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Artistas dispares, talentos que no se olvidarán

Facundo Cabral, María Elena Walsh, Alberto de Mendoza, Osvaldo Miranda, "Pipo" Mancera, Elizabeth Taylor, Amy Winehouse y Cesaria Evora son tan sólo algunas de las celebridades fallecidas en un año de luces y sombras. El cantautor argentino Facundo Cabral murió el sábado 9 de julio, a la edad de 74 años, en un atentado perpetrado por pistoleros desconocidos cuando se trasladaba hacia el aeropuerto para abandonar Guatemala, en donde había ofrecido varios conciertos. El ataque iba dirigido en contra del empresario nicaragüense que lo acompañaba y no contra el trovador.




 Facundo Cabral, María Elena Walsh, Alberto de Mendoza, Osvaldo Miranda, "Pipo" Mancera, Elizabeth Taylor, Amy Winehouse y Cesaria Evora son tan sólo algunas de las celebridades fallecidas en un año de luces y sombras.


 El cantautor argentino Facundo Cabral murió el sábado 9 de julio, a la edad de 74 años, en un atentado perpetrado por pistoleros desconocidos cuando se trasladaba hacia el aeropuerto para abandonar Guatemala, en donde había ofrecido varios conciertos. El ataque iba dirigido en contra del empresario nicaragüense que lo acompañaba y no contra el trovador.


 Cabral fue candidato al Nobel de la Paz y declarado mensajero mundial de la paz por la Unesco en 1996. Había recorrido unos 165 países y entablado amistad con personalidades tales como la Madre Teresa de Calcuta, Jorge Luis Borges y Golda Meir, entre otros.


 Había nacido el 22 de mayo de 1937 en La Plata. Tuvo tuvo una infancia dura y desprotegida, convirtiéndose en un marginal al punto de ser encerrado en un reformatorio.


 Al poco tiempo consiguió escapar y según contaba, encontró a Dios en las palabras de Simeón, un viejo vagabundo.


 En 1959 ya tocaba la guitarra y cantaba folklore, siendo sus ídolos Atahualpa Yupanqui y José Larralde.


 Alberto Cortez en 1970, grabó su creación No soy de aquí, ni soy de allá, lo que llevó su nombre a ser conocido alrededor del mundo, grabado en nueve idiomas por cantantes de la talla como Julio Iglesias, Pedro Vargas y Niel Diamond, entre otros.


 Influenciado en lo espiritual por Jesús y Ghandi, en literatura por Borges y Whitman, su vida tomó un rumbo espiritual de observación constante a todo lo que le ocurría a su alrededor, no conformándose siempre con lo que veía y su carrera como cantautor tomó el rumbo de la crítica.


Una figura esencial.





 El año pasado, la cultura argentina perdió con el deceso de María Elena Walsh, a los 80 años, a una de sus figuras esenciales, ya que sus textos y canciones aportaron dosis de talento, audacia, compromiso y belleza que alcanzaron a públicos de todas las edades y de varias generaciones.


 La obra de esta poeta, escritora, cantautora, dramaturga y compositora nacida en la localidad bonaerense de Ramos Mejía, el 1 de febrero de 1930, es un muestrario de consecuente construcción de una cultura popular sostenida en la calidad y en la innovación.


 Esa premisa que signó sus creaciones, alumbra desde un vigente cancionero con una vasta producción supuestamente orientada a los niños pero de una hechura tan cuidada y notable que excedió a la audiencia infantil.


 Manuelita, La vaca estudiosa, Canción de Titina, El Reino del Revés, La pájara Pinta, La canción de la vacuna, La reina Batata, El twist del Mono Liso, Canción para tomar el té, En el país de Nomeacuerdo y La familia Polillal son parte de un repertorio que logró que los chicos dejaran de ser los "parientes pobres" de la cultura y recibieran un legado artístico que ha atravesado el tiempo.

Recio y personal.




 El actor argentino Alberto de Mendoza murió en Madrid, a los 88 años, el 12 de diciembre.


 Nacido el 21 de enero de 1923 en el barrio porteño de Belgrano bajo el nombre de Alberto Manuel Rodríguez Gallego González de Mendoza, fue hijo de padres españoles que lo dejaron huérfano a los 5 años por lo que fue criado por su abuela en Madrid hasta que la Guerra Civil lo devolvió a Buenos Aires.


 Ese vínculo entre la Argentina y España signó toda una trayectoria artística que le permitió cautivar a públicos de Iberoamérica y Europa con un estilo recio y personal.


