Bahía Blanca | Jueves, 02 de abril

Bahía Blanca | Jueves, 02 de abril

Bahía Blanca | Jueves, 02 de abril

Un sueño visionario

Donde la verde llanura bajaba al mar para mirarse en su espejo; donde el blanco salitral de la bahía le daría su nombre al futuro asentamiento, nacido en el seno de la Fortaleza Protectora Argentina en tiempos de la conquista; donde galopó libre el viento maloneando distancias, arrebolando sangre de criollos, gringos y de pampas.




 Donde la verde llanura bajaba al mar para mirarse en su espejo; donde el blanco salitral de la bahía le daría su nombre al futuro asentamiento, nacido en el seno de la Fortaleza Protectora Argentina en tiempos de la conquista; donde galopó libre el viento maloneando distancias, arrebolando sangre de criollos, gringos y de pampas.


 Donde el coronel Ramón B. Estomba pusiera la piedra fundamental para un sueño visionario de puerto y de ciudad, aquel 11 de abril de 1828, acorde con el acta firmada dos días antes por el mismo Estomba, jefe de la Expedición de Bahía Blanca y por el teniente coronel Andrés Morel, los sargentos mayores Narciso Del Valle y Juan de Elías, el capitán Martiniano Rodríguez, el ingeniero Narciso Parchappe y los vecinos y pobladores Nicolás Pires, Polidoro Coulin y Pablo Acosta.


 Por aquella misma rastrillada, donde surcó la lanza y brilló el Remington con su fuego de dolor y muerte, avanzó la civilización en carretas y diligencias junto al ganado vacuno y caballar. Y, al amparo de la Fortaleza, se levantaron los primeros ranchos y comenzó a poblarse ese bastión de la frontera sur, donde el viento sigue soplando igual que siempre, como cuando el desierto hacía pata ancha en aquel vasto solar. Allí se marcaron terrenos, se trazaron calles, arbolaron y alambraron. Después, sobre sus primeras calles de empedrado resonaron los cascos de briosos corceles y rodaron carruajes con un sonido nuevo y estridente.


 También un día llegó el ferrocarril, resoplando cual toro bravío, con el sonoro silbato, hoy nostalgioso, sobre sus rieles de acero, tendidos entre durmientes de quebracho, bajo un sol de prosperidad, camino del sur.


 Hoy, a 175 años de su fundación, Dios proteja y bendiga su existencia. Gracias por dar cobijo en su regazo fraternal y sureño a los hombres de buena voluntad.


 Sé que en un futuro no muy lejano, será la cabecera principal de una nueva provincia que se está gestando, desde hace tiempo, en las propias entrañas de sus hijos que la aman. Feliz aniversario, Bahía Blanca.
Rodolfo Behrens

Bahía Blanca

Querido terruño







 Sos mi Bahía Blanca, del lejano sur de Buenos Aires, de puertas abiertas a toda hermandad con tu valioso puerto y vida comercial, industrias ya en marcha y futuras más. Quizás algún día se decretará nombrarte Bahía Blanca capital del sur, pero todos tus hijos, hace ya mucho tiempo, así te bautizamos.


 Unidos decimos a coro nuestros sentimientos y con el corazón juramos, querido terruño, que jamás te hemos de abandonar. Y a todos proclamamos que vengan a estos pagos, que nuestra Bahía Blanca los va a cobijar y, con todo el orgullo que llena nuestro pecho, tus hijos, los bahienses, siempre te vamos a recordar con la ayuda de Dios. ¡Feliz aniversario!
Alberto Urrez

Bahía Blanca


Inspirador de la fundación








 Manuel Dorrego le ha encargado mantener la paz con los indios y preparar un plan para extender las fronteras al sur. Precisamente, don Juan Manuel de Rosas, deseoso de extender más al sur la frontera, estableciendo poblados en el desierto, pudo llevar a cabo con todo éxito la gran labor civilizadora 130 leguas en línea recta al sur de Buenos Aires.


