Bahía Blanca | Jueves, 01 de enero

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El 2026 podría ubicarse entre los años más calurosos desde que existen registros

Las proyecciones anticipan que la temperatura media global volvería a mantenerse en niveles históricamente elevados, en un contexto de aumento sostenido del calentamiento.

Los especialistas vinculan el incremento de la temperatura global con la actividad humana

Las proyecciones de organismos internacionales anticipan que 2026 se ubicará entre los años más calurosos desde que existen mediciones sistemáticas.

El pronóstico fue elaborado por el Met Office, la agencia meteorológica del Reino Unido, y se apoya en estudios recientes que evidencian un aumento sostenido de la temperatura media global, en un contexto marcado por el avance del cambio climático.

Según el informe, la temperatura media mundial durante 2026 se situaría 1,46 °C por encima de los niveles preindustriales (1850-1900), con un rango estimado de entre 1,34 °C y 1,58 °C. Esta proyección se ubica apenas por debajo del máximo histórico registrado en 2024, cuando la temperatura global alcanzó 1,55 °C, el valor más alto documentado hasta el momento.

El Met Office señaló que estas estimaciones indican que 2026 podría convertirse en uno de los cuatro años más cálidos desde el inicio de los registros en 1850. Adam Scaife, jefe del equipo de pronóstico global del organismo, explicó que "es probable que los últimos tres años hayan superado los 1,4 °C y prevemos que 2026 sea el cuarto año consecutivo en que esto ocurra", lo que refleja una aceleración del calentamiento en comparación con décadas anteriores.

Los especialistas vinculan el incremento de la temperatura global con la actividad humana y las emisiones de gases de efecto invernadero. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los principales responsables son el dióxido de carbono y el metano, asociados principalmente al uso de combustibles fósiles en el transporte, la generación de energía y la calefacción de edificios.

En este contexto, las proyecciones para 2026 vuelven a poner en foco los compromisos asumidos por los países en el marco del Acuerdo de París. El tratado, adoptado en 2015 durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21), establece como objetivo central limitar el aumento de la temperatura media global a 2 °C respecto de los niveles preindustriales y realizar esfuerzos para que no supere los 1,5 °C.

El acuerdo, que cuenta con la adhesión de 194 partes entre países y la Unión Europea, prevé que los Estados revisen periódicamente sus planes de reducción de emisiones, conocidos como Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (CDN), y refuercen las estrategias de adaptación frente a los impactos del cambio climático. También contempla mecanismos de financiación para países en desarrollo y sistemas de transparencia para evaluar el cumplimiento de los compromisos asumidos.

La comunidad científica advierte que superar, incluso de manera temporal, el umbral de 1,5 °C incrementa el riesgo de impactos climáticos severos y reduce las posibilidades de adaptación. En ese sentido, el Met Office subraya que cada fracción adicional de calentamiento contribuye a intensificar fenómenos extremos y agravar las consecuencias ambientales y sociales del cambio climático.

En línea con estas advertencias, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) estimó que el nivel actual de calentamiento global se sitúa en torno a 1,37 °C por encima del promedio del período 1850-1900, considerando datos recientes y proyecciones a mediano plazo. Los expertos coinciden en que el cumplimiento efectivo del Acuerdo de París resulta clave para evitar que la temperatura global supere los límites establecidos y para sostener los objetivos de desarrollo y resiliencia frente a los desafíos climáticos futuros. (Infobae)