La investigación de un robo derivó en el descubrimiento de múltiples delitos
Una asociación ilícita vinculada con el desguace de vehículos y la comercialización clandestina de autopartes, habría quedado al descubierto ayer, como resultado de once allanamientos realizados en el distrito de Bahía Blanca, a partir de escuchas telefónicas reunidas en el marco de la investigación por un robo a mano armada, cometido en Monte Hermoso.
Precisamente a raíz de ese hecho que se perpetró el pasado verano, fue detenido el teniente de la DDI local, Daniel Reynaldo Mile, a quien se atribuye haber actuado como encubridor de al menos uno de los atracadores.
Mile se desempeñaba como perito verificador de automotores en la repartición de Pueyrredón 30 y su domicilio fue uno de los múltiples lugares requisados en la víspera por funcionarios judiciales y efectivos de la Policía Federal Argentina.
También fueron allanados comercios de autopartes, desarmaderos supuestamente clandestinos y hasta la propia sede local de la Delegación Departamental de Investigaciones.
En principio, de las investigaciones desarrolladas hasta la víspera se desprendería la comisión de los delitos de asociación ilícita, falsificaciones y supresión de la numeración de objetos registrables, dijeron fuentes allegadas al caso.
Las órdenes de allanamiento fueron extendidas por la jueza de Garantías Nº 3, doctora Susana Graciela Calcinelli, pero el hermetismo impuesto sobre las actuaciones impidió conocer detalles oficiales y otras derivaciones que podrían surgir de las diligencias.
Sólo se confirmó que la detención del teniente Daniel Reynaldo Mile, se concretó en el marco de la causa Nº 664/09, "por su intervención en el hecho de robo con armas y en banda y privación ilegal de la libertad ocurrido en la ciudad de Monte Hermoso, el día 19 de enero de 2009, en el que resulta víctima la familia Cariac (Parrilla Luisito)", según dijo un vocero.
Por esa causa --que ya fue elevada a juicio-- están presos Sebastián Alfredo Bellegia y Federico Jonathan Longiarú, mientras que a Mile se le atribuiría haber colaborado con los autores materiales, mediante maniobras que conspiraron contra el accionar policial y judicial desplegado para esclarecer el robo a mano armada.
Ante consultas efectuadas por este diario a la DDI bahiense, sus máximas autoridades declinaron brindar cualquier tipo de declaración sobre el tema.
Procedimientos.
Además de la Delegación Departamental de Investigaciones y la casa de Mile, ubicadas en Pueyrredón 30 y Luis María Drago 2176, respectivamente, fueron allanadas otras dos viviendas, un par de locales comerciales, un lavadero, una oficina, un taller y un desarmadero ubicado en la localidad de Cabildo, pero sin que se produjeran otras detenciones.
Los inmuebles requisados están ubicados en Angel Brunel 662-664, propiedad de Enrique Uzal, y Río Negro 183, donde reside Marcelo Loverde.
Los funcionarios judiciales, que contaron con la colaboración de aproximadamente medio centenar de efectivos de la Policía Federal Argentina, enviados por disposición de las autoridades de esa fuerza en Mar del Plata, también requisaron la oficina 2 del edificio de O'Higgins 313, propiedad de Uzal.
Además, fueron inspeccionados dos locales dedicados a la compra y venta de automóviles. Uno de ellos se encuentra ubicado en Neuquén 116 y pertenece a Fabián Pino, y el otro funciona en Balboa 1511.
Por último, fue requisado un predio perteneciente a Oscar Fernández, sito en la calle Ricardo Rojo 450, de Cabildo, donde se habría hallado un desarmadero clandestino, en el cual había un automóvil Mercedes Benz, con patente brasileña, "en proceso de desarme", según indicaron anoche los informantes.
Motos y automóviles.
El inmueble situado en Brown y Neuquén, donde se llevó a cabo una de las requisas, es un amplio galpón al que se accede por un portón con una cortina metálica, que "funciona desde hace seis meses", según dijeron a este diario algunas personas que, reunidas en el lugar, observaban el operativo.
