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El desabastecimiento, una arista inevitable

Si bien en la víspera Eduardo Buzzi, presidente de Federación Agraria Argentina (FAA), garantizó el libre tránsito de camiones con leche y lácteos sobre las rutas cortadas por los productores, el desabastecimiento de alimentos derivados del campo se acentúa cada vez más en los comercios de la región, a causa de la continuidad del paro agropecuario por, al menos, 96 horas más.

 Si bien en la víspera Eduardo Buzzi, presidente de Federación Agraria Argentina (FAA), garantizó el libre tránsito de camiones con leche y lácteos sobre las rutas cortadas por los productores, el desabastecimiento de alimentos derivados del campo se acentúa cada vez más en los comercios de la región, a causa de la continuidad del paro agropecuario por, al menos, 96 horas más.


 Lácteos, carnes, frutas y verduras son los productos que más escasean por estos días, según los propietarios de supermercados zonales consultados por "La Nueva Provincia".


 La mayoría aseveró que las provisiones de alimentos alcanzarán para cubrir la demanda durante no más de una semana.


 Si la semana entrante no se levanta esta medida de fuerza encabezada por los ruralistas --argumentaron--, la falta de estas mercaderías será inevitable.


 A pesar del desabastecimiento, en la mayoría de los mercados de la región no se ha registrado, aún, aumentos de precios.


 En Coronel Pringles, la escasez se ha notado en forma considerable en las últimas jornadas.


 "Hace una semana que no tenemos carne y, si ves la góndola de la carnicería, está llena de pollos y nada más. Además, tenemos algunos faltantes de lácteos y aceites. De hecho, hace dos días que no recibimos mercadería de ningún tipo", afirmó Raúl Alfano, propietario de Almacén Colón.


 "Pese a esto, los precios no han variado", subrayó.


 Alfano comentó que, hasta que no se solucione el conflicto, habrá faltantes de cortes de carne.


 "Esto también provoca problemas en las cadenas de pago", admitió.


 Por su parte, Guillermo Dopazo, propietario de supermercado La Canasta, dijo que no tienen carne desde este lunes.


 "No nos han enviado leche tampoco; no entran pollos ni mercadería en general. Si bien en las góndolas aún no se nota, porque tenemos stock, con la continuidad del paro se va a complicar", aseveró.


 En Pigüé se hizo notorio el desabastecimiento de carnes, lácteos y verduras en los comercios locales, varios de los cuales, como la mayoría de las carnicerías, optaron por cerrar sus puertas.


 Del mismo modo, uno de los principales autoservicios de la ciudad, el de la Cooperativa La Alianza, no trabajó este viernes.


 "No nos queda nada", señaló el encargado Fabián Blanco, quien acotó que la carnicería que funciona dentro del local comercial no operó desde el martes.


 En el resto de los negocios, los mayores faltantes se registraron en el sector de lácteos y huevos, ya que esta semana no hubo entrega por parte de proveedores. En cuanto a la verdura disponible, en muchos comercios se terminó ayer.


 Blanco señaló que algunas marcas líderes habían incrementado hasta un 10% sus precios en el curso de esta semana y que, incluso, habían impuesto restricciones a la venta de aceite (dos unidades por persona) y azúcar (hasta diez kilos).


 "El otro problema que tendremos, cuando en algún momento esto se solucione, es la reposición. Será un proceso largo una vez que comience a funcionar nuevamente el circuito", dijo.


 Nelson Recofsky, encargado de la sucursal local de la Cooperativa Obrera, afirmó que hay faltantes en varios productos.


 "Nos hemos quedado sin carne desde el jueves y no sabemos cuándo se normalizará. Incluso, debimos cerrar la carnicería. Lo mismo nos ocurre con los lácteos, ya que se nos terminó la leche en sachet y solo nos quedó un pequeño stock de leche en caja", dijo Recofsky.


 También se aprecian faltantes en productos como papas, zanahorias, algunas frutas y verduras de hoja.


 La carencia de productos obligó a imponer cupos para la venta de algunos comestibles, como el aceite y la harina, que se vendieron a razón de una unidad por socio. En el caso de la leche, se comercializaron hasta tres litros.


 "No apreciamos que la gente estuviera enojada. Sí notamos un mayor movimiento de clientes, a pesar de que estamos cerca de fin de mes y mucha gente aún no cobró", afirmó Recofsky.


 Habida cuenta de que hoy concluye otra fecha del Turismo Nacional, seguramente los problemas del desabastecimiento se harán más ostensibles.


 En Punta Alta, luego de más de dos semanas de medidas de fuerza, con cortes de rutas, aparecieron las primeras secuelas: mientras algunas carnicerías tuvieron que cerrar sus puertas por falta del producto base, otras regularon la venta en beneficio de los clientes más habituales.


 En cuanto a los lácteos, las cadenas de supermercados presentan góndolas vacías de yogurt y leche en sachet. Por este motivo, se decidió limitar a tres unidades por persona la venta de leche en caja.


 En cuanto al aceite, recién en las últimas horas aparecieron marcas de precios accesibles.


