Dejó mudo a un relator y en Olimpo no jugó ni un minuto: ¿Qué es de la vida de Luis Medero?
Fue campeón con Boca y tras su paso por San Lorenzo arribó a Olimpo, aunque no superó la revisación médica y, después de entrenar por cinco meses y no jugar, fue "cortado" por el DT Roberto Marcos Saporiti.
Egresado del Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social. Cronista de la sección Deportes de La Nueva. desde el 9 de octubre de 1995, especializado en fútbol. Entre 2002 y 2018 cubrió a Olimpo en Primera división. Trabaja en televisión y radio. Además, integró el equipo periodístico de "El Diario del Mundial", que se emitió en La Nueva Play.
Cuando me puse a revisar algunos archivos que contenían las primeras campañas de Olimpo en la elite del fútbol argentino, después del lujo que significó para el aurinegro haber conseguido la permanencia en la temporada 2002-2003, en la siguiente apareció el primer nombre de un jugador que, como aclaraba un portal de aquella época, “Nunca llegó al Olimpo”.
Todavía me acuerdo lo que me comentó el día que arribó a la sede de Sarmiento 52, el 17 de julio de 2003, antes de ingresar a la sala donde se iba a realizar la conferencia para su “resonante” presentación.
Luis Adrián Medero llegaba con sed de revancha, procedido de buenos antecedentes y con 11 años de trayectoria en Primera división de AFA. No obstante, su último paso por San Lorenzo le había dejado un sabor amargo por culpa de algunas lesiones que no le permitieron conseguir la regularidad que hubiera deseado.
“Estoy totalmente recuperado y con muchas ganas de triunfar en Bahía Blanca. Me gustó cuando el presidente (Jorge Ledo) me dijo que el objetivo era pelear el ingreso a alguna Copa. Ahí me di cuenta que el proyecto era muy serio y que las aspiraciones eran mayores a las que yo creía", fue el aporte inicial de “Gardelito”, que no sumó ni un minuto oficial con la casaca olimpiense en la 2003-2004.
Pero empecemos por donde es necesario arrancar:
Arribó a Boca a los 10 años, cumplió con todas las categorías formativas y formó parte de los seleccionados nacionales juveniles que dirigió Carlos Pachamé.
A los 17 se fue a préstamo al Bellinzona de Suiza y a su regreso debutó --como titular-- en la mayor del xeneize el 11 de octubre de 1992, en un Superclásico frente a River y con victoria boquense 1-0.
Si bien llegó a afianzarse en ese equipo del ‘Maestro’ Tabárez (demostrando jerarquía pese a su corta edad), que terminaría con una sequía de títulos de once años (en 1993 también ganó la desaparecida Copa de Oro Nicolás Leoz), los seguidores de la azul y oro lo recordarán para siempre por ese golazo a Platense en cancha de Independiente, el 11 de noviembre de 1992, tras gambetearse a medio equipo y por el que Marcelo Araujo, tras anunciar un “Si lo hace me voy”, y cerrando con un “Basta para mi, señoras y señores, buenas noches” terminó de cumplir lo que prometió al aire.
En aquella jornada, Boca comenzaba a afrontar los últimos partidos de un torneo en el que terminaría por consagrarse. A pocos minutos de finalizar el cotejo y con un 2-1 a favor de un Boca que preocupaba por su falta de ideas para seguir atacando, el marcador central tomó el balón en el círculo central y comenzó a eludir rivales, dejando a cuatro en el camino (Cascini, Cravero, Mayo y Baena), para luego ingresar al área rival y definir por encima del arquero Moriconi.
Aquel tanto que terminaría de sellar el triunfo sobre Platense, terminaría siendo una de las piedras fundamentales de una consagración por parte de Boca, luego de 11 años de espera. Como corolario de aquel triunfo, quedaría la anecdótica crónica del relator Marcelo Araujo, quien tras amenazar con retirarse de la cabina en caso de que Medero concretase ese gol, terminaría cumpliendo su promesa, dejando solo a su compañero Enrique Macaya Márquez en lo que quedaba de la cobertura televisiva, debiendo tomar la responsabilidad de terminar de relatar el partido un novato Walter Nelson, quien en ese entonces oficiaba como cronista en campo de juego.
“Fue un momento mágico, hoy en día me acuerdo de todo y mi hijo más grande me pregunta “¿Ese sos vos papá? Por ahí le resulta raro, pero a mí no, yo registro cada paso en esa carrera hacia el arco”, rememoró el exdefensor nacido hace 53 años en Hurlingham.
En 1993 sufrió una delicada lesión en una de sus rodillas y un año después Daniel Passarella lo convocó a la selección nacional. "Me agarró en un momento bárbaro. Disfruté mucho esa citación a un plantel plagado de figuras", contó.
Después de la operación y la rehabilitación, nunca recuperó su nivel y en Boca quedó tapado por Fabbri, Giuntini, Gamboa y Cáceres.
Fue transferido a Colón, donde se convirtió en una de las figuras del equipo revelación que en 1997 le peleó el título a River.
