De la agenda a la pantalla
Aunque ésta resulta su primera aventura animada, Valentina es un personaje de notable éxito. En los últimos tres años fue la licencia de merchandising más vendida en Argentina para niñas entre 7 y 12 años, y en los pasados 12 meses ganó terreno entre las chiquitas de entre 4 y 7 años, gracias a los numerosos productos de librería con su imagen.
Los responsables del filme tienen grandes expectativas frente al lanzamiento de la cinta debido a que, según dicen, este personaje no tiene competencia a nivel internacional en el segmento al que apunta.
Por eso, preparan el estreno de la cinta en el resto de América Latina --a excepción de Uruguay, donde ya se estrenó-- para mediados de 2009.
Pero todo esto empezó con unos cuantos papeles, una agenda tipo diario íntimo ilustrado para nenas.
Pronto, el dibujo de Valentina, esa chica de cachetes rosados y una hebilla en forma de corazón en el pelo, saltó de la agenda a otros productos y se transformó en una marca poderosa. Hoy la marca vende una amplia gama de opciones en cualquiera de los nueve locales temáticos que tiene alrededor del país, incluido uno en Bahía Blanca.
Cine, teatro y mucho más. "En la Argentina, Valentina vende más que Hello Kitty y que Barbie juntas", informó José Luis Massa, responsable de la productora Illusion Studios, encargada de darle vida y movimiento a esa nena que hasta hace poco era sólo un dibujo estampado en objetos de color rosa. El resultado es Valentina, la película.
"Es la historia del primer beso", resumió Massa, un verdadero especialista en cine para chicos y de animación, ya que dirigió la versión cinematográfica de Chiquititas y también las dos Patoruzito e Isidoro.
En Valentina, la película, sin embargo, Massa se abocó a la producción y fue Gondell, su compañero en Isidoro, quien se sentó en la silla del director.
Además de dotar a Valentina de movimiento, los realizadores le adjudicaron ciertas características: la bondad, el optimismo, el sentido de justicia, la lealtad y el amor por el prójimo. En su grupo de amigos no falta el intelectual, el canchero y el tímido.
El estreno de este filme será solamente el comienzo. Ya están planeando una obra de teatro para las vacaciones de invierno del año que viene, harán un casting de nenas para encontrar una Valentina de carne y hueso y también una serie de dibujitos animados para la televisión, con fecha tentativa de estreno a finales de 2009.
Pero ahí no se detiene la usina creativa de Illusion Studios: tienen pensado estrenar a fin de año un largo animado de Boogie, el aceitoso, y en las vacaciones de invierno de 2009, la versión fílmica en 3D de Gaturro, la muy popular tira cómica de Nik.
El director. "El producto original (la agenda) era muy bien visto por las madres en Buenos Aires y el interior, porque proponía un contenido, temáticas, juegos, actividades; y además Valentina hablaba sobre la amistad, la ecología, la integración", explicó Eduardo Gondell.
Según el realizador, el tratamiento del tema está muy lejano al actual discurso televisivo.
"Está tratado con mucha ternura, más de las imposibilidades y la fantasía que de las concreciones. La película apunta a buscar espacios de reconciliación y de no discriminación con los otros. Es muy humanista en este sentido".
-- ¿Constituye un desafío presentar una película con estas características, en un momento en el que está instalado otro discurso para los chicos de esa edad?
-- Sin dudas, pero el dibujo animado no es espejo de la realidad en un punto formal. Sí lo es en uno más esencial. Detrás de cualquier niña de diez años, sigue habiendo el temor, la fragilidad y la ternura de una niña. En el fondo hay algo estructural que solamente se transita en esa edad.
"Por eso lo peligroso de quemar etapas, porque no están preparados. Por otro lado, la película apunta a nenas de 7 a 10 años. Para hacer una crítica social uno debería hacer dibujos para adultos y en este punto, se apela más a la ternura y a que no se pierdan ciertos valores".
Propuesta muy básica, sólo para nenas muy pequeñas
María Inés Di Cicco
"La Nueva Provincia"
Valentina, la película.
Dirección: Eduardo Gondell. Voces: Florencia Otero, Sebastián Francini, Lucila Gómez, Natali Pérez, Gastón D'Angelo. Género: Animación. Origen: Argentina (2008). Duración: 70m. Para todo público.
Calificación: 6
"Valentina, es como vos!!", reza el eslogan de la marca --con puntuación inglesa incluida-- que desde diarios íntimos hasta ropa, zapatos, perfumes, maquillajes y todo tipo de accesorios y artículos escolares y de librería impuso en el mercado una serie de productos para niñas de 7 a 12 años, "las nuevas compradoras compulsivas" (si las hay) y, si no, a preguntarles a las madres.
Pues bien, receso escolar ya no a la vista sino en curso, la línea encontró un nuevo derivado, la explotación en los medios masivos, que inicia con esta película de factura local.
No se sabe con qué exito pujará en la cartelera de invierno entre varios tanques norteamericanos. Sí que no escapa a las generales temáticas de los filmes infantiles: la amistad, las inseguridades de los adolescentes cada vez más precoses y el primer amor.
Toda la serie de Barbie con su alusión a los cuentos clásicos infantiles, como las más modernas Bratz y las chicas de My Scene --en la gama de las películas animadas-- y las versiones --nacional e importadas-- de High School Musical, ya abundaron esas indagatorias, sin mencionar a las tele-teatrales Patito feo y Casi ángeles. Pero la tela sigue dando para cortar y esta cinta pequeña, en metraje y ambición artística, lo demuestra.
En torno a Valentina, la muchachita bonita y popular del grupo, se mueve el relato en el que intervienen sus dos amigas, su vecinito y pretendiente Fede, el nuevo chico lindo del barrio, Mati, el malo, Dark, y todos los integrantes de la barra que se reúnen en la plaza de un pueblito, se sabe que de Chubut (¿promoción turística, acaso?)
En ese lugar de encuentro habitual se desarrollará la fiesta de la primavera y alguien propone animarla con una suerte de ritual del primer amor, durante el cual un monigote de trapo es quemado en una pira, mientras todos bailan y cantan y nacen los primeros besos.
Valentina espera ansiosa ese día porque cree estar enamorada de Mati, pero el final feliz de la celebración es amenazado por la sombra de una escalofriante leyenda acerca del monigote.
Cuando la situación pasa del mero mito a una peligrosa realidad, los chicos intentan develar si detrás existe la mano de un bromista.
A través de una trama donde los adultos apenas tienen cabida --a esta altura la paternidad resulta una quimera-- y donde las prioridades de los protagonistas se limitan asu vínculo con los pares, las dudas y confusiones se van aclarando hasta arribar a ese epílogo en el que los buenos son compensados y los malitos, tristemente desterrados.
Este desarrollo narrativo, básico, funciona a la perfección para la franja de público a la cual está dirigido,
Aunque las imágenes en dos dimensiones y las voces de los personajes no resultan de lo mejor, los escenarios están bien digitalizados. Algo similar había sucedido con otros productos del mismo ideario como Patoruzito e Isidoro. A propósito, una perla es el monumento que del playboy de caricatura aparece en esa placita de barrio.
Pero volviendo a las cuestiones técnicas, en todo caso las grietas que se puedan encontrar son bien maquilladas con un metraje corto y con buen ritmo y una estética de fondo obediente a la preciosista y colorida de la firma.
Así se logra el fin buscado: que las chicas se sientan identificadas y, del mismo modo en que demandan en las tiendas, lo hagan durante los días de vacaciones, en el cine.