 Su debut cinematográfico fue en 1939 como parte del elenco de Y mañana serán hombres, de Carlos Borcosque, apenas el puntapié inicial de un tránsito plagado de obras y reconocimientos.


 Filomena Marturano, El jefe y El infierno tan temido, Pasó en mi barrio, La dulce enemiga, Don Juan Tenorio, Primero yo, María y la otra, Noches sin lunas ni soles, El secreto de Mónica, Los desesperados, Lola Mora y Cleopatra, forman parte de esa galería.


 Sobre tablas brilló en piezas como Panorama desde el puente, Filomena Marturano (donde retomó junto a Tita Merello una historia que también brilló en cine en 1950 bajo la dirección de Luis Mottura), Don Fausto, Un tranvía llamado deseo, Engañemos a mi mujer, Violines y trompetas, Tovarich y Las últimas lunas.


 En televisión, en tanto, su impronta quedó marcada en ciclos entre los que deben mencionarse a Yo y un millón, Tiempo cumplido, Curro Giménez, El pulpo, Hombres de honor, El Rafa y la saga de Alta comedia que encabezó en 1993.

El eterno galán.




 El actor Osvaldo Miranda, uno de los protagonistas de lo que se considera la época dorada del cine argentino, con roles claves en el teatro y los inicios de la televisión, donde formó parte de La nena, falleció el 20 de abril en Buenos Aires.


 Osvaldo Isaías Mathon Miranda, se destacó como actor de comedias en televisión, donde su mayor éxito fue la tira junto a Marilina Ross y Joe Rígoli, y recordado en cine por su labor en Los muchachos de antes no usaban gomina y por acompañar a Mirtha Legrand en Esposa último modelo.


 El actor encarnó uno de los roles principales en la versión original televisiva de Mi cuñado, junto a Ernesto Bianco, una comedia que se recreó en los 90 con Guillermo Francella y Luis Brandoni como protagonistas.


 Sus inicios fueron como cantante de tango y su debut actoral se produjo en la revista porteña entre 1936 y 1940, en salas como Teatro Maipo, compartiendo elenco con Dringue Farías y Mario Fortuna, entre otras figuras de esa época.

El gran "Pipo".




 El conductor Nicolás "Pipo" Mancera, uno de los precursores de la televisión entre 1962 y 1974, falleció el 29 de agosto, a los 80 años, en su domicilio, rodeado de sus familiares más cercanos.


 Hizo Sábados circulares, que fue un programa del conocido estilo "ómnibus" que impuso un nuevo formato.


 Entre los hitos que tuvo Mancera en la televisión, básicamente en la década del '60 y '70, protagonizó escapes como el mago Houdini; transmitió el casamiento del cantante Palito Ortega y la actriz Evangelina Salazar; y hasta guió los pasos de Sandro, en sus comienzos, además de ser el precursor de las "cámaras sorpresas".


Tres divas del mundo.







 La actriz estadounidense Elizabeth Taylor, la de "los ojos violeta") murió el 23 de marzo de 2011 a los 79 años, víctima de una insuficiencia cardíaca.


 La famosa artistas llevaba dos meses internada en el hospital Cedars-Sinai de Los Angeles.


 Sus padres eran estadounidenses, pero nació en Gran Bretaña el 27 de febrero de 1932, en Hampstead, un distrito rico de Londres. Su nombre real era Elizabeth Rosemond Taylor.


 Su familia se mudó en la década de 1930 a Los Angeles, cuando era inminente el inicio de la Segunda Guerra Mundial.


 Taylor, ganadora dos veces del premio Oscar y famosa por sus múltiples, publicitados amores y 8 matrimonios, actuó en infinidad de películas entre ellas Cleopatra (en su esplendor) y Los picapiedras (cuando ya estaba prácticamente retirada).


 La cantante inglesa Amy Winehouse, fallecida el 23 de julio, entró a la terrible lista de famosos y talentosos músicos que fallecieron a los 27 años.


 La también compositora se dio a conocer por sus mezclas de diversos géneros musicales como el soul, el jazz, R&B, rocanrol y ska.


 Fue conocida por su registro vocal que fue descripto como "acústicamente poderoso" y expresaba "profundamente sus emociones". Fue encontrada muerta en su apartamento de Londres el 23 de julio de 2011, por exceso de alcohol.


 La cantante caboverdiana Cesaria Evora, quien llevó al mundo la voz folklórica de Africa occidental, falleció el 17 de diciembre a los 70 años en su país, a raíz de una insuficiencia cardiorrespiratoria aguda.


 Evora se había presentado por última vez en los escenarios en abril pasado, en París.


