Se fue Messi, el pasado, presente y futuro de la Selección Argentina
El rosarino se despidió del combinado nacional con un discurso histórico, en una ceremonia algo improvisada y tras el 3 a 0 (con un gol suyo) ante Benín.
"Les juro que me gustaría venir toda la vida, porque jugar en la Selección Argentina es lo más lindo que te puede pasar".
Lionel Andrés Messi tomó el centro de la escena y habló como casi nunca ante un Monumental colmado, al mismo tiempo que miles de millones de personas lo veían por televisión despedirse para siempre de su gran amor futbolístico.
Mientras le ponía punto final a una historia maravillosa y también nos marcaba un antes y un después en nuestras propias historias, Messi hablaba fluido, algo nervioso pero sin titubeos, y con una entereza digna de admirar si tenemos en cuenta lo que significaba ese momento para él y, sobre todo, porque apenas hace unos días había perdido a su padre, su gran ladero.
"Obviamente lo primero que pienso es en mi viejo", arrancó su discurso tras el anecdótico 3 a 0 a Benín, en el que marcó un gol de penal, dio dos asistencias y se quedó con bronca por algún gol errado y un tiro libre que no entró y hubiera sido un broche ideal en la última jugada.
Sigue Messi después de recordar a Jorge, remarca el orgullo que significó vestir esta camiseta por más de 20 años (desde junio de 2005 hasta octubre de 2026), le agradece a sus compañeros con los que ganó y como siempre no se olvida de los que no tuvieron la dicha de coronar.
También recuerda el Mundial y ese sueño cumplido, suyo y nuestro y con nosotros.
Sigue Messi y no habla solo del pasado, también se mete de lleno en la coyuntura del presente en medio de una ceremonia discreta, algo improvisada y con algunas carencias.
"El último Mundial estuvimos muy cerquita, la realidad es que no pasó nada raro como se dice. Dimos todo. El partido con Inglaterra fue un desgaste muy grande para nosotros. A nivel de piernas emocional, llegamos con lo justo", dice Messi y borra los fantasmas de las conspiranoias casi ridículas.
"Van a venir momentos duros porque no es normal lo que hicimos y tenemos que estar más unidos que nunca. Para conseguir logros grandes hay que hacer grupos unidos, porque hay gente que quiere ver mal a la Selección, entonces no hay que darles el gusto", nos avisa Messi.
Son más de 9 minutos de discurso, con su familia cerca y sus compañeros emocionados y más de uno quebrados en llanto como niño. Algunos miran a su amigo, otros a la leyenda, otros al ídolo que veían en la tele y ahora es su compañero. Todos lo aman.
La gente y el Monumental se llevan otro párrafo en el discurso de Messi.
"En este lugar me tocó vivir uno de los días más felices de mi carrera, que fue cuando volvimos a jugar después del Mundial. El haber vivido lo que viví ese día no se me va a olvidar nunca más, fue lo más lindo que me pasó. Fue hermoso. Hasta el día de hoy veo videos y me emociono. Ese día va a quedar en mi historia, de todos ellos, de todos nosotros, de mi familia. Fue algo espectacular. Así que muchísimas gracias", recuerda Messi en relación al partido ante Panamá tras la consagración en Qatar 2022.
"Hoy (por el martes) nuevamente acá seguramente viva el día más triste a mi carrera, que es donde le digo adiós a la Selección y a todos ustedes. Voy a extrañar defender los colores de la Selección, pero ahora voy a estar de ese lado, con todos ustedes, bancando a todos estos chicos y los que vengan", avisa Messi, que ahora se sumará a nosotros como el hincha número 1.
Se va despidiendo Messi con sinceridad, el corazón en la mano y millones de ojos húmedos que lo miran.
"Estoy hablando más que nunca, no me quiero ir de acá, no quiero dejar la cancha. Solo decirles que los quiero. Soy un agradecido a Dios de ser argentino, orgulloso de ser argentino y de haber cumplido el sueño con todos ustedes. Muchas gracias: los quiero", cierra Messi, que después agregaría agradecimientos en un posteo, para no olvidarse de nadie. Ni de Diego.
Habló Messi por última vez con la camiseta puesta de la Selección Argentina, fueron 208 partidos, 126 goles, 6 títulos y millones de emociones y tantas otras enseñanzas.
Ya está. No habrá más Messi en la Selección, pero hubo un montón de cosas. Fue un gran viaje.
A partir del 6 de octubre de 2026 todo lo que se diga y escriba de Messi con la Selección será en tiempo pasado. Aunque también será el presente y el futuro.
El presente porque cada vez que salga la 10 albiceleste a la cancha nos acordaremos de él y sus hazañas.
Y el futuro, aunque ya no nos guarde la esperanza de que con Messi todo era posible, nos regala la ilusión de que todos los pibes que vengan sigan sus pasos. No que los superen y ¡por favor! no los comparen. Pero sí que sueñen con ser Messi, con jugar y vivir como él, con su hidalguía y su respeto por el deporte, con su compañerismo y su liderazgo.
Si la guía siempre será Messi, el éxito -más allá de las victorias- está asegurado.
Ahora, sí: se fue Messi de la Selección. Nos queda para siempre su legado eterno y el orgullo de que el mejor de la historia sea nuestro.