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Toda una historia alrededor de la estación ferroviaria

El mayor del Ejército Santiago Buratovich (1846/1909) actuó en las campañas contra los aborigenes y realizó una importante contribución a las comunicaciones. En 1874 participó en la construcción de líneas telegráficas y en otras obras de relevancia del sector. Al ceder una fracción de sus tierras para la edificación de la estación ferroviaria impuso el topónimo Tres Chañares al lugar. Sin embargo, Mayor Buratovich constituye el nombre oficial en homenaje a su memoria.
Toda una historia alrededor de la estación ferroviaria. Deportes. La Nueva. Bahía Blanca


 El mayor del Ejército Santiago Buratovich (1846/1909) actuó en las campañas contra los aborigenes y realizó una importante contribución a las comunicaciones. En 1874 participó en la construcción de líneas telegráficas y en otras obras de relevancia del sector.


 Al ceder una fracción de sus tierras para la edificación de la estación ferroviaria impuso el topónimo Tres Chañares al lugar. Sin embargo, Mayor Buratovich constituye el nombre oficial en homenaje a su memoria.


 En 1884, Monsegur Sylla se hizo cargo del lote 98 con 10 mil hectáreas, concretando una transferencia con José Dravilliet. En 1899 adquirió dicha superficie el mayor Santiago Buratovich.


 En 1906 el empresario Eduardo Shaw, logró, mediante contrato con el gobierno provincial, la concesión para construir un ramal ferroviario, situación que origina la donación de tierras para la estación y dependencias ferroviarias en la localidad.


 En 1908 la concesión fue transferida al Ferrocarril de Buenos Aires al Pacífico y un año después falleció el mayor Santiago Buratovich. De allí que la propiedad quedó en manos de su viuda y tres hijos.


 El 1º de septiembre de 1912 fue inaugurada la estación del kilómetro 73 sobre tierras compradas a la familia. En febrero de 1913 la estación fue bautizada Eusebione, pero en noviembre recibió oficialmente la denominación de Mayor Buratovich.


 Finalmente, el 27 de abril de 1913 se efectuó la primera subasta pública de lotes, quintas y chacras, propiedad de la familia Buratovich, considerándose dicha fecha fundacional del pueblo, ubicado en torno de la estación.

Características. Mayor Buratovich mantiene sus características de comunidad en constante transformación. Sus calles son pavimentadas, la principal vía de comunicación es la avenida Mitre y la plaza se denomina San Martín.




 Dispone de energía eléctrica, agua potable, comunicaciones y gas natural.


 Los servicios asistenciales se encuentran cubiertos por el Hospital Menor Doctor Juan B. Sartoris. En educación, funcionan establecimientos a nivel inicial (jardín de infantes), primario (escuelas Nº 6 y 53), medio (Escuela Media Nº 2) y el Centro de Educación Física Nº 54 (CEF).


 La Biblioteca Pública Cervantes y el Centro Cultural 27 de abril son los mayores exponentes culturales de la localidad.


 El Fogón Gaucho El Badajo es el representantes de los valores tradicionalistas de Mayor Buratovich y una amplia región.


 El comercio cubre las demandas de la comunidad. Funcionan, además, entidades bancarias, cooperativas, organismos públicos, la cooperativa Eléctrica y de Servicios, la Cooperativa Telefónica, el Centro de Jubilados y Pensionados, la Cámara de Comercio, Bomberos Voluntarios y el Fútbol y Tenis Club, entidad de máxima representatividad deportiva.

¿Dónde se ubica?
La localidad de Mayor Buratovich se encuentra el sur del distrito de Villarino, a un kilómetro de la ruta 3 y al sudoeste de Bahía Blanca.



Ampliación en el Jardín de Infantes Nº 903

Un sueño hecho realidad













 Dos años, aproximadamente, demoraron las obras de ampliación del Jardín de Infantes Nº 903, que consistieron en un nuevo comedor y sanitarios.


 La tardanza en la llegada de las certificaciones, desde el gobierno provincial, ocasionó innumerables inconvenientes --y hasta un accidente-- que, afortunadamente, tal como lo apuntó la directora del establecimiento, Alicia Cometa de Menghini, quedaron atrás.


 La comunidad educativa se muestra, de esta manera, muy satisfecha de celebrar el cumpleaños de la localidad con las flamantes dependencias en uso.


 "El comedor era muy necesario porque tenemos una importante cantidad de chicos que aquí se alimenta", manifestó la directiva.


 Tras recordar que todo fue muy difícil, puesto que la falta de fondos impedía abonarle a la empresa constructora en tiempo y forma, destacó la buena voluntad y el esfuerzo que, cada uno, desde su lugar, volcó en el jardín.


 En ese sentido, mencionó a miembros de la cooperadora, cuya presidente es Sonia Lazar, directivos, docentes, papás y vecinos en general.


 "El 60 por ciento de los padres de los alumnos es jornalero, es decir, su trabajo en la cebolla es relativo y temporario. Hay muchos desocupados", destacó.


 Recordó que en plena obra, y ante la imperiosa necesidad de brindar la copa de leche y el alimento diario, se debió salir del paso con una casilla que cedió Corfo, donde se preparaban los alimentos.


 "El incendio de esa casilla, en plena época de clases, el año pasado, fue todo un shock para la comunidad, pero por suerte desalojamos el edificio de inmediato y los chicos no se dieron cuenta", evocó.


