La cosecha fina en Saavedra dejó resultados muy pobres
PIGÜÉ (A) -- Según las estimaciones brindadas por el ingeniero agrónomo Jorge Couderc, de la oficina local del INTA, los rindes de la cosecha fina en el distrito de Saavedra no superan el 40% de un año normal y, en el mejor de los casos, los productores rurales podrán salvar los costos.
"El rinde promedio para todo el distrito es de entre 800 y 1.000 kilos por hectárea, con picos de 200 o 300 en lugares donde fue malo, y algunos de 2.000 kilos en ha estado mejor", puntualizó el profesional, quien sostuvo que estos números se dieron en zonas muy localizadas, porque la sequía afectó el desarrollo del cultivo.
Al respecto, recordó que, sobre principios de diciembre último, algunas zonas --donde mejor se observaban los cultivos-- se vieron afectadas por una helada y una granizada considerables, que afectaron una superficie importante de cultivos.
Por ello, estimó que los rindes serán poco más de un tercio de una cosecha normal, que habitualmente ronda las 200 mil toneladas y que en esta ocasión oscilará entre 70 mil y 80 mil toneladas.
"Llovió muy desparejo. Por ejemplo, en las zonas de Ducós y Espartillar precipitaron unos 30 milímetros, y en Pigüé --a sólo 25 kilómetros de distancia-- tuvimos más de 150", señaló Couderc.
El ingeniero del INTA afirmó que las lluvias de noviembre y diciembre llegaron tarde para la cosecha de trigo, pero remarcó que fueron favorables para la gruesa, porque permitió sembrar "razonablemente bien", aunque un poco tarde.
"Hubo algunos problemas de malezas, porque los herbicidas preemergentes no funcionan bien con sequía; por ello, los cultivos de cosecha gruesa están algo atrasados", agregó.
Couderc aseveró que, de todas maneras, el resultado final de la cosecha gruesa dependerá del régimen de lluvias durante enero y febrero, ya que no hay posibilidad de acumular agua para completar todo un ciclo y es absolutamente necesario que precipite en los próximos 60 días para poder tener rindes medianamente buenos.
Con respecto de los malos resultados de la cosecha fina, indicó que una de las principales cuestiones que incidieron en sus malos resultados, fue el escaso --y mal distribuido-- régimen de lluvias, que promedió unos 500 milímetros.
"En general, cayeron 200 milímetros en noviembre-diciembre y entre 150 y 180 en enero-febrero; es decir que entre los ocho o nueve meses restantes suman alrededor de 150 milímetros, lo cual es muy poco", manifestó Couderc.
Se viene un año difícil
Jorge Couderc destacó que las pocas pasturas que hubo al principio del verano debieron destinarse a la hacienda, y que los verdeos de verano se sembraron de manera un tanto tardía, por lo que tienen un desarrollo bastante atrasado en la mayoría de los casos.
"De cualquier manera, el productor tuvo --y va a tener-- un año difícil, porque tuvo que gastar más plata para mantener la hacienda; hubo que suplementar para poder sacar y vender el animal de venta, y alimentar a la vaca de cría que está con el ternero a pie y recibiendo el servicio. Además, no tiene los ingresos normales de la cosecha fina, y el panorama de la gruesa es incierto", dijo.
El ingeniero señaló que se deberán incrementar los gastos para mejorar la oferta forrajera, sembrar más verdeos de invierno, comprar reservas, y afrontar la siembra de la fina sin los recursos de la cosecha anterior.
Por otra parte, señaló que para salvar los gastos de la fina, será necesario una cosecha con rindes que se estiman entre 800 y 1.200 kilos por hectárea, ya que dependen de los insumos que se utilizaron.
"Quien salió adelante con recursos propio va a tener un dinero disponible como para enfrentar parte de los gastos, pero el que lo hizo con financiación, apenas le va alcanzar para pagar sus deudas", añadió.
Acerca del stock ganadero, confió que también se vio afectado por la sequía, ya que en el distrito quedaron alrededor de 190 mil cabezas, que es aproximadamente un 20% menos que en los mejores años.
"La cantidad de vacas es bastante pareja: han oscilado un poco más la vaquillona y los terneros, pero nos preocupa el hecho de que la próxima parición va a ser consecuencia de la situación de la vaca en esta primavera-verano. Por ello, es muy probable que sea de menor cantidad, porque el índice de preñez va a ser menor", finalizó.