Bahía Blanca | Miércoles, 22 de mayo

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Una Profesora en Filosofía, el mejor promedio en la Colación de Grados

María Florencia Villarruel fue la egresada más destacada al registrar 9,33 puntos de promedio a lo largo de su desempeño académico en la casa de Altos Estudios.

El acto de Colación de Grados tuvo lugar en el Aula Magna de avenida Colón 80. Fotos: Prensa UNS

Una Profesora en Filosofía resultó el mejor promedio en la 387ª Colación de Grados, que la Universidad Nacional del Sur realizó en el Aula Magna de avenida Colón 80.

María Florencia Villarruel registró 9,33 puntos de promedio a lo largo de su desempeño académico y se convirtió en la egresada más destacada en el acto que contó con la presencia del 50 alumnos que completaron sus estudios.

El acto fue presidido por el rector, doctor Daniel Vega, y participaron las autoridades de los Deprtamentos de Agronomía, Biología Bioquímica y Farmacia, Ciencias de la Administración, Ciencias de la Salud, Ciencias e Ingeniería de la Computación, Derecho, Economía, Física, Geología, Geografía y Turismo, Humanidades, Ingeniería Eléctrica y de Computadoras, Ingeniería, Ingeniería Química y Química. 

El discurso de los alumnos lo pronunció el Ingeniero Industrial Fausto Correa, quien alcanzó su título con promedio 9,13.

El listado completo de flamantes profesionales es el siguiente:

Ingeniero Agrónomo: Daniel Jesús Girón.

Bioquímico: Romina Giselle González, Paula Fernanda Luini, Hebert Agustín Ortega  y Daiana Belén Salas.

Farmacéutico: Cynthia Belén Ahumada.

Licenciado en Ciencias Biológicas: Damir Simón y Abril Luján Soria.

Contador Público: Nicolás Rafael Girardi Spinella, María Celeste Lomascolo y Agostina Martínez Madera.

Licenciado en Administración: Carla De Pascale y Gimena Marino.

Licenciado en Enfermería: Emanuel Sebastian Arjona y Noelia Andrea Ramos.

Técnico Universitario en Acompañamiento Terapéutico: Sergio Marcelo Fernández y Leonela Soledad Hernández.

Ingeniero en Sistemas de Información: Romina Vitacca.

Licenciado en Seguridad Pública: Verónica Andrea Figueroa y Carla Jesuana González Leiva.

Licenciado en Economía: Guadalupe Bravo y Anabella Ramello Larrañaga.

Técnico Universitario en Emprendimientos Agropecuarios: Jessica Villazuso.

Licenciado en Geofísica: Ariana Toloza.

Arquitecto: Víctor Leonel Roht.

Licenciado en Geografía: Hernán Luis Jacobi y Juana Pellejero.

Licenciado en Ciencias Geológicas: Maximiliano Shimizu.

Técnico Universitario en Medio Ambiente: Alejo Martín Cardona, Facundo Manuel Carrizo, Cristian Leonel Schmidt Bauer y Juan Zerfus.

Profesor en Filosofía: Valentina Rusconi y María Florencia Villarruel.

Ingeniero Civil: Victoria Formosa.

Ingeniero Industrial: Juan Ignacio Alvarez y Fausto Luca Correa.

Ingeniero Electricista: Gladys Gisela Sieben.

Ingeniero Electrónico: Sebastián Gerardo Pazos y Kevin Osvaldo Vettori.

Ingeniero Químico: Valentina Alem, Jacinto Amores, Ignacio Gustavo Cuñado Benítez, Nicolás Martín Franssen, Dana Lucía Manfredi, Blas Leandro Paternolli y Gerónimo Sabatini.

Ingeniero en Alimentos: Sofía Sgaroli.

Técnico Universitario en Operaciones Industriales: Tobías Joan Leguizamón y Karen Solange Mancini.

"Gracias por trabajar incansablemente para brindarnos una educación de calidad"

Discurso del Ingeniero Industrial Fausto Correa

Buenas tardes a todos, autoridades, profesores, familiares, amigos y, por supuesto, a mis compañeros graduados. Es un honor y me llena de alegría poder estar acá para representarnos
a todos los estudiantes que hoy, terminamos esta etapa.

En este día tan significativo, quiero empezar agradeciendo profundamente a la Universidad y a todos sus miembros. Gracias por trabajar incansablemente para brindarnos una educación de calidad, por inspirarnos y desafiarnos a ser los mejores profesionales que podemos ser.

