Cambio de paradigma en la recta final

28/9/2019 | 07:00 |

La columna semanal de Ricardo Salas, corresponsal de La Nueva. en La Plata.

Archivo La Nueva.

Por
Ricardo Salas

   Luego del tsunami posterior a las PASO, ya se retomó oficialmente la campaña electoral, con vistas a la contienda definitiva en las elecciones generales del 27 de octubre en la provincia de Buenos Aires.

   Pero hasta el momento parece ser sólo eso, una cuestión legal, porque la campaña en sí misma está planchada y con una ciudadanía más focalizada en la coyuntura social diaria de los aumentos, las marchas de protesta, el FMI, y los futuros ministros. Y un Gobierno nacional que busca culpables más que soluciones.

   En la Provincia, la gobernadora María Eugenia Vidal avanzó con una gira por municipios del sur y sudoeste, y parece que ése será el tenor que le va a imprimir a esta campaña: bajadas rápidas y de gestión a distritos puntuales. “Escuchar y estar cerca de la gente siempre ayuda a gobernar mejor”, indica la mandamás.

   “Durante la gestión hemos acercado soluciones concretas y mejorado la calidad de vida de los bonaerenses. Hay mucho por hacer rumbo a octubre, el resultado fue muy duro y parte de la sociedad cree que es una injusticia que María Eugenia haya perdido”, agregan desde la céntrica calle 6.

   Casi en espejo, el candidato de la oposición y virtual gobernador por el peronismo K, Axel Kicillof, también intensificó sus giras por los municipios del interior, y de la misma zona geográfica.

   Para el oficialismo de Juntos por el Cambio la campaña es casi para cumplir la formalidad, y ver si se puede achicar alguna diferencia, pero está más que claro que la cabeza de los principales referentes está puesta en más allá del 10 de diciembre, sobre todo en cómo va a quedar el mapa de los municipios y en los futuros equilibrios dentro de la Legislatura bonaerense.

   El tándem Vidal-Salvador se focalizará en mantener a la tropa unida de acá al recambio electoral, y en una futura estrategia que contenga a los actuales socios que integran la coalición oficialista.

   Claro que la tarea, que hoy parece viable, luego del recambio puede empezar a complicarse. Actualmente la estrategia se plantea y se baja desde el Ejecutivo, más puntualmente desde las oficinas del jefe de Gabinete vidalista, Federico Salvai. 

   Pero, a partir de diciembre el hoy todopoderoso superministro no va a estar más, y algunos legisladores de larga experiencia en las lides de la política, que hoy deben consultar todo en calle 6, tendrán las manos libres para hacer su propio juego.

   El poder, como el agua, sin contención, se escurre entre las manos. Incluso ese fenómeno puede alcanzar a Vidal. ¿Cómo reconstruye su silueta con proyección nacional sin estructura política propia en la Provincia? 

   Es un interrogante que ya sobrevuela en las diagonales platenses ante el clima de reproches y pases de factura cruzados entre la Casa Rosada y la Gobernación bonaerense.

   “Voy a seguir haciendo política en la Provincia”, le garantizó oportunamente Vidal a intendentes, legisladores y a todo su gabinete ministerial. La frase no fue casual. La repitió casi de forma exacta en cada una de las reuniones con toda su tropa. 

   Así la Gobernadora deslizó su estrategia por convertirse en la jefa de la oposición anti K en territorio bonaerense en el caso de no lograr su objetivo reeleccionista.

   “Es difícil disentir con alguna propuesta de Kicillof porque utiliza un discurso vacío de propuestas, plagado de consignas y afirmaciones livianas que no genera la posibilidad de debatir”, reflejan mientras tanto operadores del oficialismo duro.

   También señalan que Axel aborda el análisis desde “una mirada amnésica” sobre los 28 años de gobiernos justicialistas en la Provincia. 

   “Dice que la administración Vidal está en una situación financiera comprometida para el cierre del año. Pero no da explicaciones sobre la distribución de recursos a los municipios. No sabemos si será equitativa o volverá a utilizar el látigo y la chequera para disciplinar”, remarcan.

   Desde el massismo legislativo (aliado al Frente de Todos) todavía recuerdan los agravios que tuvieron que soportar de parte del macrismo. 

   “Nos dijeron desde demagogos hasta populistas y ventajeros, pero el tiempo le dio la razón a Sergio Massa: el cinismo, la insensibilidad y la inmoralidad que ha demostrado todos estos años el Gobierno nacional es la razón principal del por qué la gente les dio y les va a seguir dando la espalda en las urnas de octubre”, concluyen.

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