 Agradeció al Centro de Educación Física (CEF) Nº 54, que en todo momento facilitó su edificio para ser ocupado por los más chicos.


 "En aquel momento --memoró-- la casilla fue la única solución; no podíamos desatender la demanda de los necesitados".


 Con un total de 240 niños, divididos en dos turnos, el comedor cuenta con capacidad para alrededor de 30 alumnos, aunque, de ser necesario, el número se amplía.


 "Estamos muy contentos porque todo llegó a su fin --dijo Alicia Cometa--. Claro que quedan detalles, como instalar calefones en los baños, pero eso, en relación a todo lo que faltaba, no es nada".


 Más allá de las obras citadas, hizo hincapié en otros trabajos que hacen a mejoras generales en el jardín, como tareas de pintura.


 De este modo, se espera que el edificio se encuentre en óptimas condiciones durante la época invernal, la más comprometida, puesto que el trabajo de la cebolla se suele detener y aumenta el número de chicos que debe recibir alimentos.


 A su turno, Sonia Lazar, presidenta de la cooperadora, comentó que su obligación es agradecer a toda la gente que colaboró para que el jardín pudiera lucir hoy de fiesta.


 "Se acercaron muchas personas a quienes debemos mencionar, como la edil Ofelia Kenech --directora de la Escuela Nº 6; Laura Treyes, Juan Carlos Pellejero y el senador Alfredo Irigoin, quien nos dio una mano grande en todo lo que tuvo que ver con los expedientes en la Cámara Alta. También debemos mencionar a la senadora Alicia Fernández de Gabiola y al concejal Gustavo Bevilacqua", sostuvo.


 "Evidentemente cuando suceden situaciones así, el pueblo se solidariza. Hubo lágrimas, momentos de espera, bronca... pero, gracias a Dios, los chicos pueden disfrutar de su comedor", concluyó.


Bonifacio Ledesma y su amor por la música







 Desde hace varios días el Centro Cultural 27 de Abril, ubicado en la estación del ferrocarril, se ha transformado en una pintoresca y acogedora sala de música.


 El silencio, a la hora de la siesta, ya no es posible, merced a los visitantes y vecinos que pasan por el lugar y disfrutan de tonos y melodías entrecortadas que los pequeños alumnos van aprendiendo de la mano de Bonifacio Ledesma.


 Con 35 años en la localidad, Bonifacio se dedicó desde siempre a la música y enseñar es algo que siempre quiso hacer. No obstante, los tiempos y el trabajo (es peluquero) nunca se lo permitieron.


 Pero hoy es el momento. Y, así, lograr transmitir sus conocimientos --que adquirió sin maestros ni escuelas-- con amor y dedicación.


 "Aprendí a tocar la guitarra desde muy chico, a los seis años y en la cocina de casa, en Santiago del Estero. Tocaba y mamá me retaba porque no la dejaba dormir la siesta. Entonces me iba al patio, debajo de las plantas, solo. A los 10 años ya sabía tocar la 'verdulera'. Todo lo que sé de música lo aprendí escuchando y mirando lo que hacían los grandes. Siempre fue muy observador", recordó.


 Asisten a sus clases más de 10 alumnos, que concurren los martes y jueves de 14 a 15 y en forma gratuita.


 "Estudiamos con tonos, no con partituras; tampoco usamos música, como en las academias. De este modo, a los chicos les resulta más fácil y el taller es más dinámico. La idea es que ellos aprendan a escucharse, a reconocer los tonos y corrijan sus errores", reflexionó.


 Para las clases se utilizan instrumentos musicales del profesor, que los acondicionó para tal fin.


 "Estoy tratando de transmitir todo lo que sé, y sería interesante agregar talleres de otros instrumentos musicales, como acordeón, teclado, percusión, bajo. Los talleres son gratuitos y no hay límite de edad, sólo tienen que tener ganas de aprender y disfrutar de la música", agregó.


 "Me gustaría poder conformar un grupo de música con los chicos que asisten a las clases; ellos, en un año, tranquilamente podrán estar tocando muy bien, son muy capaces y les encanta aprender. Enseñar en estas condiciones es una verdadera satisfacción", sostuvo.

Los Shalakos. Bonifacio Ledesma no sólo enseña música, sino que también la interpreta. De muy joven subió a los escenarios donde presentó diferentes cuadros musicales, desde rock a chacarera. Fue corrigiendo sus errores y aprovechando sus condiciones y esto le permitió formar su grupo musical: Los Shalakos.




 "Es un sueño que pude concretar; realmente, costó mucho sacrificio y dedicación, pero estamos muy satisfechos. Hacemos presentaciones en la zona y nos invitan para asistir a acontecimientos importantes", comentó.


 El grupo musical está formado por Alexis Ledesma, que es la voz femenina del conjunto; Andrés Ledesma, --ambos hijos de Bonifacio--, Marcelo Aguirre y Pablo López, quienes fueron sus alumnos y hoy comparten el escenario.


 "La música nos muestra el estado del alma y nosotros hacemos que en cada presentación, la gente disfrute tanto como nosotros. Interpretamos música norteña de aquí y de allá, todos los temas son lindos, sólo hay que saber escuchar", agregó.


 En adhesión al 90 aniversario de la localidad ofrecerán un recital en el andén del Ferrocarril, sede del Centro Cultural, el venidero 4 de mayo, desde las 14.


 "Nos llena de satisfacción cantarle a nuestro pueblo y hacer lo que uno sabe es muy bueno", finalizó.