Bahía Blanca | Jueves, 08 de diciembre

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¿Agricultura o ganadería? ¿Y por qué no incluirlas al mismo tiempo?

El debate quedó resuelto durante la jornada del IPCVA en un campo cercano a Tres Arroyos, a 200 kms. de Bahía Blanca. La pasión por los animales para integrarlos en los planteos.

Un desafío con casi todo para ganar en sustentabilidad. / Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

Guillermo D. Rueda / grueda@lanueva.com / Enviado especial a Tres Arroyos

   La ganadería como una forma de vida. Más allá de las fortalezas y las debilidades sobre la inclusión de animales en espacios para agricultura, la discusión está resuelta en La Paz, un establecimiento situado a unos 27 kilómetros de Tres Arroyos, en dirección a Claromecó.

   “La adaptamos como un pilar en nuestros planteos. Estamos cada vez más convencidos de haber tomado esa decisión. Básicamente, es por nuestra pasión por los animales”, dijo Pablo Labrunée, titular de un campo que, hasta 2016, sólo trabajaba con agricultura.

Labrunée (izq.), Grigera Naón y Berges, en la apertura de la reciente jornada a campo.

   La experiencia aquí, considerada como un modelo a seguir en nuestra región, se pudo apreciar —en detalle— este jueves 9, durante la jornada a campo del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).

   El regreso a la presencialidad en este tipo de eventos, tras una pausa de casi dos años y medio como consecuencia de la pandemia por el COVID-19, no podría haber sido mejor.

   Más de 600 personas finalmente participaron del encuentro, que contó con las disertaciones de especialistas en la carpa de la exposición, así como para las recorridas por los corrales.

   “Sabíamos que había expectativas, pero nos ha sorprendido la cantidad de asistentes”, dijo Juan José Grigera Naón, presidente del IPCVA.

   “Se trata de un tema muy interesante y, en ese sentido, este lugar es de excepción para conocer las bondades de la ganadería sustentable y sostenible a la que apuntamos”, añadió.

   El encuentro contó con la participación del Centro Regional Buenos Aires Sur (Cerbas) del INTA, con la presencia de su titular, Horacio Berger, así como de los referentes de la chacra del INTA Barrow.

   “Nosotros alentamos a una producción donde el cuidado de los recursos naturales sea prioridad, sin que esto signifique que no haya viabilidad del negocio agropecuario. En este establecimiento podemos ver un desarrollo interesante”, sostuvo Berger, en diálogo con La Nueva.

   El frío, con viento incluido, fue protagonista durante toda la jornada a campo, la segunda tras los encuentros de Zoom, con paso previo en San Luis y venidero en Córdoba.

   El Méd. Vet. Emiliano Zapico, asesor de La Paz, también explicó los beneficios del establecimiento agrícola, pero de explotación mixta, en una zona de alto potencial productivo.

   La Paz es un campo —de 360 hectáreas— de aptitud agrícola y así se desarrolló hasta 2016, cuando la familia Labrunée decidió sumar ganadería para responder a las inquietudes de diversificación como una parte de un proyecto que incluía, e incluye, la rotación de cultivos al incorporar pasturas perennes.

   Según explicó Zapico, se realiza cría e invernada. Actualmente, se cuentan con 350 vientres gestantes, 120 terneras recriando y 7 toros. La carga es de 1,85 cabezas por hectárea.

   Zapico comentó que los índices de preñez, un aspecto clave en la ganadería actual, son muy buenos.

   “En 2021 se logró un 96,5 % de terneros destetados sobre el total de vientres gestantes. Y la recría tuvo una pérdida de sólo 8 animales, para un 97 % de animales terminados”, explicó.

   De esta manera, el índice de animales logrados en La Paz, en base a vientres gestantes, es del 94,5 %.

   Otro aspecto vital es que la base forrajera se concentra en pasturas perennes, con mezclas de gramíneas y leguminosas.

   “El uso de rastrojos de todos los cultivos aporta una oferta forrajera limitada, pero contribuye al descanso de las pasturas perennes”, admitió el profesional.

   “Es entusiasmo y amor por la ganadería. Es el modo de explicar este emprendimiento familiar”, dijo Pablo Errazu, asesor agronómico en La Paz, en otro tramo de las exposiciones.

   “Desde el inicio del proyecto, la familia Labrunée, que vive en el campo, tuvo en claro que, al levantar la persiana, quería ver a los animales. Este es el espíritu que hoy alentamos con mayor crecimiento”, amplió.

Bondades de un círculo virtuoso para el suelo

   “Hoy existe evidencia de que los sistemas mixtos son más sustentables y rentables que los agrícolas puros y, en especial, en zonas agrícolas con potencia intermedio”, dijo José María Pizzi, especialista en manejo de sistemas pastoriles.

   “Está claro que los sistemas complejos demandan otro nivel de gestión, infraestructura y mano de obra, pero para quienes disfrutan de criar y engordar ganado y que desafían a los sistemas mixtos, los resultados son auspiciosos”, añadió.

   El profesional aludió a resultados económicos, uso de la tierra, impacto ambiental favorable y oferta directa de alimentos, entre otras fortalezas.

   “¿El principal desafío? La gestión del negocio, ya que hay que medir y aprender en forma profesional y permanente”, aseguró Pizzi.

   Finalmente, dijo que todo se da produce en un contexto de cara al cambio climático.

   “En ese sentido, debemos maximizar la fotosíntesis total del sistema y para lograrlo no podemos pensar en barbechos de 9 meses”, contó.

   “Por eso la implementación de sistemas mixtos eficientes y productivos son, hoy, la mejor alternativa”, concluyó Pizzi.