Bahía Blanca | Martes, 16 de abril

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René Moyano, el héroe de los penales: "Esto es para mi mamá, Dios la va a curar"

El arquero tucumano tuvo que reemplazar a Facundo Tavoliere por lesión a los 11 minutos. "Nunca había atajado, pero me sentía preparado", dijo, mientras le dedicó el triunfo a su madre, que tiene atraviesa una dura enfermedad.

Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

    "Lo mío es impensado. Entré por la lesión de Facu (Tavoliere) y sentía que estaba preparado. No me tocó atajar en todo el año, salvo algunos partidos en la Liga del Sur, pero Dios hizo su voluntad y me ayudó a mí".

   El tucumano René Daniel Moyano vivió el partido con la sensación plena del deber cumplido. Terminó siendo héroe de Villa Mitre en la tanda de penales al contener los disparos de Ivo Di Buo y Claudio Cevasco.

   "Soy cristiano, muy creyente. Hoy a la mañana algo me decía: 'llevá toda la ropa que vas a atajar'. Pero me olvidé las canilleras y no me hice problema porque sabía que era suplente y prácticamente imposible. Después Tavoliere me prestó las canilleras", aseguró.

   -¿Qué te dijo Tavoliere en ese momento?

   -Primero lo felicité por la pelota que había tapado, arriesgó todo su cuerpo para evitar el gol. Si nos convertían ahí se iba a poner cuesta arriba.

   "Después me dijo que iba a ser mi partido, que atajara tranquilo", contó.

   -¿Fue el único que te habló?

   -No, el "Piru" Formigo me agarró de los brazos, me sacudió un poco: "Hoy te convertís en héroe, vas a ser como la 'Bestia' (al apodo de su pequeño hijo)".

  -Y fue así. En el partido no tuviste ninguna intervención complicada. 

   -No me patearon al arco; fueron casi todas desviadas. Las únicas que llegaron a mi mano cobraron posición adelantada. Bahhh. En la última la pelota llegó a mi palo, picó y la controlé sin problemas.

   -¿En los penales fue pura intuición?

   -Jajaja. Me había tirado dos veces al mismo palo, pero la pelota iba al otro lado. En el tercero pensaba cambiar, pero desde la mitad de la cancha me hacían señas que siguiera igual. Por suerte la pude atajar.

   "El otro fue intuición mía. Soy de mirar a los arqueros, busco mirar cómo se tiran; sabía que no podía dudar. Me quedé un poco schockeado por el pelotazo en la cara del primero que atajé. No iba a desaprovechar mi momento.

   -Porqué agradeciste mirando al cielo

   -Porque este triunfo es para mi mamá (Andrea Suárez), que tiene un cáncer de estómago. Le agradecí a Dios, sé internamente que él la va a hacer salir adelante.

   "Mi vieja es un gran sostén, me apoyó en mi carrera cuando empecé a jugar en mi pueblo en Tucumán. Le mando un beso enorme", sintetizó.

   -Son una familia los tucumanos en Villa Mitre.

  -Invadimos el club (risas). Tapia, Distaulo, Peralta, todos estamos con nuestras familias. Mi señora Melina y mis hijos Adair y Angelina.

   "Adair se sabe todas las canciones de los hinchas de Villa Mitre, el abrazo que me dio me desarmó. Ellos son nacidos en Tucumán, pero yo soy de la localidad de Finca Mayo", señaló.

   -¿Cómo tomás el fútbol?

   -Con tranquilidad. Me tocó apoyar, bancar a mis compañeros. En las prácticas siempre tengo una palabra de aliento para mis compañeros.

   -¿Qué te generó dejar afuera a Olimpo, el clásico rival?

   -Me apenó lo de ellos, porque les toca vivir un momento muy duro. Las rivalidades son en la cancha, no hay que burlarse de los momentos felices porque después te llega la mala.

   "A nosotros nos había tocado perder dos veces en el año; ahora llegó la revancha, pero sólo en lo futbolístico".

   -Ahora vas a ser partícipe directo de una final que, para vos, era poco probable.

   -Voy a escribir mi propia historia, me siento preparado con la ayuda de Dios.