Esta educación es un tesoro que nadie puede sacarnos, nos da la capacidad de entender el mundo que nos rodea, de cuestionar lo preestablecido y nos da los recursos para cambiarlo cuando lo creamos necesario. Esta institución nos hizo reconocer el valor de aprender y ha sido fundamental tanto en nuestro desarrollo académico como personal.

También quiero extender nuestro más sincero agradecimiento a nuestros afectos, nuestras familias y amigos. Ustedes han sido nuestro apoyo incondicional durante este viaje. Nos han sostenido la mano en los momentos de duda, nos han compartido un mate o dado un abrazo en el momento justo para ayudar a aliviar el estrés y, sobre todo, han estado ahí para celebrar nuestros triunfos y consolarnos en las derrotas.

A partir de hoy, cuando recordemos hacia atrás, vamos a pensar en todos esos desafíos y obstáculos que pudimos enfrentar en nuestro camino hacia la graduación. Esas noches de estudio interminables, ese trabajo tan largo que nos llevó casi un mes, esa materia que nos daba tanto miedo y al final, pudimos aprobarla… tantos momentos en los que incluso, capaz dudamos si íbamos a poder llegar hoy acá. Pero lo logramos, con constancia, perseverancia y pasión, pudimos.

Y fácil no nos resultó… nosotros, una de las tantas camadas egresadas de pandemia, supimos sortear situaciones difíciles, adaptarnos al cambio y crecer como personas. Este suceso mundial que de repente empezamos a escuchar todos los días y que nos afectó a todos de forma distinta, hizo que nuestra casa se volviera universidad, con clases virtuales y videollamadas a todo momento. Todo esto nos hizo más resilientes, y demuestra nuestra capacidad para seguir, a pesar de cada obstáculo.

Y seguro que cuando aprobaron su última materia, a ustedes también les habrán preguntado alguna vez. "¿Qué se siente estar recibido?". 

A lo que creo que todos podemos coincidir en 3 respuestas:

1. Un poco más aliviado, porque al fin no tengo que rendir finales.

2. Creo que al fin voy a poder borrar del celular todas esas fotos de ejercicios que sabía que nunca las iba a usar pero que las guardaba por las dudas.

3. ¿La verdad? No me siento para nada distinto.

Esta última fue mi respuesta varias veces, porque la verdad es que si, no me sentí nada distinto. No creo que me haya vuelto ingeniero de un día a otro, y seguro a ustedes con sus profesiones les pasó lo mismo.

El obtener el título fue un proceso, en el que nuestros profesores nos fueron inculcando sus valores, abriendo la mente y transmitiendo la forma de pensar de cada profesional. En fin, creo entonces que es importante ver que la graduación es sólo un reconocimiento de todo el proceso, el esfuerzo, las noches de estudio y el crecimiento personal que hemos experimentado a lo largo de estos años. Pero no nos volvimos profesionales cuando cruzamos la meta, sino en el camino, día a día, materia por materia.

Y creo que lo que más me gusta de la universidad es esto… que cada uno de nosotros ha recorrido su propio camino, a su propio ritmo: algunos a trote constante, otros a trote rápido un tiempo y descansando más en otro, y otros recorriendo jornadas más cortas pero precisas y efectivas.

Lo maravilloso de esta experiencia es que no hay un único camino marcado. Si bien cada carrera sigue un plan de estudios, la intensidad de estudio, las materias optativas, los cursos adicionales, los idiomas y los vínculos que hemos forjado son únicos para cada uno de nosotros.

Y esto nos hace únicos profesionales, únicas personas.

A aquellos futuros graduados, que hoy día siguen estudiando aquí, les pido que, al igual que yo, busquen su espacio. Como dije, en pandemia nuestras casas se volvieron universidad, pero ahora los invito a que ustedes también puedan habitar esta hermosa universidad y hacerla su segunda casa. Ya sea en un centro de estudiantes, en una agrupación de tu carrera, en tu grupo de "facuamigos," en las personas que te cruzas estudiando siempre en la sala o en el come, en serio hay un lugar para vos y muchas personas que están en tu misma sintonía.

Nuestra universidad ofrece más que conocimiento; también ofrece comunidad y oportunidades para crecer como individuos. Y la verdad es que personalmente me he dado cuenta que no hay nada mejor que caminar acompañado, que sólo no hubiera llegado tan lejos o que quizás hubiese llegado, pero me hubiese costado mucho más.

Por último, para todos nosotros, los que hoy celebramos nuestra graduación, quiero recordarles que ante nosotros se abre un mundo lleno de oportunidades. Es fundamental que siempre tengamos presente la importancia de seguir aprendiendo, creciendo y buscando nuestro propósito en la vida. Depende exclusivamente de cada uno de nosotros la búsqueda constante de nuestra felicidad, mientras recorremos nuestro camino profesional y personal.