 Asimismo, escaseó el combustible en buena parte de las estaciones de servicio. En el caso de YPF, ubicada en Colón y Rosales, sus expendedores comentaron que trabajan día a día sin saber cuándo llegará el camión.

En la comarca.
En Carmen de Patagones se indicó, ayer, que este fin de semana será clave respecto del abastecimiento, debido a que la mayoría de las empresas que proveen en la comarca están liquidando su stock.





 En su carácter de presidente de la Corporación de Comercio maragata, Carlos Raúl León, representante local de una firma líder, indicó que la mayoría de los comercios locales casi agotaron sus reservas.


 "Carne, pollos, lácteos y otros productos derivados del campo son los que mayor problema sufrieron", indicó.


 Respecto de los productos lácteos y fiambres de la empresa que dirige, sostuvo que este viernes salieron los últimos camiones con el stock que le quedaba.


 "Desde la empresa nos indicaron que la situación fue grave. La materia prima no solo no llega a la fábrica, sino que se tiran más de 3 millones de litros de leche por día", concluyó.


 Por su parte, desde la carnicería El Vasco explicaron ayer que solo quedaban algunas hamburguesas y pollos, pero que el desabastecimiento era evidente.





Los frigoríficos están imposibilitados de faenar










 El paro agropecuario se hizo sentir con mucha fuerza en carnicerías, verdulerías y mercados de Médanos, según se observó durante una recorrida realizada por este diario.


 Según se pudo constatar, la mayoría de las carnicerías ya carece de productos para comercializar, ya que no fueron abastecidas por los frigoríficos con los que trabajan (uno local y otro de Bahía Blanca).


 Los pocos que aún cuentan con algo de stock --el que les puede llegar alcanzar para hoy y mañana-- explicaron que eso se debe a que reservaron varias medias reses en sus propias cámaras.


 En todos los casos, los comerciantes coincidieron en señalar que los frigoríficos ya no cuentan con existencia de animales para faenar.


 En cuanto al rubro de frutas y verduras, también se notó la falta de distintas mercaderías, muchas de las cuales experimentaron un alza considerable de precios (como el caso de la papa, que se vendió a 4 pesos el kilo).


 Según lo expresado por los verduleros, la mercadería con la que trabajaron esta semana es la proveniente de quinteros de la zona.


 En tanto, ayer ya se había suspendido la provisión de lácteos desde Bahía Blanca a los comercios locales.


 En Puan también se sufrió el desabastecimiento de verduras, carne, pollo, lácteos, aceite y otros productos de primera necesidad.


 Sin embargo, en la víspera los comercios se abastecieron de verdura, proveniente de La Pampa, y se vendió carne de cerdo y cordero, pero no vacuna.


 En el Autoservicio Meloni también hubo escasez de pastas y frutas.


 "Lo que más falta es el aceite. Con respecto de los lácteos, hace más de una semana que no recibimos, al igual que las frutas y verduras. En la carnicería nos estamos manejando con la carne de cerdo que tenían en stock y algo de pescado congelado, sobrante de Semana Santa", refirió el dueño del comercio.


 También reconoció que han recibido huevos con un aumento del 15%, y dijo que, para estos días, se prevén más incrementos, sobre todo porque los proveedores de pollos argumentan no tener alimento para dar a las gallinas.


 En Tornquist, el paro agropecuario también repercutió con fuerza, a pesar de que algunos comerciantes aseguraron que no quieren llegar a cerrar sus comercios.


 El sector comercial más afectado fue el de los carniceros, quienes en su gran mayoría no pudieron evitar cerrar sus puertas por la falta de provisión de carne.


 Asimismo, la instalada demanda de varios productos y la falta de stock de algunos de ellos en las góndolas hizo que un sector de los comercios incrementaran sus valores.


 Leche y aceite fueron los productos que más aumentaron y, así y todo, se debió racionar su venta.


 En Carhué se observó una marcada diferencia entre grandes y pequeños comercios, ya que mientras algunos mostraron un alarmante nivel de desabastecimiento, otros negaron haber sufrido problema alguno.


 De todas formas, en lo que lo que respecta a las frutas, verduras y carnes, el desabastecimiento sí fue notable y perceptible en casi todos los comercios.


 Desde la carnicería del Supermercado Apolo XI, donde no se recibió mercadería por una semana, este viernes no quedaba ni siquiera pollo o pescado, salvo algunos cortes de carne.


 "Si no se soluciona el paro agropecuario la semana entrante, se va a notar fuertemente el desabastecimiento en lo que tiene que ver con la carne", indicó un empleado.


 La dueña del comercio, Nilda Luca de Sánchez, explicó que el desabastecimiento no se advirtió tanto en otros rubros, ya que hizo reserva de mercaderías, pero reconoció que durante dos semanas no pudo reabastecerse.


 "Por esto no notamos ningún aumento de precios, ya que aún no compramos nuevamente", dijo.


 Daniel Folini, presidente de la Cámara de Comercio local, dijo que el desabastecimiento fue más fuerte en las grandes ciudades y no tanto en las que son como Carhué.


