En medio de la pandemia

¿Por qué otro proyecto de Provincias Nuevas retoma el camino de lo factible?

1/8/2020 | 07:00 |

“Si el Estado bonaerense no ha logrado revertir problemas que se fueron agravando con el correr del tiempo, mayores dificultades habrá de aquí en más”. Es el razonamiento de Víctor San Román, uno de los referentes de la movilización iniciada en 1998.

El puerto de White, un polo de atracción para una de las propuestas de una provincia nueva con capital en Bahía Blanca. / Fotos: Pablo Presti-La Nueva. y Archivo LN.

Guillermo D. Rueda / grueda@lanueva.com

   “La crisis actual, por la combinación de los problemas estructurales que se han ido agravando, a los que ahora se agregan los efectos de la pandemia y de la cuarentena, crea una situación inédita que puede llevar a que la propuesta sea analizada y valorada como nunca ocurrió”.

   Para el doctor Víctor San Román, y tal como dijo el poeta, dramaturgo y novelista romántico francés Víctor Hugo, “no hay nada más poderoso que una idea a la que le ha llegado su tiempo”. El proyecto Provincias Nuevas, del cual es uno de los impulsores, parece recobrar el espíritu que promovió a los pioneros, allá por 1998.

   En realidad, el sentido de inspiración fue Enrique Julio, el fundador del diario “La Nueva Provincia”, que hoy cumple 122 años de vida, con su reconocida frase: “Vengo a luchar en pro de una idea grande, de una idea noble…”.

   San Román admitió que se trata de una propuesta de difícil realización por la existencia de no pocos intereses, pero que sigue latiendo.

Víctor San Román, referente de Provincias Nuevas.

   “Está claro que con Provincias Nuevas no se resolverán todos los problemas que nos afectan. Por eso es necesaria la concurrencia con otras propuestas que la complementen”, sostuvo.

   Un tramo del diálogo mantenido por La Nueva. con San Román es el siguiente:

   —¿Por qué cobra fuerza, ahora, la propuesta?

   —La idea de crear una o más provincias nuevas, ante la gravedad de problemas preexistentes que se agudizarán con la pandemia y el aislamiento preventivo, puede ser una alternativa superadora.

En 325 Km2, el distrito de La Matanza supera los 2 millones de habitantes.

   “Puede ser una bisagra para revertir las deficiencias estructurales que han llevado a que en el Conurbano queden sin resolver problemas básicos de la población, como son la pobreza; la inseguridad; la desigualdad, la educación, la salud, las obras y servicios y la desocupación y, en el interior, un estancamiento y desaprovechamiento del enorme potencial”.

   —¿Por qué se podría salir mejor de la pandemia?

   —Si el Estado bonaerense no ha logrado revertir problemas que se fueron agravando con el correr del tiempo, mayores dificultades habrá de tener de aquí en más, con el agregado del coronavirus y del aislamiento preventivo.

   “Un ejemplo de la gravedad lo podemos tomar de la Unión Europea, que tiene previsto destinar 750.000 millones de euros para subsidios y préstamos blandos que permitan la reactivación económica.

   “Para nosotros eso es inviable, ya que estamos luchando para no caer en default. Pero si no podemos tener ese tipo de soluciones, debemos apelar a los efectos de ideas transformadoras.

“Cada provincia nueva se ocuparía de sus asuntos y se descomprimirían las funciones y responsabilidades del Gobierno bonaerense desde La Plata”.

   “La creación de dos, o más, provincias nuevas llevaría a que sectores sociales y económicos de su interior que, hasta ahora han sido meros espectadores al estar alejados del poder central, hagan acto de presencia motivados por un sentido de identidad que tienen con sus territorios y sumen esfuerzos hacia la reactivación económica y la creación de fuentes de trabajo, inspirados por un espíritu fundacional como el que guió a los patriotas a lo largo de la historia.

   “De esa forma, en cada provincia nueva se ocuparían de sus asuntos y se descomprimirían las funciones y responsabilidades del Gobierno bonaerense desde La Plata, que las podría dirigir con mayor grado de eficiencia a lo que quedaría de su territorio y población, con mejores posibilidades de éxito”.

   —¿Un proyecto de estas características aumentaría los gastos del Estado? Es una de las mayores objeciones…

Cámara de Diputados bonaerense.

   —La preocupación es entendible. Desde los inicios de la movilización social, en 1998, la analizamos teniendo en cuenta que se vivía una época de aguda recesión económica, como la que llevó a la crisis de 2001.

   “Los estudios establecieron que la mayor proporción del presupuesto provincial se destinaba a educación, seguridad, salud pública, administración de justicia, legislatura, obras y servicios públicos y otros más, diseminados por la extensión del territorio, para los cuales la creación de una provincia nueva no representaría ampliarlos, sino distribuirlos entre la antigua y la nueva jurisdicción, según correspondiera.

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   “Siendo así, los únicos incrementos serían los que se originarían con la creación del Poder Ejecutivo central y la Corte Suprema de Justicia y, sin llegar a cifras exactas, se estableció que eran superables con los beneficios que se podían lograr con mayor eficiencia en la administración pública en general; con la reducción de la Legislatura a una sola Cámara y el control ciudadano que se podía ejercer.

“En esta coyuntura, nuestra intención es elaborar un plan de acción común sobre la base de las coincidencias”.

   “Se entendió que se debía diseñar e implementar una estructura político-administrativa altamente eficiente desde el inicio, con la incorporación de los más modernos elementos de la tecnología disponible y el afianzamiento de la autonomía municipal establecida en la Constitución Nacional. 

