Joseph Ratzinger, brazo derecho de Juan Pablo II, es el nuevo Papa
El Pontífice número 265 en la historia de la Iglesia fue elegido ayer, en el segundo día del Cónclave cardenalicio celebrado en la Capilla Sixtina del Vaticano.
Tras dos fumatas negras, el humo blanco se advirtió a las 12.56 de nuestro país. Minutos después, y tras alguna confusión sobre el color, las campanas repicaron como confirmación de la esperada noticia.
El Sumo Pontífice fue elegido en el segundo día de Cónclave, tal como ocurrió con León XIII, Pío XII y Juan Pablo I, durante el siglo XX. La misa de coronación con la que se iniciará el nuevo Pontificado será el venidero domingo.
Votos
El cardenal germano, de 78 años, logró los 77 votos necesarios durante el Cónclave del que participaron 115 purpurados de 52 países, entre ellos el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Mario Bergoglio.
"Un simple y humilde trabajador de la viña del Señor"
"Queridos hermanos y hermanas, después del gran Papa Juan
Pablo II, los señores cardenales me han elegido a mí, un simple y humilde trabajador de la viña del Señor. Me consuela que el Señor sepa trabajar con instrumentos insuficientes y me entrego a vuestras oraciones", fueron las primeras palabras de Benedicto XVI, en su mensaje desde el balcón de la Basílica de San Pedro ante decenas de miles de personas que lo aclamaban.
En el nombramiento de Joseph Ratzinger --alemán de 78 años-- quien ha adoptado el nombre de Benedicto XVI, ha sido unánime el convencimiento de que proseguirá con determinación y fuerza la labor desarrollada por su predecesor, Juan Pablo II, en favor de la paz y el entendimiento entre los pueblos. La Iglesia Católica del Brasil, el país con mayor número de católicos en el mundo, señaló anoche que la elección de Ratzinger "es un indicio claro" de que los cardenales desean que se prolongue la línea trazada por Juan Pablo II, fallecido el pasado 2 de abril.
También la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina celebró la designación de Ratzinger.
"Representa un gran gozo en el corazón de los creyentes, particularmente de los pastores", dijo el vicepresidente segundo del Episcopado y arzobispo de Corrientes, monseñor Domingo Castagna.