 "El interior es el que provee de materia prima a Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Allí sí la situación debe haber sido caótica", dijo.

En Guaminí.
El paro agropecuario no pasó desapercibido en Guaminí no sólo por el apoyo que se brindó a los hombres de campo en las rutas y calles, sino también por la falta de varios productos importantes en las góndolas de los supermercados.





 En esta semana, fue nulo el abastecimiento de lácteos. Directamente, ese sector de las heladeras de los comercios está casi vacío, ya que las grandes marcas no efectuaron reparto.


 El caso de los aceites de cocina es distinto, ya que si bien hubo faltante no se llegó al desabastecimiento. Sí fue notoria la falta de carne, porque los camiones de los frigoríficos no entraron a la ciudad desde el jueves Santo hasta ayer.


 Lo mismo sucedió con los pollos, que hacia el viernes directamente no se consiguieron en ningún lugar, ya sea carnicerías o supermercados.


 En el caso de la leche, un hecho llamativo es que prácticamente no hubo dificultades con su abastecimiento en esta ciudad.


 El cierre momentáneo de algunas carnicerías y la escasez de otros alimentos de la canasta básica en otros negocios, son algunas de las consecuencias del paro agrario en Coronel Dorrego.


 Daniel Daher, propietario de una tradicional despensa de esta ciudad, aseguró que hay faltante de pollos, huevos y leche en sachet, aunque aseguró que esta situación aún no se tradujo en aumentos de precios.


 "Actualmente, hacemos los pedidos a los mayoristas y nos envían la mitad de lo solicitado, pero si la semana próxima no se levanta el paro el panorama se va a complicar", contó el comerciante.


 Más allá del perjuicio económico que genera esta medida, consideró que los reclamos del campo son justos e instó al diálogo entre las entidades rurales y el gobierno nacional para destrabar el conflicto.


 A su vez, desde la sucursal local de la Cooperativa Obrera se informó escuetamente que, hasta el momento, sólo escasean algunas variedades de leche y cortes de carne, aunque tampoco se registraron subas de precios.


 Durante esta semana, Monte Hermoso sufrió progresivamente el desabastecimiento de mercadería en los distintos lugares de expendio, agravado por el alto consumo de alimentos registrado en Semana Santa.


 Oscar Dupuy, dueño del supermercado El Alero, expresó que lo primero que comenzó a escasear fue la carne.


 "Actualmente, sólo quedan unos pocos chorizos fabricados en esta ciudad y algunos corderos, pero ya se terminan. Además, las dos empresas distribuidoras de lácteos más importantes dejaron de venir", aclaró.


 En las últimas horas, indicó, se ha dificultado la provisión de frutas y verduras.


 Daniel Larsen, propietario del supermercado Los Danos, brindó un panorama bastante similar al anterior y añadió que en su comercio hay escasez de carne desde hace una semana.


 "La Semana Santa agravó la situación porque vino el doble de gente que esperábamos. Si ahora se permitiera el paso de los camiones, igual no alcanzaríamos a abastecernos; vamos a tener que esperar hasta que se haga la cadena otra vez", finalizó.


 En los supermercados tresarroyenses el desabastecimiento también se nota principalmente en lácteos y carnes, y sus provisiones --según los voceros de los comercios-- alcanzarán solo para afrontar una semana más de requerimientos.


 Si bien ninguno de los representantes consultados estuvo autorizado por las firmas a brindar información, se pudo confirmar la falta de estos productos en los tres principales centros de compras locales, y que no hubo aumentos de precios.


 Primero se evidenció el faltante de leche en sachet, y la única alternativa es la leche larga vida. Carnes ya no quedan en ningún supermercado, y las verduras pueden conseguirse sin problemas en solo uno de los centros de abastecimiento.


 "Los aumentos se dan de acuerdo con la demanda y los costos; al estar parado el mercado, es imposible que se registren incrementos en los precios", confió el representante de una conocida firma supermercadista de Tres Arroyos.

El panorama no es diferente al resto en Tornquist.

Agencia Tornquist


Coronel Suárez, muy complicado











 "El jueves pasado entraron muy pocos lácteos; me dijeron que en los depósitos de Bahía Blanca no tenían más mercadería", dijo Carlos Herelein, propietario de un reconocido supermercado de Coronel Suárez.


 También señaló que, desde hace varios días, no tiene pollo ni elaboraciones de esta carne; tampoco hay lácteos.


 "El pollo lo recibimos habitualmente del norte y no entregan nada. Faltan también verduras y frutas que recibimos de Mar del Plata y Mendoza, por lo que será difícil la reposición independientemente de que se levante la medida; ni hablar si persiste", opinó el comerciante.


 Por otra parte, aseguró que hasta el momento no se han registrado aumentos en el precio de productos secos como arroz y fideos, ni salsas y otros productos de almacén.


 "Pero no sabemos qué va a pasar con los productos que hoy faltan. Se habla de un posible aumento pero nosotros, al no recibir mercadería, no podemos asegurar nada", dijo.


 Herelein expresó que en casi 20 años de actividad, nunca vivió una situación similar.