Acuerdan pena por un crimen en Punta Alta
Una pena de 12 años de prisión le impondrían a un sujeto acusado de matar, en Punta Alta, a un cabo de la Armada Argentina, en caso de que el tribunal interviniente haga lugar al acuerdo de juicio abreviado al cual arribaron las partes y el propio imputado.
La sanción fue propuesta para Jorge Ricardo Zurita, apodado "Lechugón", de 28 años de edad, quien está detenido por la violenta muerte de Antonio Alejo (32), hecho que se registró a fines de mayo de 2008.
El fiscal Christian Fernando Long, titular de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 5 y el defensor oficial del acusado, Pablo Radivoy, consensuaron la calificación del delito y la eventual sanción a imponer, contando con la aprobación del propio encausado.
Ahora, el Tribunal en lo Criminal Nº 1, integrado por los jueces Mario Lindor Burgos, Enrique José Montironi y Hugo Adrián De Rosa, tendrá que resolver si acepta o no la propuesta.
En consecuencia, quedó sin efecto la fecha del 5 de abril próximo para definir el caso en juicio oral y público, tal como se había establecido en septiembre del año pasado.
Alejo fue ultimado en la vivienda que ocupaba en la vecina ciudad, ubicada en España 805, del barrio Ciudad Atlántida.
Zurita --quien posee antecedentes penales-- negó su autoría y dijo que nunca había estado en la casa de la víctima, aunque su declaración no logró desvirtuar otros elementos de prueba, según la fiscalía que lo investigó.
Su versión chocó principalmente con una pericia que determinó, científicamente, la existencia de un rastro del acusado en la puerta de la cocina de la vivienda de Alejo.
También se contabilizaron al menos tres testimonios que comprometieron al encausado con el delito y el secuestro, en una casa lindera a la del sospechoso, de una cuchilla perteneciente a la víctima, quien era tripulante de la corbeta "Parker".
En principio se pensó en la intervención de una tercera persona en el ilícito, aunque no se lo pudo acreditar.
Los testimonios
Uno de los testigos que vinculó a Zurita era un joven que, en la noche previa al crimen, compartió un asado con él y declaró que, al otro día, "Lechugón" le confesó haber sido autor del crimen.
"Le fui a robar pensando que no estaba y cuando entré lo vi acostado y se levantó con un palo para pegarme y lo agarré del cuello para frenarlo, y como el chabón se iba para atrás, para pegarme, lo pinché", dijo el testigo, reproduciendo las manifestaciones que le habría realizado Zurita.
También se sumaron los dichos de los policías Jorge Cabrera y Carlos Fabro, quienes habrían escuchado manifestaciones autoincriminantes del sospechoso mientras se hallaba preso en la seccional rosaleña.
La hipótesis principal que manejan los investigadores es que la noche del viernes 30 de mayo de 2008, Alejo fue víctima de un homicidio en ocasión de robo.
El marino fue sorprendido cuando dormía y, en esas circunstancias, se habría trenzado en lucha con el intruso, sufriendo cortes, con un arma blanca, en la cabeza, el mentón un glúteo y la ingle, siendo esta última herida la que provocó su deceso.
Como vivía solo en su casa (Alejo era oriundo de la provincia de Jujuy), no se pudo acreditar si hubo faltantes, aunque la víctima contaba con una suma del orden de los 10.000 pesos, que podría haber motivado al criminal a actuar. Empero, se estableció que esa plata no estaba en la casa, sino depositada en un banco.