A jugar se ha dicho
Mucho se ha dicho acerca del fenómeno del juego desde diferentes ópticas de análisis.
Existe una variedad casi infinita de juegos, presentes en todas las culturas y en la vida de los hombres, y también innumerables las definiciones sobre este aspecto fundamental del quehacer humano.
En todas se evoca un ambiente de diversión, de relajamiento, descanso, sin apremios ni consecuencias para la vida formal.
Por jugar se entiende a toda actividad hecha por puro placer y es la gratuidad su característica fundamental.
Se clasifican en cuatro secciones principales: juegos de competencia, de azar, de simulacro o de mímica y de vértigo.
Existen varias definiciones, como aquella que señala que se trata de la acción voluntaria realizada dentro de ciertos limites fijos de tiempo y espacio, según una regla libremente consentida pero completamente imperiosa, provista de un fin en sí misma y acompañada de un sentimiento de tensión y alegría.
También se dice que el juego del niño normal se parece a la exploración jubilosa y apasionada que tiende a probar la función en todas sus posibilidades.
Los autores señalan que el juego ocurre por una relajación del esfuerzo adaptativo y por medio del ejercicio de las actividades por el solo placer de dominarlas y de extraer de allí un sentimiento de virtuosidad o potencia.
Ahora bien, el juego es mucho más que estas clasificaciones.
Está presente en el desarrollo, filo y ontogenético, constituyéndose como un valor productor de cultura.
El hecho de que el homo ludens sea anterior al homo sapiens plantea la relevancia del juego en el desarrollo humano, así como en la construcción de la cultura.
Nadie juega por obligación, ni sabe cuál será el resultado o el producto antes de que finalice el encuentro, ya sea este una competencia, un juego de roles o un juego de azar.
Además, existe la posibilidad de interrumpirlo en cualquier momento luego de haberlo iniciado.
Es una creación de la que el hombre es amo y señor. Esta actividad, en la cual el sujeto se acciona desde su más íntima y particular necesidad, vivenciando afectivamente lo que le sucede a cada instante, excede las posibilidades de explicación.
Tiene poder de fascinación, por eso es necesario "meterse" con el propio cuerpo.
Genera tensiones que envuelven a todos los participantes en un clima particular. Es un ámbito en el que se pueden desplegar todos los deseos y temores.
Muy necesario.
El juego es tan necesario para el pleno desarrollo del cuerpo, el intelecto y la personalidad del niño como lo son la comida, la vivienda, el vestido, el aire fresco, el ejercicio, el descanso y la prevención de enfermedades y accidentes para su existencia efectiva y prolongada como ser humano.
En el juego, el niño realiza muchas cosas:
1) Experimenta con personas y cosas.
2) Almacena información en su memoria.
3) Estudia causas y efectos.
4) Resuelve problemas.
5) Construye un vocabulario útil.
6) Aprende a controlar las reacciones e impulsos emocionales centrados sobre sí mismo.
7) Adapta su conducta a los hábitos culturales de su grupo social.
8) Interpreta acontecimientos nuevos y, a veces, estresantes, incrementa las ideas positivas relativas a su autoconcepto, desarrolla destrezas motrices finas y gruesas.
El juego es una de las actividades privilegiadas del niño cuando nace.
Todos los niños del mundo juegan y esta actividad es muy importante y vital para ellos.
Uno de los indicadores para establecer grados de salud-enfermedad reside en la presencia o ausencia de juego.
El niño que no juega revela un estado de ausencia de salud o armonía, puesto que el juego es contribuyente del desarrollo del cuerpo, la inteligencia y la afectividad.
En la adolescencia.
Para el adolescente, el final de la infancia constituye una etapa difícil.
Tiene que asumir tres duelos:
* Sus padres de niños, para conocer sus padres "reales" (sus ídolos pasarán a ser cantantes o deportistas, etcétera.)
* Identidad infantil.
* Cuerpo infantil (su esquema corporal e imagen corporal cambia)
Y, como todo duelo, el tiempo es lo que lo cura.
Es común escuchar que no se puede hacer jugar a los adolescentes.
Pero estas dificultades provienen de la falta de comprensión por parte de los adultos que les plantean los juegos, sobre qué es lo que les sucede y cómo facilitar su proceso de crecimiento.
El adolescente juega y necesita del juego para continuar su desarrollo, pero ya no juega como un niño.
La pertenencia a grupos de pares es una necesidad vital para "desatelizarse" del grupo familiar y esto requiere el establecimiento de vínculos y comunicación a través de la interacción con pares.
Los espacios recreativos para jóvenes promueven el aislamiento y no la interacción: los boliches o pubs para bailar tienen un sonido en donde es imposible intentar un diálogo, y esto es acompañado por el tipo de movimientos: el baile es una actividad individual.
La cibernética fortalece el aislamiento y la interacción que se logra a través de chatear, en general, plantea vínculos superficiales con nombres, sexos, edad, modificados.
El juego individual y grupal es una herramienta para abordar, siendo un desafío utilizarlo para facilitar el crecimiento y el desarrollo de los adolescentes.
Puede abordar las siguientes dificultades por las que se atraviesa en esta etapa, entre otras:
* Desarrollo de la autonomía.
* Abordaje de la propia voluntad, los miedos, las emociones.
* Desarrollo de autoconfianza y confianza en los otros.
* Capacidad para fijarse metas y obrar autónomamente.
* Competencias para asumir responsabilidades y operar con otros.
* Capacidad para expresar pensamientos y emociones.
* Desarrollo de interacción para comunicación y el desarrollo de diversos vínculos.
