Olimpo espantó los “fantasmas”, fue más feroz que el “Lobo” y va con ventaja a Chivilcoy
Ni el arbitraje, ni lo que se decía del rival en la previa, nada condicionó al aurinegro, que superó 2-1 a Gimnasia en el partido de ida de los cuartos de final de la Zona campeonato del Federal A.
Egresado del Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social. Cronista de la sección Deportes de La Nueva. desde el 9 de octubre de 1995, especializado en fútbol. Entre 2002 y 2018 cubrió a Olimpo en Primera división. Trabaja en televisión y radio. Además, integró el equipo periodístico de "El Diario del Mundial", que se emitió en La Nueva Play.
“Fue penal”, “No fue”, “Si no lo cobraba no pasaba nada”, “En cancha de ellos no te lo dan”, “El jugador de Gimnasia choca con el ´Pilu´ (Lungarzo)”. Y así podemos seguir…
Mientras los futbolistas de Olimpo dejaban el vestuario local y pasaban por la zona mixta, algunos cambiaban de opinión y otros “morían” en la suya cuando veían la imagen del final --porque después de esa acción finalizó el partido-- en los teléfonos celulares de los periodistas que, apoyándose moralmente en el avanzado desarrollo de la tecnología, prefirieron mostrar antes de empezar a preguntar.
Cuando me corrí a un costado, escuché las sabias palabras del capitán Martín Ferreyra: “Lo más importante es que ganamos, y que le vamos a ir a ganar allá el domingo que viene”.
Ya está. Si hay confianza es porque te sentís vivo, y si te sentís vivo es porque estás bien de la cabeza. Claro que un 2-0 hubiese sido mejor, pero el aurinegro sabía que tenía que rendir un examen con “trampa”, que no era solo vencer al rival, que debía pensar en sí mismo para no quedar impregnado con el polvo de las sospechas de siempre: la designación de un árbitro (Fernando Rekers) que suele caminar torcido y pitar para la corona y enfrentar a un elenco de la ciudad de Chivilcoy, donde vive el “Rey”. Lo voy a dejar ahí, sé que usted me entiende.
Olimpo ganó 2-1 por méritos propios, por el retroceso inconcebible y conformista de Gimnasia en el segundo tiempo y por el cambio de Susvielles por Diego Ramírez. El dueño de casa varió de un 4-4-2 a un 4-3-1-2, Amarilla se desordenó para encontrar espacios libres lejos de su posición y en 4 minutos ajustició a su adversario con dos cabezazos que transformaron en alivio el terror general.
Antes hubo una fracción inicial que se jugó lejos de los arcos porque Rekers así lo quiso. Olimpo fue el dueño del balón y exigió a un 5-3-2 elástico, bien plantado y con rotación constante en las marcas personales. Planteo inteligente para poder faulear sistemáticamente sin quedar condenados a las amonestaciones por reiteraciones de faltas.
Justamente esa materia no aprobó el referí: Fiol le fue muy fuerte a Ibarra y era para “naranja” y el mismo Fiol descolgó con su mano en el borde del área (literalmente lo frenó) una emboquillada que iba para Guille. Esa la sancionó, pero no sacó la tarjeta del bolsillo. De locos.
La visita emuló al gran René Lavand, que solía cerrar con un “No se puede hacer más lento” cada uno de sus trucos de magia. Lo del “Lobo” fue inadmisible, de cada saque de arco fabuló una ceremonia y el tiempo que ganó fue porque el “pito” se lo permitió. Se fue al descanso con el marcador que vino a buscar y sin amonestados, por lo que del medio para atrás sus más enjundiosos perseguidores estaban habilitados para seguir haciendo de las suyas.
Aunque muchos descreíamos de que el rumbo del cotejo se podía llegar a enderezar, en el complemento al menos todo fue más normal: el conjunto bahiense dejó de tirar pelotazos, Gimnasia perdió compresión y entusiasmo en las marcas y Rekers pasó desapercibido. El colegiado cordobés equilibró las “chiquitas” y dejó atacar a Olimpo, justamente lo que le había impedido en el primer segmento.
Un golazo de cabeza de Martín Ferreyra, a los Passarella, y una palomita de Susvielles sacaron a “remate” la clasificación del chivilcoyano, que de “Lobo” feroz no tiene nada y para ser candidato no creo que le dé.
Rekers adicionó 4 minutos y el último centro le quemó el sistema central nervioso al aurinegro: Marcos Salvaggio lanzó un centro con comba, Ezequiel Bassi (a quién justo) encaró la pelota y Lungarzo le cruzó la rodilla en la puerta del área chica. Pareció empujón de Lapetina, pero el que hace caer al 2 albiverde es el arquero local. Acá el árbitro no se equivocó y Marcos Salvaggio descontó.
“Nos dio mucha impotencia”, desparramaron a su paso los jugadores de la “Mungoneta” que dejaron el estadio Carminatti.
Olimpo va a Chivilcoy con dos resultados a favor, porque el empate también le sirve para pasar a la semifinal por el primer ascenso. De algo no tengo dudas, este equipo no es más que el aurinergo: ni por plantel, ni por individualidades y menos que menos cuando hay que agarrar la pelotita y saber jugar con juego.
La síntesis
Olimpo 2 (4-4-2)
Lungarzo 5
Bellone 6
Moiraghi 6
FERREYRA (c) 8
Lapetina 5
Amarilla 7
Stancato 6
D. Ramírez 5
Olivera 4
Guille 6
Ibarra 6
DT: Carlos Mungo
Gimnasia Chivilcoy 1 (5-3-2)
Dormichs 4
Medina 5
Fiol 5
F. Flores 5
Dauria 4
D’ Amelio 3
M. Gutiérrez 4
Zárate 5
P. Ferreira 6
Morales 5
M. Salvaggio 5
DT: Alberto Salvaggio
PT. No hubo goles.
ST. Goles de Ferreyra (O), a los 23m.; Susvielles (O), a los 27m. y M. Salvaggio (G), de penal, a los 49m.
Cambios. 59m. Susvielles (7) por D. Ramírez, 76m. S. Fernández por Ibarra y 82m. Chimino por Bellone, Coacci por Olivera y Espejo por Guille, en Olimpo; 24m. N. Pavone (4) por F. Flores y 75m. E. Bassi por N. Pavone y Almada por P. Ferreira, en Gimnsia.
Amonestados. Susvielles (84m.), en Olimpo; Dauria (52m.), en Gimnasia.
Arbitro. Fernando Rekers (3,5)
Cancha. Olimpo (7,5).