En la temporada 2001-2002, con el pase en su poder, se sumó un año a préstamo a San Lorenzo de Almagro luego de que el chileno Manuel Pellegrini lo pidiera insistentemente, aunque las constantes lesiones no le permitieron demostrar demasiado.
En el Ciclón sumó otro título ya que en el 2002 el club obtuvo la segunda Copa de su historia, la Sudamericana, aunque ‘Gardelito’ solo aportó 3 partidos porque estuvo más en la enfermería que en la cancha.
“Yo volvía de una lesión de rodilla y pude jugar la semifinal, pero siempre estando en el plantel, y la final la viví desde el banco de suplentes”, sostuvo.
En julio de 2003 fue el primer refuerzo que Ledo confirmó para ese equipo que dirigía Enzo Trossero, siendo después una de las peores desilusiones ya que no alcanzó a debutar.
A los 4 días de haber arribado, Medero no superaba la revisación médica y el doctor Angel Tuma anunciaba los resultados de la resonancia magnética a la que había sido sometido: “Cuando se cortó el ligamento cruzado de la rodilla derecha por primera vez, lo operaron y le pusieron un tornillo, que se corrió y lo tuvieron que volver a abrir para sacárselo", dijo el “Tordo”, quien todavía continúa en la institución aurinegra.
Angelito agregó: “No es una rodilla normal, pero... Los estudios se los entregamos a Ledo, él es quien resolverá si el jugador sigue o no en el plantel”.
Medero continuó entrenando en el club, fortaleciendo el músculo de su rodilla, con un arreglo por el cual sólo cobraría si jugaba, algo que sólo hizo en Reserva (4 encuentros) ya que, tras el alejamiento de Enzo Trossero (se fue tras la fecha 10 del Apertura, con 3 empates y 7 derrotas), no fue tenido en cuenta por el orientador que reemplazó al exdefensor rubio del Rojo: Roberto Marcos Saporiti.
En diciembre de ese ciclo fue cortado junto a Fram Pacheco y Alfredo Cano Benítez, bajó una categoría y se sumó a Argentinos Juniors, donde logró el ascenso a la Primera División. Se mantuvo una temporada más hasta que aceptó pasar al Emelec de Ecuador, elenco que dirigía Jorge Habegger, disputando 15 encuentros en 2005.
Volvió al país y jugó dos temporadas en Gimnasia de Jujuy, alternando buenas y malas, y el cierre de su carrera fue en la 2007/08, nuevamente en la Primera B Nacional, con la camiseta de Almagro: solo alcanzó a jugar 6 partidos.
“El jugador no está preparado para cuando deja el fútbol, si bien a veces vas viendo que puede ser el último año, siempre es complicado porque sos una persona joven y nunca estás listo para lo que viene”, afirmó en aquel entonces.
“Estoy más que contento porque pude disfrutar del fútbol durante toda la carrera, desde que arranqué hasta que terminé, ha sido positiva porque por los clubes que pasé siempre hemos cumplido algunos objetivos”, sentenció, ¿quizás olvidando su paso por Olimpo?.
Inmediatamente después de colgar los botines, emprendió la carrera de entrenador. Su primer club fue la CAI de Comodoro Rivadavia, junto a Claudio Marini, a quien conoció en Colón y con quien se reencontró en Argentinos.
Su derrotero como DT siguió en Boca Unidos de Corrientes (2011-12), Patronato (2012-13), Ferro Carril Oeste (2013-15), Central Córdoba SDE (2015-16), Chaco For Ever (2018-2019), Cipolletti (2023) y Dock Sud (2023-24).
Actualmente se encuentra sin trabajo y reside en Santa Fe. En algún momento sonó para convertirse en orientador de Olimpo, en el Federal A posterior a la pandemia, pero el presidente Alfredo Dagna lo descartó por completo.
Como jugador
1992-1993 Boca (28 partidos y 1 gol)
1993-1994 Boca (14PJ-0G)
1994-1995 Boca (12PJ-0G)
1995-1996 Boca (14PJ-0G)
1996-1997 Colón (30PJ-0G)
1997 Colón Copa Conmebol (4PJ-0G)
1997-1998 Colón (25PJ-0G)
1998 Colón Copa Libertadores (7PJ-0G)
1998-1999 Colón (35PJ-0G)
1999-2000 Colón (14PJ-1G)
2000-2001 Colón (35PJ-3G)
2001-2002 San Lorenzo (17PJ-0G)
2002 San Lorenzo Copa Sudamericana (2PJ-0G)
2002-2003 San Lorenzo (3PJ-0G)
2003 Olimpo (0PJ-0G)
2004 Argentinos Juniors Primera B Nacional (16PJ-0G)
2004-2005 Argentinos Juniors (28PJ-0G)
2005 Emelec de Ecuador (15PJ-0G)
2005-2006 Gimnasia de Jujuy (17PJ-0G)
2006-2007 Gimnasia de Jujuy (19PJ-0G)
2007-2008 Almagro Primera B Nacional (6PJ-0G)