Durante el allanamiento, en la vereda de la esquina podían apreciarse tres motocicletas de alta cilindrada, así como una moto para agua y automóviles de distintas marcas y modelos, incluso uno antiguo estacionado sobre un playón que antecede a la edificación.
Simultáneamente, otro grupo de efectivos requisaba una propiedad de Indiada al 1100, donde funciona un lavadero y supuestamente se venden vehículos.
En ese lugar, durante la tarde, fueron incautadas dos motocicletas tipo enduro, marca Honda, y otros tantos cuatriciclos, además de automóviles, entre ellos un Mercedes Benz, modelo 1995, y una camioneta Ford Ranger.
El restante allanamiento se desarrolló en el taller ubicado Don Bosco 1387, propiedad de Fabián Andrade, donde fueron incautados automotores y documentación.
Los operativos fueron encabezados por el fiscal Sebastián Luis Foglia, titular de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 9, quien dada la magnitud del caso, fue secundado por los ayudantes fiscales Mauricio Del Cero y Marcelo Romero Jardín, y los auxiliares letrados Mercedes Béker, Martín Giorgetti, Facundo Indart y Juan Schmidt, se indicó.
El soporte policial fue aportado por medio centenar de policías federales que llegaron desde Azul, Olavarría y Tandil.
Los informantes no brindaron detalles de la cantidad de vehículos secuestrados --algunas versiones hablaban de casi un centenar-- ni del tipo de documentación que se llevaron los investigadores.
Comunicaciones y mensajes de texto
"El que falta también es de Bahía y tiene antecedentes. Está identificado", había afirmado el comisario Carlos Alberto Galicchio, jefe de la seccional de Monte Hermoso, luego de atraparse a dos de los supuestos autores del atraco en el restaurante de Luis Cariac.
Según el archivo de este diario, pocas horas después del robo, perpetrado el 19 de enero de este año, en el que también resultaron víctimas la mujer del comerciante, Adriana Borelli, y el sereno Juan Valdebenito, la policía local detuvo a Sebastián Alfredo Bellegia (24) y le secuestró unos 44.000 pesos (casi la mitad del botín), y a Federico Jonathan Longiarú (21).
Este último fue arrestado durante un allanamiento en la vivienda de Roberto Zabala (ex Río Colorado) 372, cuyos propietarios eran ajenos al hecho, dijo entonces la policía.
En poder de Longiarú, con domicilio en Bahía Blanca, aparecieron 1.300 pesos que corresponderían al botín del atraco en la parrilla Luisito; un revólver calibre 22 cargado, un handy (similar al que portaba Bellegia, quien también estaba armado), cuatro teléfonos celulares y dos anillos sustraídos a Borelli.
El resto del botín, nunca apareció.
Un hecho planificado.
"A las 3 de la madrugada, el señor Cariac, que es dueño de un complejo de comercios, se fue a su domicilio particular (en Piedra Buena 737) y en ese lugar fue abordado por dos o tres personas que lo redujeron, utilizando armas de fuego", había señalado el capitán Galicchio.
Allí, uno de los ladrones --luego de revisar todo el inmueble en busca de plata-- se quedó custodiando a la mujer del empresario, mientras los dos restantes llevaron a Cariac hasta el complejo comercial (en la misma manzana de la parrilla, sobre Intendente Majluf al 200, el hombre posee un comercio de pastas y una carnicería), utilizando la camioneta Peugeot Partner del damnificado.
"Llegaron al comercio para tratar de ubicar el dinero que le estaban reclamando. Ahí este señor fue reducido junto al sereno y abrieron la caja fuerte, porque Cariac tenía la llave en su poder. Sustrajeron dinero en efectivo y algunos elementos que estamos haciendo el recuento", continuó el jefe policial.
Una vez obtenido el botín, los atracadores dejaron atados a Cariac y al sereno y huyeron, mientras que la mujer, en su casa, lograba zafar de las ataduras y alertar a la policía.
"Se armó un amplio dispositivo donde el personal afectado al Operativo Sol y de esta dependencia, cerró la manzana de la casa de la víctima y comenzó la búsqueda del señor Cariac y del sereno, que finalmente fueron encontrados en el interior del comercio", dijo Galicchio.
