Bahía Blanca | Miércoles, 29 de junio

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"Los culpables del homicidio de mi marido están dentro de la fuerza"

A 10 años del crimen del policía Saúl Reyes en La Salada, su viuda sostiene que al hombre le tendieron una trampa.

Nauto se siente impotente e indignada por la impunidad de los autores. Sus esperanzas cada vez son menores.
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Audionota: Juan Ignacio Zelaya

   Cada día Liliana Nauto tiene menos esperanzas de que se esclarezca el homicidio de su marido, el policía Saúl Arturo Reyes, sobre todo porque transcurrieron 10 años del crimen en La Salada y no hay detenidos en la causa, que ya la investigaron tres fiscales.
   La última pericia de relevancia en el marco de la investigación se hizo hace casi 4 años, y consistió en “barrer” el lugar del asesinato con equipos de alta tecnología para intentar hallar los plomos de los proyectiles.
   Sin embargo, la diligencia realizada 6 años después del sangriento desenlace tuvo resultado negativo.
   La viuda del efectivo acribillado de cinco balazos manifestó sentir “impotencia e indignación”, a raíz de que la pesquisa está estancada y ni siquiera hay sospechosos investigados, según afirmó.
   “El 27 de mayo se cumplieron 10 años del crimen y la causa está como el primer día, sin ningún avance. No sé quién es el actual fiscal porque en estos 10 años lo cambiaron varias veces, pero me indigna muchísimo que no haya ningún detenido y ni siquiera tienen a alguien 'en la mira'”, opinó Nauto.
   “Hace unos años el Ejército hizo pericias removiendo la tierra para tratar de encontrar las vainas servidas, pero no sirvieron de nada. Fue más que nada para mostrar que hacían algo”, resaltó la entrevistada.
   “Como ya pasó tanto tiempo, es imposible encontrar evidencia en un lugar que es totalmente turístico y por donde todos los años pasa mucha gente”, agregó.
   “Sostengo lo mismo que al principio; a Saúl le tendieron una trampa y los culpables están dentro de la fuerza. No hay que ser muy sabio para darse cuenta de cómo se produjo el hecho y que fue premeditado”, continuó.
   A Liliana le resulta extraño que aquella noche de domingo, luego de recibir un llamado a su celular por un aparente ebrio provocando disturbios, su marido haya bajado del patrullero sin su arma reglamentaria cuando se presentó en el sector indicado.
   Reyes, teniente primero (post mortem), prestó servicio durante “más de 25 años” en la Policía de la Provincia de Buenos Aires, por eso -aseguró Nauto- “sabía cómo cuidarse”.
   “Que haya bajado del móvil sin un arma significa que sabía que la persona que iba a ver o identificar, era totalmente inofensiva”, conjeturó.
   Tiempo antes de que lo mataran, el uniformado, de 43 años, había solicitado la baja para retirarse de aquel puesto de vigilancia ubicado a cinco kilómetros de Pedro Luro, pero “recibió un no rotundo”.

"Me abandonaron"


   La esposa del efectivo ultimado remarcó que en todos estos años "no me acompañó prácticamente nadie del ministerio de Seguridad ni de la Policía".
   "Al principio estuvieron jefes, pero pasó el tiempo y se fueron olvidando. Solamente estoy acompañada por mis familiares; los políticos y policías, al poco tiempo que sucedió esto, me abandonaron", enfatizó.
   "Siempre reclamamos justicia, pero dejamos de hacer marchas porque exponía a mis hijos a algo muy fuerte y chocante para ellos.
   "Además comprobamos que a veces (los habitantes de) Bahía son muy fríos. Como familia pedimos que esto se esclarezca, más allá de que él no va a volver a la vida, pero nuestro anhelo como familia es que los culpables paguen y estén tras las rejas como se merecen".

 


   "Quiero creer en la Justicia porque, sino, estos 10 años de lucha serán en vano. Espero que alguna persona pueda hablar y aportar pistas seguras sobre la causa para que encuentren a los culpables", finalizó.
   En la causa actuaron los fiscales Christian Long (retirado), Mauricio del Cero y actualmente Jorge Viego.

   Desde fiscalía se informó que la causa por el homicidio de Reyes "continúa en trámite de investigación".

 

Un testimonio que no se acreditó


Datos. Hace unos años una mujer afirmó haber sido "testigo" del homicidio de Reyes, señaló a 2 personas como los presuntos autores y dijo que "reconoció a un policía, pero luego, cuando se le exhibieron fotos, no lo reconoció".

 

Versión. "Ella declaró que esa noche había ido al sector trasero de La Salada con su amante, después se fue caminando, vio `luces de 2 móviles´ y, por miedo, se escondió atrás de un eucalipto. Dijo que vio cuando comenzaron a discutir, después le empezaron a disparar a Reyes y él corrió hacia donde estaba ella, que salió corriendo por la parte de atrás de los baños", expresó una fuente del caso.

 

Traslado. "Se llevó a la testigo, se recorrió el lugar y se reconstruyó lo que vivenció, pero su versión no se pudo acreditar", agregó.

 

Rastrillaje. "La última diligencia importante fue un `barrido´ que ingenieros mecánicos del Ejército realizaron en La Salada el 23 de octubre de 2018, mediante el uso de un georradar y un detector de metales para intentar hallar los plomos", completó.

 

 

Rastros. Según el informante, peritos de la Policía Científica hallaron en el lugar "huellas del patrullero de Reyes y de una moto". "Los testigos coincidieron al referir que escucharon el ruido de una moto salir a alta velocidad", comentó.

 

Vínculo. Diez meses antes del asesinato de Reyes, 2 delincuentes balearon al oficial de policía José Manuel Romero con "una de las armas con la que mataron" a su colega sucesor en el puesto de vigilancia en La Salada.

 

Sobrevivió. La noche del 28 de julio de 2011, Romero recibió al menos 5 disparos de arma de fuego, lo operaron en el Hospital Penna y sobrevivió pese a las graves heridas sufridas.

 

"No es casualidad". "Los que mataron a Reyes cometieron el ataque el año anterior contra Romero. No es casualidad", aseguró el vocero consultado.