La trampa de comparar tarifas sin contexto: un estudio hecho en Bahía analiza en qué provincias es más cara o barata la energía
La investigación fue realizada por dos investigadoras de la UNS-Conicet. No sólo mide el precio de las boletas de luz sino otras variables.
Un informe especial realizado por especialistas de la UNS y el Conicet Bahía Blanca refleja una nueva mirada sobre el debate tarifario argentino en materia de energía, ya que incorpora una dimensión habitualmente ausente en las comparaciones: la capacidad de pago de los hogares.
El estudio encabezado por la doctora en Economía María María Ibáñez Martín y la licenciada Milena Poggiese toma diversas variables: cuadros tarifarios residenciales vigentes a diciembre de 2025, consumos promedio por distribuidora y salarios provinciales de trabajadores registrados. A partir de esos datos, estiman el peso relativo de la factura eléctrica sobre los ingresos de los hogares en distintas regiones del país.
Según este trabajo, las distribuidoras con mejor desempeño relativo se concentran mayormente en Patagonia, Comahue y AMBA: "Casos como Tierra del Fuego, Chubut, Neuquén o Río Negro reflejan que, aun con monómicos relativamente elevados en algunos casos, los mayores niveles salariales provinciales compensan parcialmente el peso de la factura eléctrica sobre los ingresos".
Es decir, si bien en la región patagónica el precio de las tarifas es más alto, también son superiores los salarios promedio en comparación con provincias de Cuyo y el Norte.
"Las situaciones de mayor presión relativa sobre los hogares aparecen en provincias donde coinciden consumos elevados, salarios más bajos y/o estructuras tarifarias menos favorables. Catamarca, Misiones, Corrientes y algunas distribuidoras de Mendoza exhiben los peores indicadores de asequibilidad del ranking, superando en algunos casos el 6% o incluso el 7% del salario promedio provincial destinado únicamente al pago de la electricidad residencial", indica el estudio.
Las autoras señalan: "Los resultados muestran que las conclusiones cambian significativamente cuando el análisis incorpora salarios y patrones de consumo. Provincias frecuentemente asociadas a tarifas elevadas presentan, en algunos casos, mejores indicadores de asequibilidad debido a mayores niveles salariales, mientras que otras jurisdicciones con tarifas relativamente menores enfrentan mayores dificultades por menores ingresos o consumos estructuralmente elevados".
El informe también "evidencia la fuerte heterogeneidad territorial del sistema eléctrico argentino, identificando diferencias relevantes según región, densidad de usuarios, economías de escala y condiciones climáticas. Asimismo, advierte sobre las limitaciones de comparar tarifas utilizando únicamente precios del kWh o usuarios residenciales homogéneos".
A modo de conclusión, las investigadoras sostienen: "El análisis desarrollado en este informe muestra que las discusiones sobre tarifas eléctricas en Argentina requieren incorporar explícitamente la dimensión de asequibilidad (capacidad de adquirir, pagar o acceder a bienes, servicios sin comprometer necesidades básicas). Comparar tarifas exclusivamente a partir del precio del kWh o de facturas promedio descontextualizadas puede conducir a diagnósticos incompletos sobre el verdadero esfuerzo económico que enfrentan los hogares para acceder a la electricidad".
Y afirman: "La evidencia presentada refuerza la importancia de discutir la política tarifaria desde una perspectiva integral, entendiendo que la sostenibilidad económica del sistema eléctrico debe compatibilizarse con criterios de equidad territorial y capacidad de pago de los hogares".