Comenzó en ese momento la búsqueda de los malvivientes y, con el correr de las horas, se logró el esclarecimiento.
Según los informes recogidos en aquella oportunidad, Longiarú, Bellegia y el delincuente prófugo, habrían estado cenando en la parrilla de Traful bis 258, aprovechando para hacer la "inteligencia previa" al atraco.
"No son improvisados", había manifestado Galicchio.
Tanto Longiarú como Bellegia ya contaban con antecedentes delictivos.
"Ahora me viene a buscar dani"
A raíz de la pesquisa llevada a cabo para esclarecer el asalto en la parrilla montehermoseña, fueron surgiendo cientos de horas de escuchas telefónicas que llevaron finalmente a la captura del policía de la DDI local.
"De la investigación posterior, la fiscalía pudo descubrir que existió una participación del efectivo Daniel Reynaldo Mile en el hecho, pues el mismo Longiarú habría manifestado a testigos que iba a escapar, siendo retirado por la camioneta de la DDI que manejaría Mile", dijo ayer a "La Nueva Provincia" un vocero judicial.
Sin embargo, la rápida acción de la policía de Monte Hermoso y de la oficina descentralizada de la UFIJ Nº 9, a cargo del doctor Marcelo Romero Jardín, permitió allanar el lugar donde paraba Longiarú a las 18.15 del mismo día. Ahí fue aprehendido y se le incautaron elementos probatorios.
"Investigados los llamados telefónicos de los detenidos, se advirtió que existieron comunicaciones entre Longiarú y Mile directamente y a través de otras personas, como mensajes de texto que corroboran el contacto. Longiarú llamó en tres oportunidades al abonado de Mile a las 7.58, 8.13 y 8.49 de la mañana del hecho", detalló el informante.
Luego, el policía sospechoso se habría comunicado en nueve ocasiones desde otro teléfono que solía utilizar, con la línea fija del sitio donde paraba Longiarú después del asalto, "a las 8.13, 8.25, 8.34, 8.49, 12.39, 12.47, 15.02, 15.50 y 16.34", agregó.
La fuente aseguró, además, que un mensaje de texto que Longiarú le envió a su madre, comprometería a Mile con el encubrimiento del atraco a Cariac, al señalar textualmente: "ahora me viene a buscar dani".
Para la UFIJ Nº 9, el teniente Mile, "haciendo abuso de su autoridad como personal de la DDI, ayudó a Federico Jonathan Longiarú, a sustraerse de la acción que estaban llevando a cabo la oficina descentralizada de la fiscalía y la estación de policía de Monte Hermoso, en conjunto con la propia policía de Investigaciones", señaló el vocero.
Concretamente, se atribuyó al policía detenido haber colaborado con el plan delictivo "para la huida" de Longiarú y luego, al complicarse el panorama, aportando datos de la pesquisa a la madre del presunto asaltante, entre otras el tenor de las declaraciones testimoniales recibidas y la inminencia de un allanamiento que se realizaría dos horas después.
Por esos motivos, Mile deberá responder por el delito de "encubrimiento agravado", en los términos del artículo 277, inciso primero, "a" y "d", en relación con el tercero "a" y "d" y 279, inciso tercero, del Código Penal.
Sospechas en el rubro autopartes
Fuentes judiciales reconocieron anoche que el nombre de Daniel Reynaldo Mile, aparece también mencionado en la investigación que se inició en enero pasado, por el supuesto "desvío" de autopartes de origen ilícito.
"A partir del análisis telefónico, se intervinieron los dos teléfonos utilizados por Mile, quien, en su condición de perito verificador aparece, en principio, como sospechoso de integrar una asociación ilícita", indicó un vocero.
Tras el allanamiento realizado ayer en un desarmadero de Cabildo --cuyo responsable habría huido al advertir la llegada de la policía--, los pesquisas secuestraron elementos que podrían reforzar aún más la presunción que señala la existencia de una red ilegal vinculada con el desguace de vehículos y la comercialización de sus partes.