónica Provincial es integrada por 90 músicos que siguen la batuta del director mexicano José Cerón Ortega.
Es tiempo de festejo, de celebrar esas melodías maravillosas que resuenan desde hace medio siglo.