Tenía 92 años

Muere la escritora Mary Higgins Clark, maestra de la literatura de suspenso

1/2/2020 | 16:28 |

Los libros de la autora, que continuaba escribiendo hasta hace apenas un año, abordaban historias relacionadas con secuestros, amenazas, asesinatos en serie, presuntos filicidios y fraudes, inspirada en la obra de Agatha Christie y Daphne du Maurier.

Foto: El País

   La escritora estadounidense Mary Higgins Clark, conocida como "la reina del suspenso" por sus escalofriantes novelas con las que vendió más de 100 millones de ejemplares, algunas de las cuales fueron llevadas al cine, murió a los 92 años, confirmó la editorial Simon & Schuster.

   Los libros de la autora, que continuaba escribiendo hasta hace apenas un año, abordaban historias relacionadas con secuestros, amenazas, asesinatos en serie, presuntos filicidios y fraudes, inspirada en la obra de Agatha Christie y Daphne du Maurier.

   "Era única. Nadie estuvo tan conectada con su lectores como ella: los conocía como si fueran miembros de su propia familia. Sabía con certeza lo que querían leer, y lo que no quería leer. Y aún así, conseguía sorprenderlos con cada nuevo libro. Era la reina del suspenso", declaró en un comunicado Michael Korda, su editor durante mucho tiempo.

   Desde su primer éxito con el libro ¿Dónde están los niños? (1975), en el que una joven madre es acusada injustamente del asesinato de sus dos pequeños hijos, escribió unas cincuenta novelas, de las que vendió más de 100 millones de ejemplares, especialmente en Estados Unidos.

   Clark había nacido en Nueva York, en el Bronx, el 24 de diciembre de 1927, en el seno de una familia modesta de origen irlandés, y el interés por la escritura le llegó cuando era muy pequeña, a los siete años,

   “A los nueve años ya era una lectora asidua de las páginas de policiales. Lo que hacía entonces era tapar los dos últimos párrafos de la noticia para imaginar el desenlace del caso antes de leerlo. Aún lo hago de vez en cuando…”, dijo alguna vez esta mujer de apariencia frágil y mirada amable.

   “Sabía que tenía talento. Cuando tenía quince años, elegía ropa que me pondría cuando me convirtiera en una exitosa escritora. Estaba segura de que lo lograría”, sostuvo.

   Pero la muerte de su padre la obligó a trabajar desde los 15, y postergar su deseo de dedicarse a la escritura. En ese momento Clark tenía dos hermanos y debió buscar trabajo para sostener a la familia. Se desempeñó como telefonista del Hotel Shelton de Manhattan —donde dijo haber escuchado conversaciones íntimas de Tennessee Williams—, fue empleada en una agencia publicitaria de los tiempos del boom de Madison Avenue y recorrió el mundo como azafata de Pan Am.

   Posteriormente pudo dejar ese trabajo y contrajo matrimonio con Warren Clark, a los 20 años, con quien tuvo cinco hijos, pero quince años después quedó viuda. La desgracia continuó marcando su vida al morir su hermano mayor, afectado de una meningitis, y por el accidente de un sobrino, de 15 meses, que murió al caerse de una ventana.

   Para mantener económicamente a toda la familia, intentó vender sus relatos cortos, pero recibió cerca de 40 cartas de rechazo de las editoriales hasta que consiguió ser publicada.

   Después de empezar con relatos cortos, series para la radio, y una biografía de George Washington, publicada pero sin éxito, inició su derrotero como escritora de novelas policiales.

   ¿Dónde están los niños? resultó un éxito desde su publicación, continúa reeditándose en la actualidad, y está en su 75ª edición. Su siguiente obra, Un extraño acecha, (1977) la convirtió en millonaria.

   Las protagonistas de sus novelas son heroínas fuertes en escenarios neoyorquinos que transitan relatos en los que subyacen historias con una fórmula electrizante.

   Sobre su proceso creativo había relatado: "Cuando tengo una idea para un libro, tengo que encontrar quiénes son los personajes, les hago perfiles, sé cómo se visten, cuáles son sus pasatiempos… Reescribo las primeras cincuenta páginas una y otra vez".

   "En ese momento, le digo a mi esposo: ‘No hay ningún libro aquí’. ¡También podría tirarlo por la ventana! Él le dice a mi hijo: ‘Tu madre está tan molesta que este libro no funciona’, y mi hijo: ‘Por el amor de Dios, hemos escuchado esto con cada libro’”.

   Estas crisis suelen finalizar de la misma manera: “Cuando encuentro a mis personajes, y sé quiénes son, comienzan a hacer cosas que yo no esperaba que hicieran. Ahí es cuando sé que tengo una historia y sigo adelante”.

   En 2000, la escritora sorprendió con Tres días antes de Navidad, una novela policial firmada con su hija Carol, con quien publicó otras cuatro obras.

   Muchas de sus novelas de misterio fueron adaptadas a la televisión o al cine como ¿Dónde están los niños?, Un extraño acecha o Perseguida por toda la ciudad.

   En 1996 contrajo matrimonio con el influyente empresario John Conheeney y pocos años después, publicó sus memorias, Entre ayer y mañana (2003), en las que manifestó que escribiría hasta su muerte porque si "ganar la lotería hace feliz un año, hacer lo que se ama hace feliz toda una vida". (Télam)

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