En Junín, Mázzaro se siente algo más local que el resto
Por Fernando Rodríguez / ferodriguez@lanueva.com
Enviado especial a Junín
Chloe (así se escribe) corría por el hotel donde se aloja Bahía Basket. El responsable de seguirla sin perderle mirada era Julio Mázzaro. ¡Sí, su papá!
El rionegrino jugó la temporada 2001-2002 del TNA para Ciclista y conoció a Sol, su actual esposa. Continuó su carrera y, mientras tanto nacieron Romeo (4 años) y la nena. La temporada pasada, con su señora, eligieron echar raíces en esta ciudad.
“Había que tomar la decisión, por los chicos, que van al jardín. Es una experiencia nueva para nosotros estar separados”, contó el tirador.
La mañana del plantel transcurrió con tranquilidad, entre desayuno y algo de pileta para relajarse. Descanso, práctica y a poner la cabeza en la almohada pensando en esta noche. Casi con la obligación de llevarse un triunfo saldrá a jugar Bahía Basket frente a Ciclista, desde las 21.30, arbitraje de Sergio Tarifeño y Mario Aluz.
En la derrota del domingo, ante Argentino (75-64), la peor imagen del equipo se vio en el último cuarto, que recién anotó a falta de 52s. para el cierre, perdiendo ese parcial 21-4.
“Hicimos un gran partido hasta el último cuarto. Nos presionaron, nos equivocamos y nos faltó reacción. Debemos estar firmes y concentrados en momentos clave. Cuando nos sacaron 6 o 7 puntos nos fuimos de partido”, entendió Mázzaro.
El disfrute en familia ayuda a digerir las derrotas.
“Es una estadía esperada. Hacía como un mes que no los veía. Si bien se hace más llevadero estar acompañado después de las derrotas, lo importante es ganar”, explicó Julio.
Ciclista es el peor equipo por porcentaje de victorias, con 14 juegos (4-10/28,6%). Y ganó de visita en Bahía: 86-73.
“No tiene que pasarnos lo mismo que en los últimos tres partidos, que nos quedamos sin final. Ayer (por el domingo), veníamos bien y perdimos. Mañana (por hoy) es un partido que necesitamos ganar”, dijo Mázzaro.
La falta de cierre está siendo una constante para Bahía.
“Debemos entender los momentos que se presentan en el partido, aprovechar cuando estamos bien y recuperarnos cuando no nos están saliendo las cosas, porque cuando nos va mal, queremos encontrar soluciones individualmente y, así, se complica todo”, concluyó.