Patricia Chávez denunció al marido
La maestra afincada en Punta Alta que cobró notoriedad pública hace seis años por la presunta corrupción de un alumno suyo, menor de edad, denunció en los últimos días a su marido, por lesiones leves y amenazas agravadas, según informaron ayer fuentes judiciales.
Patricia Silvia Chávez formuló la denuncia en la comisaría de Coronel Rosales y el sumario quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 3, cuyos titulares son los fiscales Oscar Bautista Duizeide y Gustavo Zorzano.
Pese a que no abundaron en detalles del caso, los voceros tribunalicios confirmaron la presentación --que había trascendido hace varios días de manera extraoficial-- y aclararon que la instrucción de la causa recién se inició, con lo cual no se habría adoptado ninguna medida procesal de importancia.
El acusado en la denuncia es Julio Arturo Martínez, quien además de ser el marido de la ex docente, integra el cuerpo de bomberos de la Policía Federal, con asiento en Espora.
Trascendió que los superiores de Martínez, teniendo en cuenta la función que cumple, se presentaron en la fiscalía para conocer detalles del hecho y el estado de la causa.
El hecho que ahora se investiga se habría registrado a fines de mayo pasado, en la vivienda del matrimonio Martínez, ubicada en Rivadavia al 1100, de la vecina ciudad.
"La denuncia se refiere a un golpe de puño y a intimidaciones reiteradas (algunas, inclusive, con la supuesta exhibición de un arma)", explicó la fuente judicial.
En el frente de la casa había sido instalado un patrullero a modo de custodia, que días atrás fue retirado ya que, al parecer, Chávez cambió de domicilio después de esta situación.
Sí se supo que los fiscales ordenaron la remisión del sumario a la comisaría puntaltense, por quince días, a los efectos de recabar la posible existencia de testigos presenciales de los hechos y para citar a la denunciante a fin de ampliar su testimonio y presentar la partida de matrimonio, con el objeto de acreditar su vínculo con Martínez.
Chávez, que el año pasado fue exonerada por la dirección general de Cultura y Educación provincial, tras el sonado suceso que se conoció en abril de 1998, estaría actualmente a cargo de un espacio radial en una FM rosaleña.
No hubo delito. La mujer fue juzgada por seducir a un menor que en ese entonces contaba con 12 años, en el marco de un caso que conmocionó al país, adquirió repercusión internacional y dividió a la opinión pública, entre quienes creyeron su versión y aquellos que entendieron que los hechos sucedieron tal como los relataron el chico y su padre.
La Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal, el 21 de diciembre de 2001, entendió que el hecho existió, pero que no constituyó delito y decretó la absolución definitiva de la acusada.
El fallo fue de la Sala II del tribunal, integrada por los doctores Alfredo Hernán Mones Ruiz y Hugo Angel Cavallaro, que terminó por confirmar la resolución de primera instancia del juez de Transición Nº 1, doctor Raúl Guillermo López Camelo.
En sus fundamentos, los jueces sostuvieron que la prueba invocada por la fiscalía, era "suficiente para acreditar con el grado de certeza necesario, que en la ciudad de Punta Alta..., con el propósito de satisfacer deseos propios, Patricia Chávez... consumó relaciones sexuales con el menor..., iniciándolo en tal actividad, previa seducción que sobre el mismo ejerció".
No obstante, los camaristas explicaron que no había pruebas para atribuir a Chávez el delito de corrupción en perjuicio del niño.
"De acuerdo a los elementos de juicio recolectados en el proceso, tal conducta carece de eficacia objetiva para perjudicar el sano sentido de la sexualidad", se fundamentó, para agregar que las pericias psiquiátricas y psicológicas del chico "no aportan la certeza necesaria para determinar que haya existido una modificación psíquica que, al menos por el momento, incida perjudicialmente en los sentimientos o instintos sexuales" del mismo.