El voluntariado, un servicio sin fronteras
Corría 1985 cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas designó al 5 de diciembre para que comunidades, pueblos y gobiernos celebren anualmente todos los logros conseguidos con el esfuerzo voluntario.
El Día Internacional de los Voluntarios (DIV, por sus siglas) ayer se evocó en la mitad de los países del planeta y comprendió a todos quienes entregan sus conocimientos para mejorar las condiciones de vida, cumplen tareas de caridad, ofrecen su amistad y consejo a los que están enfermos o simplemente su tiempo.
El voluntariado, según la organización no gubernamental católica Manos Unidas, no implica actuar de forma aislada y esporádica, sino que significa una dedicación constante que se materializa en el apoyo a proyectos educativos, culturales, sanitarios, medioambientales, científicos, cívicos, de cooperación al desarrollo, de defensa de la paz, de protección a los niños o de recepción a los inmigrantes, entre otros.
Tampoco son los voluntarios "mano de obra barata" o sustitutos de los poderes públicos.
La solidaridad, el amor a los semejantes, la indignación ante la injusticia, el deseo de paz y respeto para todos los seres humanos y el sentir el dolor del que sufre, son tan sólo algunos de los múltiples motivos que mueven a una persona a hacerse voluntario.
Según las Naciones Unidas, desde su programa UNV (United Nations Volunteers), el voluntariado encarna los principios y la fuerza que encierran la decisión libremente tomada, el deseo de aprender, el compromiso con la idea de compartir y la realización personal.
Tres de los muchos esfuerzos bahienses
Hospital Municipal
Además de la compañía y el afecto a los internados, el Voluntariado del Hospital Municipal propicia una importante ayuda económica a los pacientes ambulatorios.
Concreta, por ejemplo, la entrega de vestimentas para niños y adultos que llegan como donaciones. La venta de insumos y de artículos de quiosco, genera el dinero necesario para colaborar con elementos indispensables para los enfermos y niños que retornan a sus hogares.
Pañales, máquinas de rasurar, leche modificada para bebés, fécula de maíz, sémola y caldos son algunos de los artículos más solicitados. También, contra receta, ofrecen muestras gratis que los médicos y los laboratorios hacen llegar al hospital.
Centro Comunitario San Roque
Las actividades tienen como epicentro las instalaciones situadas en Estomba 2345. Junto a la Casa del Niño y el Jardín Maternal, el Centro Comunitario San Roque brinda contención y formación moral a cientos de niños y adolescentes del sector norte.
también se desarrollan labores complementarias de formación tales como dibujo, canto, jardinería y manualidades.
Nacer
La Asociación de Ayuda al Prematuro, Nacer, no sólo se ocupa de dotar de moderna aparatología a la sala de Neonatología del Hospital Pena y de solventar los gastos de mantenimiento, sino que estimula la capacitación personal de las enfermeras especializadas para desenvolverse en ese ámbito.
Las integrantes de Nacer llevan adelante su obra con la ayuda de la ciudadanía bahiense, a través de la recaudación obtenida de beneficios, donaciones, campañas, espectáculos y otras reuniones.
Cifras
En el año 2000, en nuestro país, uno de cada cinco adultos intervenía en labores voluntarias, llegando a cubrir una franja considerable de responsabilidades que no siempre el Estado atiende con la debida eficiencia.
En 2001, un informe elaborado por la Universidad Nacional del Sur y la Dirección de Planificación Estratégica de la Municipalidad, estableció que más de 15.000 bahienses trabajaban en 463 entidades sin fines de lucro. De ellos, 8.000 lo hacían en calidad de voluntarios