Sin embargo, es importante tener en cuenta también que estas oportunidades vienen acompañadas de responsabilidades. Como graduados, tenemos la responsabilidad de usar estos conocimientos y habilidades para contribuir de manera positiva a la sociedad. Debemos aprovechar lo que hemos aprendido para que, a partir de mañana, el mundo sea cada vez un lugar un poquito mejor.

Cada uno entonces tiene un papel fundamental que desempeñar en la construcción de un futuro mejor, y debemos abrazar esta responsabilidad con entusiasmo y determinación. La graduación nos marca el inicio de una nueva etapa en la que podemos seguir persiguiendo nuestros sueños, construyendo nuestras carreras y, sobre todo, encontrando la realización personal…

¡Felicitaciones a todos nosotros por estos grandes logros y les deseo una feliz vida!

"Queremos felicitar a quienes egresan"

Discurso del Decano de Ingeniería, Ing. Martín Serralunga

Gracias Fausto, por tus palabras. Es bueno compartir estos sentimientos en un día tan particular para todos y especialmente para ustedes. Gracias nuevamente. Hace varios días que, sabiendo que era mi turno de dirigirme hoy a ustedes en esta ocasión, me estaba cuestionando sobre cuáles eran palabras que esperan escuchar. De qué manera puede mencionarse -no es fácil hacerlo en representación de los profesores y autoridades de la UNS-, todo lo que queremos expresar para valorar efectivamente los sentires de quienes hemos tratado de acompañarlos en su tránsito por esta casa, que es nuestra casa y también la casa de ustedes.

Creo que no me equivoco al manifestar que todos quienes estamos hoy aquí reunidos sentimos una gran alegría. De este modo nos asociamos, si ustedes lo permiten, a esta celebración. Y, de seguro, también compartimos un particular orgullo: ustedes por haber llegado a una meta -que seguramente por momentos dudaron en alcanzar-, y nosotros por ver que nuestro trabajo como formadores ha dado nuevos y buenos frutos.

Para la Universidad, para la comunidad universitaria, el hecho de que nuestros estudiantes alcancen su título, constituye una parte esencial de su misión. Que ustedes, como nuevos profesionales, comiencen a volcar sus saberes, sus competencias, conocimientos y valores en la sociedad, le otorga un sentido particular al trabajo que -desde nuestro rol como formadores-, hemos intentado realizar, orientándolos y motivándolos para llevar adelante el esfuerzo que demanda la formación universitaria. Y, de alguna manera, nos brinda también la oportunidad de extender la universidad hacia el medio y vincularla con la sociedad, de una manera concreta. Estoy convencido de que las personas que hoy egresan, y a quienes reconocemos en este acto, son personas diferentes a las que algún tiempo atrás eligieron a la UNS para estudiar. Vaya nuestro agradecimiento por esa elección y por haber confiado en nuestra universidad para transitar sus carreras.

Todas las experiencias que han vivido en este tiempo, les habrán brindado un grado de madurez y un crecimiento que abarca no solo lo intelectual sino la integralidad de sus personas. En este paso por la vida universitaria habrán sentido satisfacciones y también sufrido dificultades, superando obstáculos que quizás les parecían imposibles y alcanzando hoy un objetivo que, tal vez y por momentos, vieron muy lejano. Todo esto es imposible de simbolizar en un “acto formal” como el de hoy, pero muchas de estas vivencias, seguramente se les hacen presentes en estos momentos y van a hacer que este “acto formal”, perdure en la memoria y en el corazón de cada uno de ustedes.

Al repasar esas vivencias en las que el esfuerzo y el trabajo personal tienen su especial significado, verán también que han contado con la compañía y el apoyo permanente de sus padres, familiares, amigos y compañeros de estudio. Entonces es esta también una ocasión para darle valor a esas presencias que brindan una dimensión particular y un carácter colectivo al camino que han recorrido, y para sumarnos a ellas en la celebración y en la alegría. Hablar hoy de la culminación de una etapa es una de las miradas que podemos dar a la graduación. Pero, simultáneamente, tienen a partir de hoy -frente a ustedes-, nuevos caminos por recorrer. Muchos ejercerán su profesión en el medio, otros continuarán su formación académica y otros emprenderán la tarea de formar -como educadores-, a nuevas generaciones.

En cualquier ámbito que les toque desempeñarse, permanezcan curiosos a los nuevos saberes, continúen ejerciendo autónomamente el aprendizaje, busquen la forma de mantenerse actualizados y “al día” con las nuevas técnicas y conocimientos. Esto será un trabajo que demandará otros esfuerzos, que se sumarán a los que han realizado hasta aquí, pero que les dará la satisfacción del empeño para el progreso personal y, la posibilidad de servir de una mejor manera a la sociedad. La realidad de la vida profesional se les presentará desafiante y quizás los lleve por caminos que hoy no planean ni imaginan.