 Valido de su ascendiente sobre la indiada, convocó a los caciques para tratar la colonización. Recibidos y agasajados por Rosas en su propio hogar, convino la fundación de varios fortines (comienzo de futuras ciudades de nuestra patria), la radicación de familias, militares, gente humilde que recibió tierras, animales, semillas...


 Así fue que el 3 de enero de 1828 se levantó el fuerte Federación; el 14 de enero, el mayor Perdriel erigió el fuerte 25 de Mayo y, a fines del mismo mes, Rosas tenía los planes de otro fuerte: Fortaleza Protectora Argentina.


 El 16 de enero, rosas ordena que el ingeniero Parchappe, en cuanto acabe de trazar el fuerte y la planta del 25 de Mayo, marche a Bahía Blanca. Pocos días después, instruye al coronel Estomba sobre todo lo preparado para esta empresa: el presupuesto, la lista de todos los elementos, y le entregó el día 27 el plano y el dibujo de la planta del fuerte, facilitándole los medios para conseguir unos mil vacunos para la expedición. El 17 de febrero, le dirige las últimas instrucciones a que ha de sujetarse para la formación del establecimiento.


 El 9 de abril de 1828, varios jefes del Ejército, tres o cuatro pobladores de la comarca y un ingeniero agrimensor fundan la Fortaleza Protectora Argentina: el coronel Estomba, el coronel Andrés Morel, los sargentos mayores Narciso del Valle y Juan de Elías, el capitán Martiniano Rodríguez, el ingeniero Narciso Parchappe y los vecinos Pablo Acosta, Nicolás Pires y Polidoro Coulin, quienes aprueban la ubicación elegida por Parchappe.


 La ciudad de Bahía Blanca ha salvado del olvido a Estomba. Muy pocos recuerdan el nombre del verdadero y auténtico inspirador de la fundación: don Juan Manuel de Rosas.
Rubén Bini, presidente, y Alberto Molfino, secretario del Centro Brigadier General Juan Manuel de Rosas

Bahía Blanca

Propuesta de un medanense







 Primeramente, quiero saludar a Bahía Blanca y desearle lo mejor en su trayectoria hacia un futuro de grandeza, con el merecimiento de llegar a ser la capital de una nueva provincia.


 En mi carácter de ciudadano medanense, estoy tan ligado a esa Bahía Blanca que aprecio como a mi propio pueblo. Aunque he nacido aquí, estoy unido íntimamente a ella por estar cerca y tener una gran cantidad de familiares y amigos que se desenvuelven en la industria y el comercio, en el puerto, en el deporte, en el transporte y en distintas profesiones.


 En segundo lugar, ¿qué ansío para esta ciudad? Un buen estacionamiento de vehículos para facilitar que la gente de la zona pueda ingresar sin demora. Para ello, propongo que el mejor embellecimiento de la Plaza Rivadavia sea reducido a la mitad, o sea una manzana, que quedaría enfrente de la Municipalidad, y en la otra manzana construir la estructura de un gran estacionamiento de un piso, para luego ampliarlo con un primer piso o subsuelo.


 Continuar mejorando la plaza sería un error, por cuanto la experiencia vivida nos dice que sólo es un paseo de perros, un criadero de ratas, con un sinnúmero de plantas envejecidas tristemente, con la consiguiente suciedad que a diario se puede apreciar.


 Por otro lado, los monumentos podrían trasladarse al lugar destinado a plaza pública y allí sí colocar flores y, por supuesto, cuidarlas para que no suceda lo anterior. El vecino que llega del enorme abanico cercano a Bahía Blanca para gestionar algo o hacer compras debe dejar el vehículo a larga distancia, para luego tomar otro transporte y así llegar al centro, con gran pérdida de tiempo.


 Además, es un error convertir calles en peatonales. En ninguna parte del país tiene resultado positivo. Tomemos como base la calle Florida de Buenos Aires, donde debieron cerrar comercios por no poder subsistir y hoy rematan edificios por igual motivo.


