Bahía Blanca | Jueves, 02 de abril

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Un padre que se aferra al recuerdo de sus dos hijos

Roberto López (59) sabe que el agua y la pesca, actividad que durante tres generaciones le brindó a su familia la posibilidad de llevar el plato a la mesa, esta vez le quitó lo más preciado: dos de sus seis hijos. Ya pasaron casi dos meses de la desaparición de Martín López, el pescador artesanal que naufragó junto con su hermano Ariel Marcelo, quien también perdió la vida, durante la tarde del martes 7 de junio en el sector costero local.

 Roberto López (59) sabe que el agua y la pesca, actividad que durante tres generaciones le brindó a su familia la posibilidad de llevar el plato a la mesa, esta vez le quitó lo más preciado: dos de sus seis hijos.


 Ya pasaron casi dos meses de la desaparición de Martín López, el pescador artesanal que naufragó junto con su hermano Ariel Marcelo, quien también perdió la vida, durante la tarde del martes 7 de junio en el sector costero local.


 "Martín vivía en mi casa, mientras que Ariel pasaba gran parte del día conmigo. Estábamos siempre juntos, almorzábamos, cenábamos y, lógicamente, salíamos a pescar", indicó el hombre a "La Nueva Provincia".


 Mate en mano y el cigarrillo como aliado, Roberto admitió que la tragedia familiar "no me quebró totalmente"; mantiene su fortaleza y administra sus fuerzas en base a la memoria de sus hijos.


 "Me dieron un bofetazo tan fuerte que todavía no reacciono. Ellos (Martín y Ariel) vivían por el bienestar de su familia, y de la pesca como método de vida. Ahora, la madre de mis hijos está encargada de cuidar a sus nietos", agregó.


 El paso del tiempo produjo alteraciones en el rastrillaje hasta su finalización, que se concretó hace más de dos semanas.


 Es que los días transcurrieron, el período de búsqueda se extendió por más de un mes, se utilizaron métodos innovadores, pero nada permitió que se pudiera recuperar el cuerpo del joven.


 "Martín tenía cuatro hijos y Ariel estaba en pareja desde hacía seis años. Es difícil sobrellevar la ausencia de ambos", confesó Roberto.


 Y aclaró que por expreso pedido suyo, el rastrillaje concluyó.


 "La desaparición de Martín nos sigue generando un dolor inmenso, desde todo punto de vista. Ante la ley, por ejemplo, ni sus hijos ni su esposa pueden hacer un pedido legal debido a que no apareció el cuerpo de mi hijo", explicó.

De la esperanza al temor




 La Prefectura Naval Bahía Blanca, junto con otros pescadores, trabajaron incesantemente en la búsqueda del pescador.


 "Sólo ellos (por sus hijos) saben lo que pasó. Recuerdo que Ariel no llevó el celular ese día, pero Martín sí. De todas maneras, siempre confié en mis hijos porque tenían mucha experiencia en el agua", remarcó el vocero.


 Como se informó en estas columnas, Martín embarcó en la ría junto con su hermano, quien apareció muerto en la superficie un día después del naufragio.


 "Recuerdo que llegó una lancha de Prefectura y ahí ya no me gustó nada el panorama. Pasé de la esperanza al temor. Lo primero que pensé era que el viento los había tirado a la costa", señaló el hombre.


 En la fatídica excursión también participó un tercer integrante de la familia López, de nombre Gabriel, hermano de Ariel y Martín, quien se movilizaba en otra embarcación y llegó al puerto.


 "Se fueron encontrando cosas con el paso de las horas. Primero fue un colchón, después una red y más tarde la canoa", detalló.


 Roberto manifestó luego que "la realidad es que sólo Dios y ellos saben lo que sucedió".

"Veo a mis nietos y me quiebro"




 Roberto evita hablar de la tragedia con sus nietos. "El hijo más pequeño de `Martincito' está por cumplir cinco meses y el más grande ya tiene 10 años. Trato de acompañarlos, pero no quiero hablar con ellos sobre este tema porque me quiebro muy rápido", admitió.


 Sobre sus hijos dijo que "tanto Martín como Ariel eran pibes muy queridos. Martín era muy particular, los domingos se levantaba a las 11 y, de repente, decía que iba a hacer un asado para toda la familia. Era muy impulsivo".


 Y aclaró que "hasta ahora su familia no recibió nada, desde el punto de vista económico, de ningún organismo".


 Ariel Marcelo López pereció por hipotermia, según el resultado de la autopsia.


 "Ariel era más reservado", manifestó Roberto, quien subrayó que para él "nada volverá a hacer igual".


 Para finalizar, el hombre afirmó que no bajará los brazos, que con el apoyo de sus seres queridos luchará hasta "el final de sus días" para que la familia de sus hijos logren el aval legal de la justicia.