Causa Facundo: procesaron al falso perito Marcos Herrero
El juez federal Walter López Da Silva le imputó falso testimonio agravado en 7 oportunidades, aunque sin prisión preventiva.
Quedó firme, porque no fue apelado, el procesamiento que dictó hace unos días la Justicia Federal de Bahía Blanca contra el falso perito Marcos Herrero, en este caso acusado de plantar prueba en la causa por la desaparición de Facundo Astudillo Castro.
La resolución, que no incluye prisión preventiva, la dispuso el juez federal N° 1, Walter López da Silva.
Le imputó el delito de falso testimonio reiterado en 7 oportunidades que concurren realmente entre sí, agravado por haber sido cometido en una causa criminal contra los inculpados.
La denuncia había sido radicada por el abogado Sebastián Martínez, quien asesora a los policías Alberto González, Mario Sosa, Jana Curuhinca y Siomara Flores, quienes estaban bajo sospecha por la presunta desaparición forzosa del joven, el 30 de abril de 2020.
El juez entendió, a partir de otros estudios forenses, consideró "irrelevanes" los hallazgos documentados de Herrero -perito propuesto por la querella- y descartó por falsos los diferentes rastros que encontró el instructor con su perro "Yatel" a lo largo de sus distintas intervenciones en la causa.
Se citó, entre otras, supuestos rastros de sangre en dos patrulleros, rastros óseos en un rastrillaje de la ruta 3, un amuleto de la víctima en el destacamento policial de Origone y hasta el "olor" de Facundo en algunos sitios, pese al largo tiempo transcurrido.
"Se tiene por probado que tales conductas estuvieron orientadas a empeorar la situación procesal de distintos miembros de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, a quienes las partes acusadoras del sumario original dirigieron imputación", se indicó en la resolución.
No es la primera complicación judicial para Herrero. En marzo pasado la Justicia de Mendoza lo condenó a 8 meses de prisión de ejecución condicional, por los delitos de falsa denuncia, falso testimonio, usurpación de títulos y encubrimiento simple.
En ese caso se lo acusó de plantar pruebas en la causa por la desaparición de Viviana Luna en Potrerillos.
La sospecha comenzó a crecer cuando el Laboratorio de Huellas Genéticas determinó que el cráneo y el maxilar hallados en Potrerillos pertenecían a un varón.
El fiscal a cargo de la causa se comunicó con un juzgado de Río Gallegos, donde se investiga la desaparición de otra mujer, Marcela López, porque en ese caso también Herrero encontró restos óseos muy similares a los de Mendoza, también quemados.
Luego se determinó que pertenecían al mismo cadáver.