En los momentos de incertidumbre, revivan este momento, confíen en sus cualidades, reconozcan sus potencialidades y -apoyándose en lo que han vivido-, siéntanse capaces de crecer y superar las dificultades. Cualquiera sea el momento y el lugar en que la vida los posicione, estará presente la posibilidad de dar cuenta de que han comprendido que la experiencia de iniciar y concluir su carrera universitaria es una realidad a la que una gran mayoría de nuestros conciudadanos no puede acceder. Esto crea una enorme responsabilidad en todos quienes hemos tenido la oportunidad de estudiar en una universidad nacional, pública, gratuita y de calidad como la UNS, porque tanto sus carreras como nuestros trabajos son posibles gracias al aporte de toda la comunidad, incluyendo a quienes aún ven a la educación universitaria, prácticamente, como algo inalcanzable.

Esa responsabilidad frente a la sociedad tiene una implicancia ineludible en relación con nuestro desempeño profesional y es que debemos contribuir al progreso y al bienestar de toda la comunidad, desempeñándonos éticamente en el desarrollo de nuestras actividades. Allí también podrán ustedes demostrar que la universidad no solo les ha otorgado conocimientos o herramientas para ejercer la profesión sino que valores como el compromiso, el esfuerzo, la solidaridad, la honradez, la justicia y el reconocimiento de la igualdad en la dignidad de todos, se han afianzado en sus personas, haciéndolas capaces de transformar la realidad.

Una realidad que, día a día, se nos presenta difícil e incierta pero que, a la vez, nos llama a trabajar a todos por cambiarla para bien. Permítanme aquí hacer mención, quizás apartándome un tanto del objetivo central de estas palabras, a un hecho que tenemos incorporado como sociedad, pero que también resulta significativo para toda nuestra nación, y que -ante la proximidad de las elecciones de las autoridades que nos representarán en los próximos años-, adquiere una mayor relevancia.

Estamos, durante, este año 2023, cumpliendo 40 años de democracia continuada. Con aciertos y con errores estamos transitando un período en el que crecimos, aprendiendo cotidianamente el valor que esto representa, con derechos y deberes,  y tomando conciencia de que tenemos que trabajar codo a codo por defenderla, ejerciendo nuestros deberes ciudadanos y fomentando el respeto a quienes piensan distinto y actúan coherentemente con sus ideas.

A mi modo de ver, el diálogo constructivo y el trabajo conjunto son las herramientas que permitirán desarrollar las potencialidades que tenemos como país. Así también nuestra universidad lleva casi el mismo tiempo de ejercicio de su gobierno autónomo, construyendo a través de diferentes gestiones una manera de trabajar y de relacionarse con el medio. La UNS es reconocida a nivel nacional e internacional por su calidad académica, por la formación que brinda a sus estudiantes, por la capacidad de sus egresados y por el nivel de su producción científica y tecnológica.

En este sentido, en esta casa se trabaja (y mucho) por seguir formando profesionales capaces de ser parte de esa transformación, brindándoles no solo carreras universitarias de calidad acreditada sino también desarrollando oportunidades y herramientas en procura de lograr una mayor inclusión. Esto nos enorgullece y nos motiva a pronunciarnos en favor de este sistema del que formamos parte. Seguramente tanto en la vida democrática como en nuestra universidad hay mucho para mejorar y es nuestra responsabilidad construir y dar lo mejor de nosotros para evolucionar hacia mejores horizontes.

Que la alegría por sus graduaciones que hoy compartimos todos quienes formamos parte de la comunidad universitaria (docentes, nodocentes, estudiantes) nos impulse a trabajar más arduamente en pos de ese objetivo. Es mi deseo, seguramente compartido por todos quienes hoy los acompañan, que la vida les permita llevar a cabo su vocación y poner su profesión al servicio de su crecimiento personal y del medio en el que se desempeñen.

Y que ese crecimiento en el desarrollo de su profesión contribuya a su realización como personas, en todas las dimensiones que esto implica, individual y comunitariamente. A riesgo de resultar reiterativo, queremos felicitar nuevamente a quienes hoy egresan, por haber recorrido este camino de formación y haberlo concluido alcanzando, después de arduos esfuerzos, el objetivo de su graduación. Cuando lo requieran, las puertas de la Universidad estarán abiertas para recibirlos y acompañarlos en esta nueva etapa que hoy emprenden. Muchas felicitaciones a todos.