 Con más de 45 años de trayecto, sin embargo, publicó recién su primer álbum en 1988. Cuatro años después, con Miss Perfumado alcanzó trascendencia global, En el marco de esas giras mundiales, visitó la Argentina en tres oportunidades, la última en 2009.


 Conocida como "La reina de los pies desnudos" (siempre actuaba descalza como modo de denunciar la pobreza de su país), nació en la ciudad de Mindelo, en la isla de San Vicente del archipiélago de Cabo Verde, el 27 de agosto de 1941, en el seno de una familia de músicos.




Recuerdo y homenaje a actores y cineastas


* Pete Postlethwaite (16-2-46/2-1-11). Actor inglés. En 2004 fue distinguido con la Orden del Imperio Británico por su labor en el cine y el teatro. Títulos: En el nombre del padre (1993), Los sospechosos de siempre (1995), Tocando al viento (1996), El jardinero fiel (2005).

* Susannah York (9-1-39/15-1-11). Actriz. Su nombre era Susana Yolande Fletcher. Estudió en la Royal Academy of Dramatic Art de Londres. Títulos: Tom Jones (1963), El hombre de dos reinos (1966), Baile de ilusiones (1969), Operación oro (1974), El socio del silencio (1979), Las cosas del amor (1980), Muerte en el valle de los faraones (1980), Bella asesina (1987).

* Jane Russell (21-6-21/28-2-11). Actriz. Su nombre era Ernestine Jane Geraldine Russell. Fue un símbolo sexual, pero también una defensora del cristianismo y los valores republicanos. Títulos: El bandido (1943), Las fronteras del crimen (1951), Los caballeros las prefieren rubias (1953), Garras de ambición (1955), Nacidos para perder (1967).

* Sydney Lumet (25-6-24/9-4-11). Guionista y director. En 2005 la Academia de Hollywood le otorgó un Oscar por su trayectoria. Títulos: Doce hombres en pugna (1957), El gran golpe (1972), Sérpico (1973), Crimen en el expreso de oriente (1974), Tarde de perros (1975), Será justicia (1982), El precio del poder (1986), Negocios de familia (1989), Preguntas sin respuestas (1990).

* Jackie Cooper (15-9-22/3-5-11). Actor. A los nueve años fue candidato a un Oscar por su labor en Skippy (1931). Títulos: La isla del tesoro (1934), La venganza de Frank James (1940), Superman (1978), Los valientes (1983), Superman 3 (1983), Superman 4 (1987), Enséñame a querer (1987).

* Peter Falk (16-9-27/24-6-11). Actor. Ganó cuatro premios Emmy por su actuación como Columbo en la serie televisiva. Títulos: Milagro por un día (1961), La batalla de Anzio (1968), Asalto al castillo (1969), Maridos (1970), Una mujer bajo influencia (1974), Muñecas de California (1981), La princesa prometida (1987), Las alas del deseo (1987), Recuerdos peligrosos1 (1990).

* Marzenka Nowak (1946/1-7-11). Actriz nacida en Polonia. Su padre fue un líder de la resistencia contra el nazismo. En 1964 se casó con el actor Hugo Arana. Títulos: Los gauchos judíos (1975), La isla (1979), Este loco amor loco (1979), Espérame mucho (1983), Made in Argentina (1986), Assassination Tango (2002).

* Ricardo Younis (31-8-18/11-7-11). Fotógrafo. Nació en Chile y en 1947 se radicó en Buenos Aires. Títulos: Filomena Marturano (1950), Armiño negro (1953), Ayer fue primavera (1955), Pájaros de cristal (1955), Los tallos amargos (1956), El jefe (1958), Un guapo del 900 (1960), Fin de fiesta (1960), Dar la cara (1962), Setenta veces siete (1962), Primero yo (1964), El deseo de vivir (1973).

* Michael Cacoyannis (11-6-21/25-7-11). Guionista y director. Estudió dirección en la Old Vic School y teatro en la Escuela de Arte Dramático de Londres. Ganó tres premios Oscar con Zorba el griego (1964). Otros títulos: Stella (1955), Electra (1962), El día que salieron los peces (1966), Las troyanas (1970), Ifigenia (1977) y Attila 74 (1974) sobre la situación política de su país.

* Ricardo Becher (1930/28-8-11). Guionista y director. Estudió arquitectura en la UBA y música con Juan Carlos Paz. Títulos: Racconto (1963), Tiro de gracia (1968), El gauchito Gil: la sangre inocente (2006) y los cortometrajes Crimen (1962) y Herencia (1995). Es autor de la novela La séptima década (2008) y fue evocado por Tomás Lipgot en el filme Ricardo Becher, recta final.

