Osvaldo Berlingieri, un artífice central del sonido
El agravamiento de un complejo y pertinaz cuadro respiratorio terminó con la vida del pianista, arreglador y compositor Osvaldo Berlingieri, hacedor de un sonido que marcó al tango a partir de sus 11 años en la orquesta de Aníbal Troilo, de su labor acompañando las voces de Edmundo Rivero, Roberto Goyeneche y Libertad Lamarque o su presencia internacional como parte de Tango argentino.
El artista, nacido en Haedo el 20 de febrero de 1928, expresó su estilo riguroso y libre a la vez como integrante del trío Los Modernos, el cuarteto Los Notables del Tango (con Leopoldo Federico en bandoneón, Leo Lipesker en violín y Omar Murtagh en contrabajo) y también en el dúo que durante más de cuatro décadas sostuvo con el bandoneonista Ernesto Baffa.
En su extensa trayectoria profesional que comenzó a los 15 años en el cabaret Charleston, de La Boca, además tocó música tropical, fue director musical en vivo de la española Nati Mistral y, en materia específicamente tanguera, se amoldó a los diferentes pulsos de Héctor Varela, Edgardo Donato, Lucio Milena, Héctor Stamponi, Emilio Balcarce y Atilio Stampone, entre otros.
Pasada la época dorada del género en Buenos Aires, en los 80 fue parte del numeroso elenco de Tango argentino, la compañía también integrada por José Libertella, Juan Carlos Copes, María Nieves y Raúl Lavié, que impulsó un auge internacional de la música ciudadana y su danza en buena parte del mundo.
Participó de Tierra querida y A mis viejos en el par de álbumes Café de los Maestros, producidos por Gustavo Santaolalla y que obtuvieron el Grammy Latino.