Carnaval en marcha: qué deben tener en cuenta los bahienses antes de salir a la ruta
Especialistas recomiendan revisar el vehículo, planificar descansos y evitar distracciones al volante ante el fuerte movimiento turístico previsto para el feriado XXL.
Recibido en 1993, acumula 28 años de trayectoria en el periodismo local. Ex jefe de la sección Deportes y La Ciudad y actual secretario de Redacción de La Nueva. Ex profesor de los dos institutos de Periodismo de la ciudad. Especialista en temas deportivos, sociales y gremiales.
Con el feriado largo de Carnaval a la vuelta de la esquina, miles de bahienses preparan bolsos, cargan el auto y afinan detalles para emprender escapadas hacia la Costa Atlántica, sierras bonaerenses o distintos puntos del país.
Como ocurre en cada fin de semana extra largo, el tránsito en rutas nacionales y provinciales aumentará considerablemente, un escenario que obliga a extremar precauciones para evitar siniestros viales.
En los últimos meses, distintos accidentes registrados en corredores clave del país volvieron a poner en agenda la necesidad de reforzar la prevención, especialmente en períodos de alta circulación vehicular.
“Durante los viajes de verano, los riesgos más frecuentes en la ruta suelen estar asociados a fallas mecánicas, distracciones al volante, cansancio, exceso de velocidad y fenómenos climáticos como lluvias intensas o niebla. A esto se suma el mayor flujo vehicular, especialmente en horarios pico y en accesos a destinos turísticos”, explicó Daniel Telmo, analista en Educación y Seguridad Vial.
Según remarcan especialistas, gran parte de estos riesgos pueden reducirse con decisiones simples tomadas antes y durante el viaje. Revisar el estado del vehículo, respetar las velocidades permitidas, planificar paradas para descansar y mantener la atención plena al volante son acciones determinantes para llegar a destino sin inconvenientes.
Además, subrayan que conducir de manera responsable no sólo protege a quienes viajan en el vehículo, sino también al resto de los usuarios de la vía pública, y evita complicaciones legales o administrativas.
Error e infracciones
En el tránsito, todos los conductores están expuestos a cometer errores. Sin embargo, especialistas advierten que es fundamental distinguir estas situaciones de las conductas infractoras, que incrementan de manera considerable el riesgo de accidentes.
“El error humano es una situación a la que todos estamos expuestos. Tiene su origen en una negligencia o un acto consciente que se lleva a cabo pensando que era el mejor camino y que, a la luz de los hechos, claramente no lo era. Por ejemplo, un error de cálculo al estacionar, una frenada tardía o no advertir una señalización”, explicó el abogado Juan Pablo Amato, miembro de una empresa aseguradora.
Distinto es el caso de prácticas como el exceso de velocidad, el uso del celular mientras se maneja, no respetar semáforos o señales de “Pare” o conducir bajo los efectos del alcohol o drogas. Se trata de infracciones graves que multiplican los riesgos.
Desde el sector asegurador remarcan que contar con toda la documentación en regla y respetar las normas básicas forman parte de una conducción responsable. Tener licencia vigente, circular en condiciones psicofísicas adecuadas y cumplir con la señalización vial son aspectos esenciales para evitar imprevistos.
“Conducir de manera responsable es clave para reducir riesgos y evitar situaciones que compliquen un viaje que debería ser de descanso. La prevención y el respeto por las normas son aliados fundamentales para llegar bien a destino”, destacaron.
Chequeo del vehículo
Antes de iniciar cualquier viaje largo, la revisión mecánica del vehículo resulta fundamental. Desde talleres locales insisten en que muchos desperfectos que terminan en la banquina o provocan accidentes podrían prevenirse con controles básicos.
“Antes de salir a la ruta, es fundamental realizar un chequeo general del vehículo, que incluye verificar estado de los neumáticos —incluida la rueda de auxilio—, correcto funcionamiento de luces y frenos, niveles de aceite, agua y líquido refrigerante, además del matafuegos cargado y balizas”, señaló Diego Birumbrales, desde su taller del barrio Pedro Pico.
A ello se suma la importancia de contar con la documentación obligatoria: licencia de conducir vigente, DNI, cédula verde, Verificación Técnica Vehicular al día, comprobante de seguro obligatorio y, en caso de corresponder, oblea habilitante para vehículos con GNC.