* Walter Vidarte (18-7-31/29-10-11). Actor. Estudió en la Escuela de Arte Dramático de Buenos Aires. Títulos: La patota (1960), Alias Gardelito (1961), Tres veces Ana (1961), Circe (1964), Los evadidos (1964), Martín Fierro (1968), El dependiente (1969), Operación masacre (1973), La tregua (1974), Quebracho (1974). En 1974 se exilió en España donde trabajó en teatro y televisión.

* Alberto Anchart (24-9-31/31-10-11). Actor. En la década del 70 integró el elenco de la popular serie televisiva Los Campanelli. Títulos en cine: Crisol de hombres (1954), La casa de Madame Lulú (1968), Clínica con música (1974), Amigos para la aventura (1978), Un loco en acción (1983).




En el orden local

Olga Postigo, aquella incansable hacedora de, para y por el teatro











































 "Se nos fue Olga, la pequeña gran Olga... Hoy las máscaras del teatro no son dos: es sólo una, la del drama y con más lágrimas de las que habitualmente derrama, pues se fue una fantástica actriz, directora, compañera de escena, incansable hacedora de, para y por el teatro".


 Así las palabras del actor y bailarín Sergio Katz resumían el sentir que el 24 de octubre pasado vivieron quienes conocieron a Olga Postigo, la actriz y directora teatral bahiense, una de las pioneras de las tablas independientes de nuestra ciudad, fallecida tras luchar contra una dura enfermedad.


 Esposa del escritor y humorista Atilio Zanotta, Olga fue fundadora de la Comedia del Sur.


 La notable ductilidad actoral de Olga Postigo le permitió transformarse desde el escenario en "Mendieta", el perro de Inodoro Pereyra, con una actuación memorable; a Pamela, aquella niña que derramaba su inocencia infantilista ante el voluminoso y querible gordo Ochoa, como una hija adoptiva que despertaba sentimientos maternales.


 Una parte mayúscula en la trayectoria del teatro local está representada por Olga. Podía haber triunfado ante públicos más populosos y cosmopolitas, pero aceptó seguir siendo bahiense. Además se jactaba de haber nacido en Tiro Federal, en el seno de una familia de origen andaluz, y transcurrido parte de su infancia en el Parque Independencia.


 Fueron tiempos con tardes enteras de cine en las salas del Bahía y Astral.


 "Mamá, ¿por qué no me hiciste nacer en Nueva York? Podría ser una actriz famosa en el mundo entero", rezongaba al salir del cine.


 La vocación de Olga por el teatro afloró a los 5 o 6 años, el día que llegó a Bahía Blanca la gran "bailaora" Carmen Amaya. Luego Niní Marshall, Pepe Iglesias el Zorro acompañaron su niñez y alimentaron su sensibilidad y visión del mundo.


 Olga dio los primeros pasos hacia el escenario con su hermano "Pocho" quien, tras la temprana muerte de su padre, fue su punto de apoyo y el estímulo de sus inquietudes.


 De la mano de Juan Carlos Spaltro arribó a la Comedia del Sur, donde dio un paso más adelante aún, esta vez hacia el altar, con el integrante del grupo Atilio Zanotta.


 "Me gustaba Edith Piaf y empecé cantando en un café concert, en francés. Junto con Osvaldo Cipriani fuimos los primeros actores argentinos que hicimos teatro por televisión en vivo en Ushuaia y Río Grande.


 "Cipriani era un profundo conocedor de los secretos del teatro y detectó el talento autoral de Bruno Grimoldi y de Atilio. Les pidió que escribieran un espectáculo, con canciones, algo parecido a la comedia musical, pero sobre Bahía. De ese modo surgió en 1974 un hecho teatral que puede ser considerado para la ciudad como una bisagra".


 Ese espectáculo fue Bahía Super Ciudad y fue apenas uno de los tantos que protagonizó esta mujer sensible, afable y menuda, durante sus varias décadas de amor por el arte y las tablas.


 Vayansé al infierno, Historias de taco alto, El díaque liquidaron la financiera, Siempre se vuelve al primer humor y Cartoneros fueron algunos de los más recordados.


 Atenta a personas de toda índole de quienes extraía sentimientos y vivencias que luego volcaba en el escenario, develaron a Olga Postigo el secreto de la verdadera dicha.


 Cada mañana, al abrir la ventana y agradecer a Dios por sus afectos --solía contar--, se repetía a sí misma: "Para ser feliz, lo importante es darse cuenta".