La familia Zapp cierra su maravillosa gira de 18 años por el mundo
Quieren cruzar el Atlántico en un barco a vela. Pidieron apoyo y en tres días ya recaudaron 5.500 euros.
Los Zapp -la familia que durante 18 años recorrió el mundo en un Graham Paige modelo '28- anunciaron el fin de su travesía y el regreso definitivo a Argentina. Será nada menos que en un barco a vela de bandera holandesa, que tardará 30 días en cruzar el Atlántico.
“Una de las más grandes aventuras nos espera”, anunciaron esta semana.
El lanzamiento de esta última travesía lo hicieron a través de la página verkami.com, que coordina campañas de crowdfunding o micromecenazgo. Se impusieron el objetivo de reunir 5 mil euros; en tres días, gracias a aportes voluntarios de decenas de admiradores anónimos, reunieron más de 5.500. Ahora van por más.
“Si bien este crowdfunding es por 5 mil euros, en realidad esa es una parte de lo que necesitamos. El costo total es de 22 mil euros”, describieron.
Si para octubre los Zapp logran reunir el dinero que necesitan, podrán embarcarse en los primeros días de noviembre. A bordo irá también el auto, al que llaman cariñosamente Macondo Cambalache.
Los Zapp: un alto en Tornquist ¡y a terminar la vuelta al mundo!
Herman Zapp y su mujer Candelaria iniciaron su viaje -desde Argentina a Alaska- en el año 2000. La experiencia fue tan reveladora para ambos que tomaron una decisión que marcaría para siempre sus vidas: viajar tanto como pudieran por el mundo.
“Dejamos nuestra zona de confort y miedos a un lado, y fuimos por nuestra meta, nuestro sueño”, contaron.
El comienzo no fue nada fácil, pero ya llevan recorridos más de 350 mil kilómetros. En ese camino recorrieron el Amazonas en canoa, conocieron el Everest, caminaron por la muralla china, cruzaron desiertos, nadaron en el Nilo y convivieron con tortugas gigantes y gorilas, entre otras miles de experiencias.
Además, en medio de esos viajes nacieron los cuatro hijos de la pareja: Pampa (en Estados Unidos), Tehue (en Argentina), Paloma (en Canadá) y Wallaby (en Australia). Los seis comparten la misma pasión irrefrenable por viajar.
El amor por sus hijos es lo que, en esta etapa de la vida, los impulsa a poner fin al viaje. "Tal vez quieran ir a la facultad y no nos gustaría estar lejos de ellos tanto tiempo", contó Herman a La Nueva.
El amor nació en Sierra de la Ventana
Dos niños. Herman y Candelaria se conocieron en Sierra de la Ventana, cuando ella tenía 8 años de edad y, él, 10. Herman vivió en el campo de su abuelo Eduardo Von Wernich, frente al cerro Tres Picos, hasta los 9 años y siempre regresó.
En el Tres Picos. En febrero de este año pasaron de visita por Tornquist, donde brindaron una charla y compartieron sus recuerdos de tantos viajes. También se reencontaron con la familia -entre ellos la tía Carmen y el tío Herman Von Wernich- y se dieron el gusto de subir en grupo al cerro Tres Picos.
Abuelo aventurero. Una de las grandes influencias de Herman fue su abuelo Eduardo Von Wernich. "Él de repente decía 'mañana vamos a la laguna Las Encadenadas', y terminábamos en Puerto Pirámides, en la Península de Valdez. Dormíamos al lado del Renault 12, en una bolsa de dormir de lona", contó alguna vez.