Este año, además, se eliminó la cédula azul, que fue reemplazada por una autorización de manejo disponible en la aplicación Mi Argentina.
“La recomendación es llevar la documentación impresa y tener lo digital sólo como respaldo, porque en muchas rutas no hay buena señal para celulares y eso puede generar complicaciones”, remarcan especialistas.
Aunque no sea obligatorio, también se sugiere llevar botiquín de primeros auxilios, crique, llave de ajuste y una rueda de auxilio en condiciones.
“Una revisión preventiva puede evitar desperfectos mecánicos y reducir significativamente la posibilidad de siniestros”, agregó Birumbrales.
Descanso
Uno de los factores de riesgo más frecuentes en viajes largos es la fatiga. La pérdida de reflejos y la disminución de la concentración pueden derivar en situaciones peligrosas.
“Se recomienda descansar al menos ocho horas antes de conducir, evitar comidas pesadas y realizar paradas cada dos horas para estirar el cuerpo e hidratarse”, explicó a “La Nueva” Pablo Azorín, especialista en seguridad vial y movilidad sostenible.
Los expertos coinciden en que, ante la aparición de sueño o dificultades para concentrarse, lo más prudente es detener la marcha inmediatamente.
Distintos estudios advierten que manejar con somnolencia representa un riesgo elevado. Según la Fundación AAA para la Seguridad Vial, el 21% de los accidentes mortales involucraron a conductores con sueño. Los horarios más críticos suelen darse entre las 13 y las 16 y entre las 2 y las 6 de la madrugada.
“Manejar temprano en la mañana no es una gran idea, pero ese período de ‘bajón de la tarde’ tampoco lo es”, advierten especialistas.
Planificación
Respetar las velocidades máximas, mantener la distancia adecuada con otros vehículos y utilizar cinturón de seguridad en todos los asientos son medidas básicas pero decisivas para reducir riesgos.
“Son aspectos que ya damos por sentado y, sin embargo, aún existen conductores y acompañantes imprudentes que no respetan estas normas básicas”, advirtió Azorín, quien además recordó que “obviamente no se debe utilizar el celular mientras se conduce y hay que evitar maniobras bruscas”.
En rutas de doble mano, los especialistas recomiendan extremar cuidados en los sobrepasos, realizándolos únicamente cuando exista visibilidad óptima y distancia segura.
También aconsejan revisar el pronóstico del tiempo antes de salir. Durante el verano, lluvias intensas, calor extremo o bancos de niebla pueden afectar la conducción. Ante tormentas o baja visibilidad, es fundamental reducir la velocidad, circular con luces bajas y aumentar la distancia de frenado.
Cuando se viaja en familia, el uso de sistemas de retención infantil adecuados según la edad, peso y altura de los menores resulta indispensable. También se recomienda mantenerlos hidratados y programar paradas periódicas para que puedan moverse y descansar.
El regreso
Tras varios días de descanso o actividades intensas, el retorno suele concentrar situaciones de fatiga acumulada, un factor que puede comprometer la seguridad vial.
Los especialistas coinciden en que aprovechar al máximo los días libres es válido, pero subrayan la necesidad de prever descansos antes de emprender el regreso para evitar situaciones de riesgo.
La moto
Durante el verano también crece el uso de motocicletas, tanto para traslados urbanos como para escapadas cortas. Su practicidad para evitar embotellamientos, el menor consumo de combustible y la facilidad para estacionar son algunos de los motivos de su expansión.
“El verano invita a moverse más, descubrir nuevos lugares y aprovechar el tiempo libre. La moto ofrece una sensación de libertad única y facilita traslados urbanos o recorridos turísticos”, señalaron especialistas del sector.
Sin embargo, remarcan la importancia de utilizar casco, indumentaria adecuada y realizar controles mecánicos básicos, especialmente en jornadas de altas temperaturas.
“En verano vemos cómo cada vez más personas eligen la moto no solo por una cuestión de ahorro, sino por la practicidad y la libertad que ofrece en el día a día. Es una forma de moverse más eficiente y acorde al ritmo de la ciudad”, señaló Agustín Visokolskis, director ejecutivo de Okinoi.