Bahía Blanca | Martes, 27 de septiembre

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Becky Hammon, esa mujer que Manu y Popovich conocen muy bien, sigue dando que hablar

Logró el título, siendo DT debutante en la WNBA.

   El título obtenido ayer por Las Vegas Aces, más allá de ser el primero en la WNBA estadounidense, el equipo lo dirigió la debutante Becky Hammon, exentrenadora asistente de los Spurs, aún cuando jugaba Manu Ginóbili.

   Las Aces, antes denominadas Utah Starzz, fueron una de las ocho franquicias fundadoras de la WNBA en 1997 y después, tras otra etapa en San Antonio, se instalaron en Las Vegas en 2018.

   Hammon es la primera exjugadora de la WNBA en ganar un campeonato como DT y también la primera entrenadora en conquistar el título en su temporada de debut.

   "Estas jugadoras son increíbles en la cancha, pero también son increíbles como seres humanos. Ha sido un honor ser su entrenadora, declaró Hammon, de 45 años, en la celebración del triunfo.

   Antes de aceptar la oferta de las Aces en diciembre, Hammon fue durante ocho años asistente del veterano Gregg Popovich en los Spurs de la NBA, donde era la gran candidata a ser la primera mujer en asumir la dirección de un equipo.

   "Todos estamos emocionados por la entrenadora Hammon", declaró Pop, en un comunicado emitido por los Spurs.

   "Ganar un campeonato es un logro extraordinario para una entrenadora debutante", agregó.

   "Sin embargo, no me sorprende en absoluto su éxito. Becky ha demostrado una y otra vez que tiene una comprensión y una pasión únicas por el juego del basquet", subrayó.

   El 30 de diciembre de Hammon 2020 pasó a la historia después de que Popovich fuera expulsado ante los Lakers y ella asumiera la dirección del equipo en un partido oficial. Nunca antes había sucedido y la pionera no podía ser otra.

   Al margen de su gran carrera como jugadora en la WNBA (fue elegida seis veces para el All Star y en dos ocasiones para el mejor quinteto de la liga), donde sin lugar a dudas Hammon marcó un camino nunca antes trazado por otra mujer en su trayectoria como entrenadora.

   En su último año como jugadora sufrió una gravísima lesión, que la alejó de las canchas. 

   Quizás por ser especial tampoco defendió la camiseta de su país en torneos internacionales ni Juegos Olímpicos, sino que ahí compitió con Rusia.

   Hammon jugaba entonces para el CSKA de Moscú y se acercaban los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008.

   El DT ruso, Igor Grudin, era también el director deportivo del CSKA y no dudó a la hora de ofrecerle un hueco en la convocatoria olímpica.

   Esta decisión generó polémica en Estados Unidos, calificándola incluso de traidora, pero tras defender su honor públicamente, y en vista de que su país no la llamaría, aceptó la propuesta y se convirtió en ciudadana rusa.