Una asociación que trabaja en el tema
La Asociación Civil sin fines de lucro Piedra Libre trabaja desde 2002 sobre estas líneas de acción de su objeto social:
1
Educación
Centro de Atención Infantil Palomitas Blancas, de Barrio Miramar (guardería para niños de 2 a 5 años), proyectos de capacitación para docentes-empresas, comunitarios, tercera edad, talleres de plástica para niños y educativos en las bibliotecas.
2
Salud
Talleres de promoción de la salud, seminario de títeres en clínicas.
3
Recreación
Eventos empresariales, colonias de vacaciones para niños; sábados recreativos para niños, festejos de cumpleaños para todas las edades, festejos del Día del Niño, fiestas nacionales y campamentos educativos temáticos para escuelas, etcétera.
¿Cuál es la finalidad?
La finalidad de los talleres o actividades que se propone la asociación es brindar un espacio de juego y recreación para que los niños puedan disfrutar de una actividad importante en su desarrollo y que está compitiendo con el consumismo.
La asociación observa, además, cómo los padres "arrojan" a sus hijos en los shoppings o Ciber, pasándolos a buscar luego de varias horas.
Estos niños, aun niños, están realizando actividades de adultos, como pasear y ver vidrieras, consumir o simplemente aburrirse luego de mostrarle a sus amigos y amigas su ropa a la moda y su nuevo celular.
Lejos, entonces, están de andar en bici, trepar árboles o simplemente... jugar.
La formación de un ser sano, armónico y feliz se logra, entre otros aportes, por una dosis cuantitativamente importante de juego, y esto es lo que propone Piedra Libre con sus actividades.
Y solicita a los adultos abrir los ojos y accionar consecuentemente para devolver al niño su derecho a jugar y a tener espacios y tiempos para hacerlo libremente.
Para adultos.
Las actividades para adultos son muy variadas; desde propuestas de capacitación, como talleres, cursos, seminarios en los cuales todos transversalmente utilizan el juego como herramienta, hasta organización de diversos eventos.
El objetivo es romper con el modelo mental de los adultos que se sintetiza en "el juego es cosa de niños".
Se apunta al re-descubrimiento de conductas dormidas o la aparición de comportamientos totalmente novedosos que surgen del juego y le otorguen al adulto recuperar al niño interior: risa, alegría, energía, rostro iluminado.
Y, además, al realizar capacitaciones, se brindan herramientas necesarias para que aquellas personas que se acerquen a realizarlos puedan luego utilizarlos en sus trabajos, ya sean docentes, empresarios, dirigentes o padres, que puedan comprender el juego para utilizarlo con sus hijos.
El juego es básicamente comunicación.
Trasmite no sólo lo que se dice sino lo que el jugador es.
Es el juego terreno sagrado del "como si", lugar de ficciones, donde los participantes se abandonan a una despersonalización controlada; donde diseñan y discuten acuerdos arbitrarios que se modifican cuando todos así lo creen necesario; donde aprenden de manera espontánea a partir del surgimiento de problemáticas que responden a esa situación; donde integran nuevos datos que se verifican a la luz de la experiencia; donde construyen matrices y tramas afectivas que sirven de base a la construcción del sujeto como ser individual y grupal; donde despliegan y ponen todo el potencial energético de quien participa, de manera que esté íntimamente involucrado; donde inventan, crean y recrean situaciones con el compromiso de vivir plenamente.
Fuente: Asociación Civil Piedra Libre (E-mail: giselujancerquetelli@yahoo.com.ar).
(destacar)
El juego es tan necesario para el pleno desarrollo del cuerpo, el intelecto y la personalidad del niño como lo son la comida, la vivienda, el vestido, el aire fresco, el ejercicio, el descanso y la prevención de enfermedades y accidentes para su existencia efectiva y prolongada como ser humano.
El niño que no juega revela un estado de ausencia de salud o armonía, puesto que el juego es contribuyente del desarrollo del cuerpo, la inteligencia y la afectividad.
ENFOQUE / ACTUALIDAD
Las mujeres y el mundial
Andrea Casali (*)
En esta época publicitaria y televisiva, reforzada por el mundial de fútbol, los personajes que más atraen son los futbolistas.
Desde hace varios campeonatos las mujeres comenzamos a mostrar mucho más interés en este deporte, hasta llegar a estar más ligadas a la actividad, habiendo cada vez más relatoras y periodistas deportivas.
El fútbol, como pasión de multitudes, ha dejado de ser terreno exclusivo de los hombres.
Las mujeres también disfrutamos de caños, gambetas y taquitos...
El fútbol es, para infinidad de mujeres, un deleite. Basta con prestar atención a las tribunas y observar su presencia. Surgen, así, comentarios como "Qué bueno está Crespo...", "Qué bombón el árbitro suizo...".
A pesar de que en ciertos países el evento provocó hechos como la fundación del club Las Viudas del Mundial; grupo de esposas antifútbol en Internet"; "mujeres por Holanda sin fútbol"; el sitio "no más fútbol", la mayoría del plantel femenino renueva cada cuatro años el entusiasmo de millones de mujeres, disfrutando de este deporte esencialmente masculino, el más fuerte de los que se juegan en forma colectiva.
Actualmente el fútbol es considerado un hecho socio-cultural, cuyo impacto y repercusión exceden ampliamente el género y hasta lo deportivo.
La identificación de la sociedad con las selecciones nacionales permiten que sociedades como la nuestra, que experimentan un proceso creciente de fragmentación, puedan verse a sí misma como unificadas.
En definitiva, el respaldo a nuestra selección es percibido como una muestra pública de lealtad nacional.
(*) Psicóloga.