   “Al extender el ámbito de aplicación del proyecto a toda la provincia de Buenos Aires, habría que actualizar aquellos estudios. Pero, considerando su trascendencia, no sólo bastaría un simple cálculo matemático, sino que deberían ser objeto de un análisis transdisciplinario y sus resultados puestos a consideración de los sectores políticos, sociales y económicos involucrados y sometidos a la decisión de los ciudadanos mediante el mecanismo de una consulta popular, que venimos sosteniendo por tratarse de un acto fundacional”.

   —¿Hay espacio para que las distintas fuerzas políticas incluyan el tema en la agenda pública?

   —Durante décadas la grieta entre federales y unitarios dividió a los argentinos. Como vía hacia su superación surgió la Asociación de Mayo, que integraron Esteban Echeverría y Juan Bautista Alberdi, entre otros, quienes nos legaron la Constitución Nacional de 1853.

   “Aquella grieta no se cerró totalmente y aparecieron otras que también produjeron profundas divisiones, aunque se dieron gestos históricos que marcaron la senda para un nuevo país, como cuando, en noviembre de 1972, Juan Domingo Perón regresó a la Argentina y, en un abrazo con Ricardo Balbín, selló un Proyecto de Unidad Nacional.

19 de noviembre de 1972. Perón y Balbín, sellando el Proyecto de Unidad Nacional.

   “Al iniciarse en 1998 el movimiento Provincia Nueva, los dos distinguidos ciudadanos bahienses que conformaron el grupo fundador, Ezequiel Crisol, identificado con el peronismo y  Pedro González Prieto, de origen radical, con su sabiduría, experiencia y espíritu conciliador, nos marcaron el rumbo para recorrer la región, con un mensaje que obtuvo la adhesión de sectores políticos y sociales.

Ver: La pospandemia y la nueva provincia de Buenos Aires Sur con capital en Bahía Blanca

   “En las circunstancias que vivimos hacen falta actitudes de este tipo. Así, vemos con beneplácito al presidente de la Nación (por Alberto Fernández) junto a gobernadores y al jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (por Horacio Rodríguez Larreta), de diferentes corrientes partidistas, acordando las medidas a adoptarse en la pandemia, tal como la presentación de hoy (por ayer). Este es el camino que debemos recrear para acercar a los diferentes actores en la búsqueda de acuerdos para el diseño de la política de Estado que representa”.

   —¿Cuál es el plan de acción que tienen previsto para este año?

   —El objetivo es instalar la idea en la agenda pública como una alternativa más que puede ser de utilidad para la salida de la pandemia, como complementaria de las medidas de coyuntura que se deberán adoptar apuntando, al mismo tiempo, a otras soluciones estructurales que, de una vez por todas, tenemos que adoptar para lograr un país mejor.

   “Del grupo original seguimos trabajando con Fernando Carrizo Fierro, en la Sexta; con Benjamín Bravo Canedo, en la Segunda y en CABA y Alejo López Lecube. Nuestra intención es elaborar un plan de acción común sobre la base de las coincidencias”.

La historia, desde Pellegrini

   “Desde el año 1880 en adelante se han propuesto numerosos proyectos para provincias nuevas, entre ellos uno de Carlos Pellegrini. Llegó a ser aprobado en el Senado de la Nación, pero no en Diputados”, recordó San Román.

   “En su casi totalidad sostienen a La Plata como capital de la provincia de Buenos Aires, con el territorio que le quedaría luego de la cesión, de una parte de él, para la creación de una o más provincias nuevas”, agregó.

Las propuestas de Domingo Pronsato.

   Otros, como el de Domingo Pronsato, procuraba fundar una provincia en el interior con capital en Bahía Blanca, antes de la federalización de los territorios nacionales, llegando hasta el límite con Chile.

   “También se ha planteado crear dos provincias: una con capital en Bahía Blanca y otra en Mar del Plata; o agregando a las anteriores una tercera con asiento en San Nicolás u otras ciudades”, comentó.

   “Asimismo, hay modelos para anexar una parte del Conurbano a la ciudad de Buenos Aires y, en estos últimos años, hemos tomado contacto con la propuesta del politólogo Andrés Malamud, con similitudes a la del economista Lucas Llach, de crear dos provincias con el norte del Conurbano y el interior”, expresó.

Malamud, quien es de Olavarría, tiene varios escritos respecto de provincias nuevas.

   También citó San Román la idea de Sebastián Linares, coincidente la de Eduardo Mata, de intercambiar cesiones territoriales al norte y al sur con La Pampa.

   “Incluso, en estos días ha aparecido el modelo de Enrique R. Morad, de crear una provincia con parte del Conurbano y tres más en su interior, utilizando simultáneamente el mecanismo de regionalización previsto en la Constitución”, añadió.

   “En sus orígenes, nuestro movimiento propuso sólo la federalización de la Sexta, obteniendo unánime adhesión en esta región, pero la falta de apoyo del resto del interior se fundamentó en que no les producía beneficios teniendo similares problemas. Eso llevó a que ampliáramos el proyecto a otras secciones, pasando a denominarlo Provincias Nuevas”, amplió.

“Hemos coincidido con los diagnósticos y fundamentos, que han motivado estos modelos y los hemos ido analizando y valorando, pero absteniéndonos de  pronunciarnos por alguno de ellos o de entrar en debates sobre cuál sería mejor”.

   “Consideramos que el método para su elección debería surgir de acuerdos entre todos los sectores políticos y sociales y consultas populares a los ciudadanos que conformarían las nuevas provincias a crearse. Del mismo modo, para la ubicación de las capitales, las denominaciones y otros factores que hacen a sus organizaciones, basados en principios democráticos que adoptamos desde que iniciamos la movilización”, aseguró el doctor San Román.

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