Bahía Blanca | Jueves, 22 de enero

Bahía Blanca | Jueves, 22 de enero

Bahía Blanca | Jueves, 22 de enero

Villa Mitre encontró respuestas ante la ausencia de Pennacchiotti y logró lo que necesitaba

El tricolor venció a Quilmes, 79 a 75, cortando una racha de cuatro derrotas consecutivas.

Alejo Blanco rompe y recibe falta de Moore. Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

Twitter: @rodriguezefe

Instagram: ferodriguez_

Villa Mitre pudo cortar la racha de cuatro derrotas, venciendo a Quilmes, por 79 a 75, en el único partido que tendrá como local en este mes, por la Conferencia Sur de la Liga Argentina.

La ausencia de Franco Pennacchiotti por segunda vez consecutiva (a raíz de una fuerte distensión) generaba incertidumbre por la respuesta que tendría un equipo que llegaba golpeado.

El tricolor tenía como premisa salir enfocado y no resignar el primer cuarto, para evitar tener que correr de atrás, como le venía sucediendo.

Con el 22-19 que cerró ese parcial demostró haber cumplido. Ahora bien, pudo dar más, después de un comienzo sólido.

Atrás estuvo activo, conteniendo, cambiando defensivamente y con Emilio Giménez siguiendo a Juane De la Fuente. Y adelante encontró libertades frente a una tibia defensa.

Funcionó muy bien la sociedad Harina-Lorca, aprovechando la caída del grande. Además, Alejo Blanco la metió a pie firme (2-2 en triples) y Nacho Alem mostró decisión.

Con eso, el tricolor escapó 17-7 en apenas 5 minutos.

Las estadísticas completas del partido

La prolijidad que el local había mostrado se fue perdiendo en la medida que Quilmes ajustó atrás, Moore se puso más ofensivo y De la Fuente se metió en juego.

Los marplatenses metieron un parcial de 9-0 y se pusieron a uno (17-16).

En la búsqueda de respuestas ante el desorden, Sepo dobló la base con Blanco-Sahdi y después le sumó a Iglesias-Tambucci-Lorca, pero no había reacción.

La visita, mejor plantada y con gol en las manos, hizo daño y, completando un parcial de 16-5 pasó al frente 23-22.

El equipo bahiense no encontraba referentes ofensivos cuando Harina estaba controlado, incluso, anotó su primer tiro de campo en 4m10 del segundo cuarto (0-3 en t3 y 1-2 en t2).

El tricolor abría la cancha, generaba espacios y hacía correr las ofensivas, faltaba lo más importante: meterla.

Un cambio defensivo (se plantó en zona) le dio resultados y en ofensiva se reactivó Nacho Alem, aportándole algo de oxígeno a un equipo que parecía empezar a ahogarse.

El 41-39 con el que se fue al vestuario le dio tranquilidad de haber mejorado respecto de los últimos partidos. Era importante para un balance parcial.

La visita, al regreso de vestuarios, insistió con una asfixiante defensa sobre Harina, dejando que otros tomen decisiones. Y en parte le cerró porque el tirador lo sintió y el resto no acompañó con gol.

De hecho, ante la insistencia y desgaste que estaba sufriendo Harina, Sepo lo sacó en 4m25 del complemento.

Quilmes empezó a jugar más cerca de cesto. Mientras que la Villa, sin una referencia, forzó demasiado las ofensivas.

Por eso, después de 4 minutos reingresó Harina, siendo el responsable de poner de pie al público tricolor cuando convirtió su primer triple (en seis intentos): 57-53.

Ese +4 con el que cerró el tercer cuarto la Villa se transformaron en -2 en un minuto del último cuarto. A esta altura, ninguno de los dos equipos garantizaba nada desde su juego. Por eso se tornó impredecible y con más errores que aciertos.

Y en ese contexto Quilmes tuvo más claridad y recursos, jugando para alimentar a los internos, básicamente jugando en pareja Alderete-Nally o Moore. Lo de Villa Mitre, en cambio, era todo abrir la cancha y tomar el tiro a distancia (sin buenos porcentajes) o romper. 

Un triple de Sahdi alivianó un poco lo pesado que se estaba poniendo el trámite. Aunque poco cambió, los dos insistieron con el mismo juego.

De todos modos, Villa Mitre, en este último tramo, fue algo más efectivo, metiendo un parcial de 12-5 y sacano 8 de luz a falta de un minuto, que incluyó un triple clave de Tambucci.

Cuando parecía que lo cerraba, Ríos respondió con un triple 76-71 a falta de 49 segundos. Y Sahdi anotó 1-2 desde la línea (77-71), aunque, inmediatamte De la Fuente clavó otro triple: 77-74, con 32 segundos.

Y otra vez Quilmes cortó, fue a la línea Harina y no falló: 2-2 (79-74). Y el propio Fede pudo cerrar el juego con una penetración por el eje, pero quedó corto, restando 13 segundos.

En la contra, De la Fuente recibió falta y anotó 1 de 2: 79-75, aunque el rebote fue del local y se terminó el sufrimiento.

Al tricolor lo espera una gira de tres partidos ante Centenario (Venado Tuero, el sábado), Pergamino Básquet (lunes) y Ciclista de Junín (martes). Ya sin la carga de las derrotas en fila, tendrá que empezar a cosechar algo en la ruta.