Nicolás Paderno y la fórmula del campeón Liniers: “Hay una muy buena energía”
El equipo masculino se consagró nuevamente en el torneo local, en una final inédita ante Liniers B. Uno de los armadores celebró el crecimiento del grupo.
Otra vez campeón. Para Liniers, la escena empieza a convertirse en una costumbre, pero lejos está de perder valor.
El conjunto masculino volvió a quedarse con el torneo local de vóleibol y prolongó un presente que tiene a la institución de la avenida Alem como uno de los principales protagonistas de esta disciplina.
Para Nicolás Paderno, además, el logro tiene un sabor especial. Es su tercer título desde que llegó al club y el segundo Apertura consecutivo que consigue con la camiseta albinegra.
"Se va naturalizando", reconoció entre risas al hablar de los festejos, aunque rápidamente dejó en claro que detrás de cada campeonato -son diez consecutivos- existe un grupo que se mantiene unido y que incorpora nuevos jugadores sin perder su identidad.
Esta vez, además, el campeonato quedó en casa de una manera muy particular, ya que la final fue entre Liniers A y Liniers B.
"Es como un partido entre amigos", describió Paderno, quien pasó por El Diario Deportivo, programa que se emite por La Nueva Play, de lunes a viernes de 15 a 16, y resaltó que ambos equipos entrenan juntos habitualmente.
"Los días previos estuvieron cargados de chicanas y bromas, en una definición que se vivió con una lógica diferente a lo que podría haber sido un enfrentamiento ante otro club", señaló Paderno.
El torneo local es apenas una parte de una agenda mucho más ambiciosa, porque Paderno afirmó que jugar todos los fines de semana permite mantener la regularidad y la competencia, mientras que Liniers apunta especialmente a la Liga Federal, a la LiCeBo -Liga del Centro Bonaerense- y a las finales provinciales.
En la competencia regional, el equipo marcha sexto y buscará sumar puntos para llegar mejor posicionado a los playoffs.
"El crecimiento se nota cuando Liniers sale a medirse con equipos de mayor nivel. Torneo a torneo crecemos y hemos podido competir de igual a igual frente a rivales de Buenos Aires que participan en ligas internas de gran exigencia", subrayó.
Paderno llegó a Liniers después de haber jugado en Universitario durante sus primeros años en Bahía Blanca. Se incorporó cuando todavía era Sub 21, para sumar una alternativa como armador. Y encontró un grupo en el que se siente cómodo y en el que asegura continuar creciendo.
Nacido en San Antonio Oeste, Río Negro, llegó a Bahía Blanca para estudiar la Licenciatura en Ciencias de la Computación.
"Estoy en cuarto año de la carrera y, si todo marcha según lo previsto, debería recibirme en 2028. También voy a continuar al menos dos o tres años más en la ciudad y seguiré entrenando y jugando con Liniers", contó.
El vóleibol, además, se convirtió en una pieza importante de su vida en Bahía. Juega desde los 10 años y reconoce que buena parte de sus amistades en la ciudad surgieron a través del deporte. Para él, entrenar también funciona como una pausa necesaria después de largas horas de estudio.
En cuanto al vóleibol masculino bahiense, Paderno observa un crecimiento particularmente marcado en Liniers, que consiguió poner a sus dos equipos en la final.
"La continuidad y la consolidación de los grupos termina siendo determinante frente a otros clubes que han atravesado procesos de recambio", señaló el rionegrino.
En Liniers, el festejo ya es una costumbre; lo que cambia es el objetivo que aparece inmediatamente después.
La nota completa a continuación: