Nuevo Rialto
Hace 65 años, el 23 de marzo de 1938, reabrió sus puertas, completamente remozado, el cine Rialto, sala histórica de la ciudad.
Casi frente al desaparecido Palacio del Cine, el Rialto Bar abrió su historia el 20 de noviembre de 1926, en Chiclana 183, "un paraje céntrico de la ciudad, desde el cual se puede utilizar cómodamente el servicio de tranvías". Por su seguridad e higiene, pronto se convirtió en uno de los más concurridos. Era habitual encontrar completas las mesitas pequeñas con tapas de mármol veteado, que se ubicaban en su coqueto bar estilo Richmond. El Rialto se integró a los cines Odeón, Palace Theater, Royal, Jockey Club y Los Dos Chinos.
Con el tiempo, se consolidó con una clientela importante y en 1938 decidió renovar completamente su estructura. Fue así que, en marzo de ese año, "colocado en el plano de mayor elevación en el concierto de las salas cinematográficas", reabrió sus puertas completamente modernizado. Una fachada de líneas arquitectónicas modernas, butacas pullman, extractores de aire y un nuevo equipo sonoro RCA Víctor Photophone de alta fidelidad ("la voz mágica en la pantalla") eran parte de su la nueva propuesta.
Aquella primera función contó con la proyección de tres films de la Paramount: Día de limpieza (notable dibujo por Betty Boop); Vivir en la luna (comedia de buen humor), con Margaret Sullavan y Henry Fonda, y La cruz de los años, Victor Moore y Fay Bainte.
El cine Rialto, en 1943 adquirido por Samuel Scheines, funcionó hasta el 14 de marzo de 1954. Dos semanas después, reabrió con el nombre de Cine Gloria, para cerrar definitivamente su historia el 6 de noviembre de 1967. Fue una de las salas que dieron magia e ilusión a la vida de miles de bahienses.