La última cena, con show y emoción
En la cena del viernes, la última de Olimpo en el hotel Provincial, los Profes Alejandro Espósito y Marcos Galeano propusieron que cada mesa tenía que "hacer" algo para impresionar al resto, y que dentro de las alternativas se podía contar chistes, bailar, improvisar algún sketch, cantar o lo que sea mientras se pueda ver en público y ser observado por todo el plantel.
Arrancó la mesa del cuerpo técnico, y el entrenador de arqueros, Enzo Farías, deslumbró con su imitación de Quico (el personaje de El Chavo). Fue la primera ovación. Aunque todos se pararon a aplaudir al Goma cuando entonó dos flamencos impostando una voz que sorprendió a varios.
Después fue el turno de Lincopán y Liva, quienes bailaron y cantaron al estilo Wachiturros. Enseguida Brito mostró toda su destreza haciendo la vertical y caminando con sus manos alrededor del salón y todos se rieron con los chistes entrerrianos de Carlos Nahuel Benítez.
Pero el plato fuerte lo sirvieron David Vega, Leonardo Gil, Matías López e Iván Furios. Los cuatro imitaron un Olimpo-Instituto virtual y transmitido por radio. ¿Cómo? Sí, el Chori relataba, el Colo comentaba y Mati y el Pelado simulaban ser los jugadores en un campo de juego imaginario. Y explotaron todos cuando Furios metió un gol y se tiró de panza en el piso resbalando de una punta a la otra.
Para esto, habían pasado la tortilla entrada, el vació al horno con papas de plato principal y el helado de postre.
Fue momento de cantarle el feliz cumple a Espósito, quien llegó a los 48 y recibió todo tipo de cargadas.
"Muchachos, gracias por compartir esto conmigo. Es una fecha especial y es difícil estar lejos de la familia, pero ustedes me llenan de alegría. Gracias por haberme hecho vivir una pretemporada maravillosa", se emocionó el Profe, quien igual tuvo que pagar champagne y masas finas para todos.
Antes del brindis, Perazzo tomó la palabra: "estos 12 días en Mar del Plata nos sirvieron para armar el grupo, ahora hay que fortalecerlo dentro y fuera de la cancha", esgrimió el DT, quien le agradeció a la prensa --a la que él invitó para compartir ese momento-- por haber seguido los movimientos del plantel.
Eran las 12, hora señalada para que todos se vayan a dormir. Pero Perazzo los dejó un ratito más, sobre todo cuando todos empezaron a cantar: "ohhh, vamos a volver, ohhh, Olimpo va a volver..."
Se terminó la pretemporada. Olimpo puso proa a una única ilusión: el ascenso. Y con un grupo que, en lo humano, merece intentarlo.