 Espero que Bahía Blanca se ponga de pie y podamos encontrarnos de corazón a corazón en el centro de la querida ciudad.
Adamo Juan Cecchi

Médanos


Páginas de Monte Hermoso








 En el plano de Monte Hermoso aparecido con la edición de "La Nueva Provincia" del 1 de abril, sobre el origen de la localidad, se menciona: "...en 1946, el ya importante balneario pasó a jurisdicción de Coronel Dorrego, tras ser parte de Bahía Blanca". En realidad, las tierras sobre las que se realizó la urbanización que dio origen al balneario Monte Hermoso pasaron a jurisdicción de Coronel Dorrego por la ley provincial Nº 4343, del 16 de septiembre de 1935; proyecto que fuera iniciativa del entonces senador provincial don Gregorio Juárez, cuyo nombre se perpetúa en una calle de Monte Hermoso (citado en mi nota LNP 15/8/98).


 Son sumamente interesantes los extensos fundamentos del proyecto de Juárez, que se transcriben íntegramente en el Album del Cincuentenario del Partido de Coronel Dorrego 1887-1937.


 Por otra parte, en 1946, el partido de Bahía Blanca no limitaba con el de Coronel Dorrego, por cuanto en 1945 se creó el partido de Coronel de Marina Leonardo Rosales, con tierras de Bahía Blanca, constituyendo el río Sauce Grande gran parte del límite entre Dorrego y Rosales.


 Aclarado el traspaso de las tierras donde se fundara Monte Hermoso a jurisdicción de Coronel Dorrego, en 1935, dos años después, el 29 de diciembre de 1937, en ocasión del cincuentenario del partido de Coronel Dorrego, fue colocada la piedra fundamental que dio origen al balneario Monte Hermoso, la que fue bendecida por el entonces obispo de la diócesis de Bahía Blanca, monseñor Leandro B. Astelarra, con la presencia del intendente municipal de Coronel Dorrego, don Gabriel E. Claverie; del ministro de Obras Públicas, ingeniero José María Bustillo, en representación del gobernador Fresco, y una numerosa concurrencia. Pronunció un conceptuoso discurso el señor Nello Venturelli, a la sazón presidente del Concejo Deliberante de Dorrego.


 Esta fecha, estimo, constituye el hito esencial para determinar con precisión la fecha fundacional de Monte Hermoso: 29 de diciembre de 1937. En síntesis, los hitos que marcan la historia de Monte Hermoso son:


 En 1906, inauguración del Faro Recalada (el más alto de Sudamérica).
Enero de 1918, inauguración del hotel Monte Hermoso, famoso como el Hotel de Madera. En 1935, 16 de septiembre, pasaron a jurisdicción de Coronel Dorrego las tierras ubicadas sobre la costa atlántica, al sur del Sauce Grande, entre la laguna del mismo nombre y la desembocadura.



 En 1937, 29 de diciembre, colocación de la piedra fundamental del balneario e inicio de la urbanización de Monte Hermoso. En 1979, 1 de abril, el logro de la autonomía municipal de Monte Hermoso, con la ley provincial que crea el Municipio Urbano de Monte Hermoso, posteriormente partido del mismo nombre.


 El futuro venturoso que imaginaron los fundadores se ha cumplido y hoy nos encontramos disfrutando de la hermosa realidad de Monte Hermoso.
Néstor Alberto Pérez

Bahía Blanca




Monte Hermoso II










 A raíz de una carta publicada en esta sección el 11 de marzo, recibí la queja del responsable del comercio aludido en mis comentarios sobre ciertas falencias, que fueron superadas en el momento del correspondiente reclamo.


 En oportunidad del envío de aquella correspondencia al diario, como en la actualidad, mi ánimo no es de crítica inconsistente, sino de apuesta por la superación del balneario.


 El turismo es un formidable negocio con una durísima competencia. Monte Hermoso está llegando a la mayoría de edad para incorporarse a ese negocio. Los prestadores de servicios deben estar preparados para recibir tanto felicitaciones como quejas.


 La expansión de Monte Hermoso es imparable, cada vez más profesional y menos artesanal. No dejemos de lado esta oportunidad para aquellos que desde el comienzo han llevado la tarea con mucho esfuerzo.
Adolfo Luis Ureta

Bahía Blanca