José Savino tuvo su bendición y completó su misión en Posadas
“Habemus triunfo" para José Ignacio Savino (Ford), quien ayer experimentó por primera vez el sabor de la victoria en el Turismo Carretera, al adjudicarse la octava final del año, disputada en el autódromo de Posadas y que le sacó una gran sonrisa a Ford y sus fanáticos.
El Coyote, como así lo apodan, se vio beneficiado por la rotura de motor que sufrió el platense Gastón Mazzacane (Chevrolet), a media vuelta del final de la competencia.
El podio lo completaron el quilmeño Mauro Giallombardo (Ford) y el paranaense Mariano Werner (Ford), segundo y tercero, respectivamente.
Si bien heredó la victoria por un conflicto ajeno, Savino rendondeó un gran fin de semana, tras quedarse con la pole position y hacerse con la serie más rápida. Además, en la carrera final, que tuvo tres neutralizaciones, contó con la virtud de sobreponerse al mal funcionamiento de su embrague, falla que lo privó de defender el liderazgo con todas las herramientas.
De hecho, ese defecto lo condenó en el cierre del 11º giro, cuando se pasó en la última curva y Mazzacane lo superó en el ingreso a la recta.
A partir de allí, y pese a dos intervenciones del auto de seguridad, el exFórmula Uno mantuvo la vanguardia y se perfilaba hacia su primer festejo en el TC, pero el destino le dijo ¡no!. El humo blanco apareció en su unidad y el Coyote le birló la gloria.
Habemus triunfo.
Alaux y un mal cierre
El pigüense Sergio Alaux (Chevrolet) luchó por meterse entre los 10 primeros durante casi toda la carrera, pero en el último relanzamiento, en el 19º giro, sufrió un trompo en el ingreso a la recta que lo terminó condenando a la 21ª ubicación.