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El viaje en el tiempo de Eric Bana

Lo primero que llama la atención de un actor como lo es Eric Bana (nacido en Melbourne, Australia, en 1968) es su dedicación a mantener su estatus lo más alejado posible del estrellato de Hollywood. No hay fotógrafos que lo persigan ni se da aires de gran estrella; es sólo un intérprete profesional y su última película Te amaré por siempre se estrenó ayer en salas bahienses.




 Lo primero que llama la atención de un actor como lo es Eric Bana (nacido en Melbourne, Australia, en 1968) es su dedicación a mantener su estatus lo más alejado posible del estrellato de Hollywood.


 No hay fotógrafos que lo persigan ni se da aires de gran estrella; es sólo un intérprete profesional y su última película Te amaré por siempre se estrenó ayer en salas bahienses.


 El filme es la adaptación de la muy popular novela de Audrey Neffnegger, que fue un best-seller desde su aparición en 2002, en la que Bana comparte créditos con Rachel McAdams, protagonizando la estremecedora historia de una pareja que debe pasar por las más duras pruebas, cuando el marido, un bibliotecario en Chicago, desarrolla un síndrome que literalmente lo obliga a desplazarse en el tiempo, al parecer sin control.


 Ser llamado por un estudio grande para trabajar en una producción tan anticipada como ésta, es algo que muchos actores ansían lograr en algún momento de su vida.


 "La primera vez que supe del proyecto, no era para mí. Leí en alguna parte que grandes nombres --como Brad Pitt, Nicole Kidman-- estaban mencionados en torno a este filme y yo pensé, bueno, no tiene nada qué ver conmigo. Hasta que Robert Schwietzke, el director, me localizó. Yo no sabía para qué quería conversar conmigo. Así que le escuché con detalle.


 "Me contó que estaba pensando rodar una película basada en esta novela y entonces comenzó a explicarme al detalle cómo sería su proyecto. Le pregunté, sin más, por qué estaba compartiendo conmigo toda esa información. Y fue entonces cuando me explicó que quería que yo fuese Henry, el protagonista. Me sentí tan emocionado que le dije que sí enseguida", indicó.


Lo difícil se hace fácil.







 -- El personaje de Henry DeTamble parece ser un auténtico reto, tanto físico como emocional...


 -- Sí, lo cierto es que por parte de mis compañeros y del director obtuve mucha ayuda, porque, cuando te dispones a recrear un personaje como éste, puedes hacerlo bien o mal, pero seguro que requiere de mucha atención y si te llegas a fijar mejor en detalles que de otro modo no percibirías.


 -- ¿Llegó a sentirse extraño en algún momento del rodaje?


 -- Como todo el mundo sabe, a la hora de filmar suelen rodarse escenas que no necesariamente se desarrollan en orden cronológico. En una cinta de esta temática eso es aún más complicado: a veces encadenábamos diferentes secuencias en un mismo día y recuerdo que lo más difícil fue mentalizarme antes para centrarme en qué momento del filme estábamos. No resultaba nada fácil pasar de una situación de calma a otra más tensa, como ésas en las que Henry duda o no sobre su destino.


 -- Seguro que, de alguna manera, esta película le habrá hecho reflexionar sobre los temas que toca. ¿Qué lecciones siente que pudo haber extraído del filme?


 -- Que cuando me disponía a preparar el papel lo encontré, por un lado, fascinante y, por otro, aterrador. No tener control sobre algo que transforma radicalmente tu vida es algo que siempre resulta inquietante. Pero lo más importante para mí fue que Henry, pese a todas sus peripecias, mantiene sus prioridades en orden y lucha por estar con la mujer que ama. Y creo que ésa es una visión muy poderosa.


 -- ¿Cómo fue la experiencia en el set?


 -- Estupenda. Fue una buena filmación. Robert estaba muy entusiasmado con el proyecto. Me comentó que era para él una excelente oportunidad de trabajar a partir de un concepto tan elaborado y desarrollarlo en entera libertad. Me pareció muy bien. Nos entendimos perfectamente cuando me dirigía y realmente no fue un trabajo muy difícil.

Un set divertido.






 -- El reparto, por tratarse de una cinta de este tipo, cuenta con actores de primera. ¿Cómo fue trabajar con ellos?


 -- Fue muy divertido trabajar con Rachel McAdams. He sido su admirador desde hace algún tiempo. Creo que es una estupenda actriz. Y fue muy fácil establecer una dinámica entre ambos personajes para poder trabajar. Es importante que exista buena química si vamos a llevar en nuestras espaldas una parte tan sustancial de la película como lo es el matrimonio entre Henry y Claire.


 -- ¿Buscaba hacer algo más que una película "pochoclera"?


 -- El cine de entretenimiento no me parece en realidad algo tan malo. Sí, hay películas malas, pero lo mismo puede ocurrir con grandes producciones. Todo está en el aire y tú debes saber qué es lo que haces con el material que tienes.


 "Trato de buscar un equilibrio. Hacer esta clase de películas me gusta bastante. Pero sobre todo, me permite el poder darme la oportunidad de realizar proyectos de un perfil distinto; además de cintas más independientes que también me traen una gran satisfacción". (EFE)